Diario Vasco

Víctimas del terrorismo dicen que relatar sus vivencias a los escolares «es duro pero sanador»

Un momento del acto.
Un momento del acto. / IREKIA
  • Entregado en Bilbao el Premio Txema Fínez a la Promoción de la Justicia

Las víctimas del terrorismo, los GAL y la violencia policial que llevan su testimonio personal a los alumnos de ESO y Bachiller del País Vasco han afirmado este martes que relatar sus dolorosas vivencias a los escolares es "duro" pero "sanador".

Así lo han expresado en Bilbao Sara Buesa, hija del dirigente socialista asesinado por ETA en 2006 Fernando Buesa, e Inés Núñez de la Parte, víctima de la violencia policial, al recoger el Premio Txema Fínez a la Promoción de la Justicia que ha otorgado la Asociación que recuerda su figura a su colectivo de víctimas este años.

El galardón fue instituido hace cuatro años por dicha asociación en memoria de quien fuera abogado, juez y viceconsejero de Justicia del Gobierno Vasco en el Ejecutivo del socialista Patxi López, fallecido en 2010, con el fin de reconocer la labor de aquellas personas o colectivos que en su trayectoria hayan desarrollado su compromiso con la justicia.

31 víctimas galardonadas

A la entrega del premio, llevada a cabo en la sede del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco en Bilbao, han asistido el presidente del mismo, Juan Luis Ibarra, y el portavoz y consejero de Administración Pública y Justicia del Gobierno Vasco, Josu Erkoreka, así como la líder de los socialistas vascos Idoia Mendia y otros dirigentes de esta formación.

La asociación ha galardonado a las 31 víctimas de ETA, los Comandos Anticapitalistas, el GAL, el Batallón Vasco Español y la violencia policial que, desde el año 2011, acuden a los centros educativos vascos a prestar su testimonio y explicar su experiencia personal y entre las que se encuentra la que fuera candidata de Podemos a lehendakari, Pili Zabala.

En su intervención al recoger el premio, Inés Nuñez ha explicado que exponer sus dolorosas experiencias como víctimas en las aulas "no es una experiencia fácil; es intensa y muy dura porque supone desnudar tu alma y contar tu vida, tu sufrimiento y el de tu familia". "Es duro pero merece la pena", ha sentenciado.

Sara Buesa, por su parte, ha coincidido en que "compartir una experiencia tan fuerte, desnudar nuestro corazón, mostrar nuestra vulnerabilidad y comprobar como los chavales nos acogen, nos escuchan, de corazón, sin juicios ni prejuicios, sentir su calor y empatía, es reconfortante y sanador para nosotras".

«Un infierno»

El portavoz y consejero de Administración Pública y Justicia del Gobierno Vasco, Josu Erkoreka, contagiado por el emotivo ambiente que ha envuelto la entrega del premio ha admitido que "durante décadas hemos vivido en Euskadi un infierno".

"Un infierno en el que la violencia, el terrorismo, las violaciones sistemáticas de derechos fundamentales, constituían una realidad lacerante que era fuente de convulsiones sociales y además generaba muchos sufrimiento injusto en personas con cara y ojos".

"El colectivo merecedor este año del Premio Txema Finez pertenecen a un grupo de personas que han sido capaces de hacer que el sufrimiento injusto que han padecido no sea fuente de rencor, de odio y de venganza, sino de convertir la experiencia dolorosa y traumática en un mensaje de paz, de reconciliación, de amor", ha elogiado.

Erkoreka ha destacado también la importancia de sus testimonios en las escuelas para permitir "construir una sociedad distinta, en la que la violencia no tenga cabida y en la que el reconocimiento del daño injusto causado en el pasado y la indiferencia que mostrábamos hacia él sea ya intolerable y quede definitivamente desaparecida".

Justicia y memoria

El presidente del TSJPV, Juan Luis Ibarra, ha señalado, por su parte, que "hay una relación indisoluble entre Justicia y memoria, pero no me refiero al valor de la Justicia legal, sino al de la justicia moral que la humanidad ha ido creando culturalmente". "Creo que este valor moral de la Justicia requiere también de un proceso en la sociedad vasca de elaboración de la culpa social. Tenemos que llevar adelante un proceso de culpa social y lo estamos haciendo", ha señalado. "Nuestra cita con la historia -ha apuntado por último-, requiere de una Justicia memorial y de una memoria que haga Justicia".

El módulo "Adi-adian" ha llegado a más de 8.100 estudiantes de 4º de la ESO y Bachiller, de entre 16 y 18 años que han recibido en los últimos años más de 140 testimonios en primera personas en 66 centros educativos vascos.

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