Diario Vasco

Odón Elorza: «Me inclino por votar no, aunque estoy recibiendo ya presiones»

El diputado socialista por Gipuzkoa, Odón Elorza, explica su postura ante la investidura de Rajoy.
El diputado socialista por Gipuzkoa, Odón Elorza, explica su postura ante la investidura de Rajoy. / LOBO ALTUNA
  • Odón Elorza, Diputado del PSE-EE por Gipuzkoa, «Los mismos que exigen una disciplina a la búlgara son los que han defendido que con 11 abstenciones era suficiente ¿Por qué ahora no basta?»

Odón Elorza reconoce que está siendo «muy duro» y que la jornada de investidura de Mariano Rajoy de este fin de semana «no será un día fácil». El diputado socialista por Gipuzkoa fue uno de los primeros en airear su no al candidato popular. Asegura que se inclina por esa postura porque responde a una ética en la política, supone respetar al electorado y también los acuerdos que había con la militancia del PSOE.

-Ha dicho que votará no a la investidura de Rajoy, «en conciencia». ¿Qué le lleva a tomar esa decisión?

-Me inclino por esa posición porque estamos ante una votación trascendental, que tiene una dimensión histórica sobre todo por los acontecimientos que se han producido dentro del PSOE. Y asumo las consecuencias. Le he dado muchas vueltas y creo que uno tiene que mojarse y que lo más incómodo era tomar la decisión que creo que es la que debo tomar. Es una decisión ética que se fundamenta en los compromisos y en la defensa del proyecto para la mayoría del PSOE que se siente herida y que, desde luego, no es la culpable de la crisis que se ha abierto en el partido por intereses de parte importante de sus dirigentes.

-Algunos miembros del PSOE dicen, sin embargo, que las decisiones del comité federal están «por encima de la conciencia».

-No. Hay casos excepcionales y momentos importantes en los que no está por encima y, de hecho, el propio artículo 33 del Reglamento del grupo parlamentario reconoce que siguiendo un procedimiento se puede acordar el voto por razones de conciencia debidamente argumentado. Me llama la atención que algunos impongan una votación en ese sentido cuando, hasta hace poco, ellos venían proclamando que una abstención de 11 votos era suficiente. Los mismos que ahora exigen una disciplina de voto a la búlgara son los que han estado defendiendo otra cosa. ¿Por qué ahora no basta? Estamos en una situación de anomalía democrática y no me parece una barbaridad ni que con ello se perjudique al partido.

-¿Su decisión es definitiva?

-Nada es definitivo en la vida, excepto la muerte. Yo me inclino por esa posición y lo que estoy planteando ni va contra los principios del partido, ni contra su programa, ni contra el programa que hemos defendido hasta anteayer, ni es una provocación a los votantes, ni me distancio de gran parte de la militancia. Yo no sé qué motivos puede haber para que nadie se enfade conmigo.

-¿Pero dice que se inclina porque puede ocurrir que finalmente vote abstención?

-Me parece que la palabra es 'inclinarse por', no me gusta decir 'decido' porque no me gusta la palabra así tal cual. Además, creo que lo que estoy planteando es compatible con aquellos que defienden una abstención suficiente para que este país llegue a una gobernabilidad. Pero hagámoslo con la mayor dignidad posible.

-¿Teme una sanción si vota no?

-Estoy recibiendo ya presiones, pero lo entiendo, entra dentro del funcionamiento del partido, lo acepto, y si tienes las convicciones claras, no pasa nada.

-¿Es decir, que puede mantenerse firme a pesar de las presiones?

-Sí. Podría pasar. Ya me sucedió en la votación de la abdicación del Rey y cuando decidí votar a favor de una posición de IU y UPyD para suprimir los aforamientos, a finales de 2013, cuando cuestionar ese asunto todavía no estaba de moda. El PSOE se abstuvo, yo voté a favor, recibí la sanción y asumí las consecuencias: pagué los 650 euros. Mereció la pena pagar. En la vida hay que ser consecuente. Cuando me abstuve en la abdicación del Rey el expediente sancionador coincidió con las primarias y la elección de la nueva ejecutiva de Pedro Sánchez y se archivó.

-Sobre la indisciplina que anuncia el PSC, Rodríguez Ibarra ha dicho que comprendería que el PSOE «rompiera definitivamente» con ellos, porque «no sólo bajan de votos en Cataluña, también nos hacen perderlos en España». ¿Qué opina usted?

-No lo comparto. En este momento, la gestora y los dirigentes territoriales debieran impulsar medidas de distensión y de reencuentro para que no haya rupturas y más divisiones. Y todo ello empieza por dar ejemplo dentro del partido, no forzando una ruptura entre el PSOE y el PSC.

-¿No cree que su no a Rajoy puede añadir todavía más tensión?

-¿Que haya unos pocos diputados que voten en contra cumpliendo el compromiso electoral? Estoy convencido de que si llega el caso y voto no, eso no provocará tensión.

-¿La gestora puede dar el brazo a torcer y aceptar una abstención técnica con 11 votos?

-Lo que creo perjudicial es lo que significa la abstención, es decir, darle el paso a la gobernabilidad de Rajoy para poco tiempo y a cambio de poner en situación de mayor debilidad el proyecto de cambio del PSOE. Porque mucha gente nos dejará de votar y habrá militantes incluso que entreguen el carné del partido.

-¿Usted lo ha pensado?

-En absoluto. Quedan muchas batallas por dar y por ganar, a todos los niveles, como expulsar a la derecha del Gobierno, resolver el problema territorial, la crisis... Los socialistas no pueden ahora dejar el carné ni pensar que está todo perdido. Son batallas internas que hay que dar y ganar con el máximo esfuerzo y empeño. Que nadie se vaya a casa.

-¿Apoya entonces la petición de Idoia Mendia de ejercer una abstención técnica?

-En eso estoy con Mendia. No puede ser que ahora la manera de reflexionar sobre por qué se ha producido la crisis, con qué personas y en qué circunstancias, sea debatir sobre la maldad de los indisciplinados.

-Después de la investidura de Rajoy, el PSOE seguirá tocado, ¿cuál va a ser la vía para salir de la crisis?

-Se lo sugerí y remití por escrito hace dos semanas a Javier Fernández y lo planteé en dos reuniones con él, la última en el Senado. Son seis medidas por la distensión y para iniciar sobre unas bases ciertas la reconstrucción del PSOE. Pero, si frente a eso, se priorizan medidas exclusivamente sobre el papel de Podemos, seguramente no lograremos que las heridas se vayan curando. Por eso es importante que se haga una convocatoria urgente de un congreso.

-En definitiva, tener un nuevo líder lo más pronto posible.

-Un nuevo líder salido de unas primarias, elegido por la militancia y que se hagan antes de final de enero. De lo contrario, puede que unas elecciones anticipadas de Rajoy nos pillen sin dirección, sin líder y sin candidato a la presidencia...

-¿Hay personas legitimadas para ocupar ahora ese lugar? ¿Qué opina de la vía Borrell, por ejemplo?

-Habrá personas capaces. Seguro. Pero no tengo nombres.

-El partido está dividido en dos, ¿usted en qué lugar se encuentra?

-Nunca he sido ni del bando de Pedro ni del de Susana. Soy leal al que esté al frente del partido.

-En junio dijo que no se presentaría a unos nuevos comicios porque «no sabría cómo mirar a la gente a la cara», ¿cómo puede ahora apoyar el no, que a estas alturas hubiera supuesto terceras elecciones?

-Porque en el camino se ha producido un cambio radical, en el contenido de la abstención y en las circunstancias políticas del PSOE, ésas son las razones. Es decir, no se trata de la abstención planteada como una solución última desde la dignidad, después de haber intentado de verdad un gobierno alternativo que ni se ha producido por unos ni se ha permitido por otros.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate