Diario Vasco

La paz se afianza, los relatos siguen lejos

Una joven observa el anuncio definitivo del cese de la violencia por parte de ETA en las televisiones de un centro comercial, hace hoy cinco años.
Una joven observa el anuncio definitivo del cese de la violencia por parte de ETA en las televisiones de un centro comercial, hace hoy cinco años. / EFE
  • Portavoces de los partidos con representación en el Parlamento hacen balance de los 5 años sin violencia de ETA y miran al futuro

Hoy se cumplen cinco años desde que tres encapuchados anunciaron a través de un vídeo que ETA renunciaba definitivamente a la violencia. Aquella noticia, esperada durante años por una inmensa mayoría de la sociedad vasca, abrió un nuevo tiempo político ante el que todos los partidos se mostraron esperanzados. Cinco años después, llega el momento de hacer balance de lo conseguido y destacar lo que se puede hacer en el futuro.

Este periódico ha consultado a los portavoces de los cinco partidos con representación en el nuevo Parlamento Vasco. La principal conclusión es que la paz se da por afianzada, pero los diferentes relatos aún están lejanos.

Iñigo Iturrate | PNV: «Los partidos tenemos pendiente crear un marco de trabajo compartido»

1. El balance es positivo porque llevamos cinco años sin violencia y sin terrorismo, lo que evita el tensionamiento de la sociedad y el sufrimiento que conllevaba. En estos cinco años se ha producido un notable avance en la normalización social de la convivencia y la sociedad ha interiorizado que el fin del ciclo de violencia en Euskadi es definitivo. A pesar de ello, persisten tres bloqueos para lograr un final ordenado de la violencia: la necesidad de un desarme y disolución de ETA; la modificación de la política penitenciaria para dar respuesta a reclamaciones como el fin de la dispersión; y encarar una reflexión crítica del pasado por parte de quienes han tenido responsabilidad en lo sucedido.

2. Se han producido avances importantes en políticas de memoria o en el reconocimiento de todas las víctimas. Sin embargo, nos queda pendiente que los partidos seamos capaces de establecer un marco de trabajo compartido.

3. Sea con una ponencia o con una comisión, necesitamos un espacio de trabajo compartido. El paso del tiempo y un mayor compromiso en la reflexión crítica del pasado nos podría permitir avanzar en otros temas. Independientemente de que hay un asunto de competencia exclusiva de ETA, que es proceder a la entrega de armas y a su disolución. Un punto final que tiene que ser unilateral, como unilateral fue su decisión de dejar la violencia. Aunque se estén dando otros bloqueos, ETA no puede escudarse en ellos.

4. El Gobierno Vasco lo intentó hace dos años al poner un marcha un plan de desarme ante la inacción de ETA y de los gobiernos de España y Francia. El Gobierno de Urkullu se ofreció como garante en colaboración con un comité de verificación para facilitar el desarme, pero ETA y la izquierda abertzale desoyeron esa oferta. Confiemos en que a través de esa propuesta, o con una nueva iniciativa consensuada entre los partidos, se contribuya a que ETA proceda a lo que tiene que proceder.

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1. El arranque de este proceso fue la Conferencia de Aiete, en la que se estableció una metodología para hacer una resolución global y definitiva de la violencia. Aquellas conclusiones interpelaban a diferentes agentes que debían intervenir en el proceso. Establecía cuáles debían ser las tareas de ETA y de los estados español y francés, pero también interpelaba a los partidos, las instituciones y la propia sociedad. ETA respondió en términos positivos a aquella solicitud, con el anuncio del cese de la violencia, lo que abrió otra fase política. Pero hasta ahí, se podría decir. Porque el siguiente paso correspondía al Estado español, y ahí ha habido una situación de bloqueo grave.

2. Se podrían realizar avances en cuatro ámbitos: desarme de ETA, reconocimiento y reparación de todas las víctimas, salida a la situación de los presos y desmilitarización del territorio vasco. ¿Quiere esto decir que una tiene que condicionar a la otra? No, pero si en uno de esos cuatro carriles se avanza, debería facilitar que se diesen pasos en el resto.

3. En la anterior legislatura nos encallamos en un formato concreto, como podía ser la ponencia de paz, o en términos concretos, algo que deberíamos evitar en el futuro. En algunos ámbitos se puede llegar a acuerdos o empatías políticas. He comparado lo que dicen el PNV, Elkarrekin Podemos y nosotros en sus programas electorales y puede haber algunas diferencias, pero también se podrían establecer líneas de trabajo con consensos amplios. EH Bildu quiere tender a eso, en vez de encallarnos en cuestiones más formales. Veremos también la reflexión que realiza el PSE y si el PP quiere mantiene su actitud de veto o apuesta por sumarse a acuerdos amplios.

4. Insisto en que son cuatro los ámbitos en los que se debería intervenir. En los últimos años hemos trabajado en el reconocimiento a las víctimas porque es lo que teníamos más en nuestra mano. En el ámbito del desarme se podrá ayudar, pero hay dos agentes que están llamados a dar pasos. Uno es ETA, que ha mostrado su voluntad de desarme, pero el otro, que es el Gobierno español, no quiere ayudar ni dejar hacer. Trataremos de que haya un acompañamiento político, institucional y social para que se den nuevos pasos.

Pili Zabala | Elkarrekin Podemos: «No arrastramos mochilas del pasado y queremos hacer de facilitadores de encuentros»

1. El balance es positivo, siempre se agradece levantarte todas las mañanas sin ver en las noticias que ha habido un nuevo atentado y que hay víctimas que lo están pasando mal. Por otro lado, también hay un aspecto negativo por la existencia de un bloqueo por parte de los estados español y francés, que han hecho dejación de sus funciones al no permitir que se den nuevos pasos. Otro elemento muy importante es que ETA sigue sin haber entregado las armas definitivamente.

2. Para asentar el camino debemos tratar de aproximar a las personas que están más alejadas, porque aún hoy hay partidos que están en las antípodas políticas. Tenemos que conseguir que personas válidas y valientes sirvan de facilitadoras para que esos dos extremos políticos vayan acercándose poco a poco. Ése es nuestro objetivo. Esta legislatura hemos entrado una fuerza nueva en el Parlamento, que no arrastramos ninguna mochila del pasado, y podemos hacer de facilitadores para que quienes no hablaban hasta ahora empiecen a escucharse y encauzar así la paz de una manera sana y definitiva.

3. Por supuesto que los partidos políticos podemos contribuir. En Elkarrekin Podemos estamos convencidos de que esta legislatura se va a asentar de forma definitiva la paz y la convivencia. Sería importante que entre los parlamentarios pudiéramos construir una ponencia que no tendría por qué llamarse igual que la legislatura pasada. Todas las fuerzas representadas en el Parlamento, que al final son una fotografía de la sociedad, tienen que hablar, escucharse y respetarse entre sí.

4. Todo esfuerzo es necesario. Hay que afrontar este proceso con valentía y transparencia. Posiblemente, acciones como las que propone el Gobierno Vasco se tendrán que llevar a cabo de forma discreta, pero lo importante no es verificar el desarme, sino que ETA se desarme.

José Antonio Pastor | PSE-EE: «Estamos muy de acuerdo con lo que dice Urkullu, pero no tanto con lo que hace»

1. El balance solo puede ser positivo porque ya no hay una organización terrorista que asesina, secuestra, extorsiona o amenaza. Desde que ETA anunció el final de la violencia ya vivimos en paz. La paz era esto, aunque cinco años después aún quedan algunos flecos. Falta todavía una autocrítica por parte de la izquierda abertzale, que aún se niega a responsabilizarse de lo que pasó, porque alguna responsabilidad tuvo. También queda por construir un relato inclusivo en el que quepan todas las víctimas que merecen justicia, aunque no todas son iguales.

2. Hay algunas cosas que se podían haber hecho desde hace años, como la aplicación de algunos cambios en la política penitenciaria. Pero el actual Gobierno del PP se ha mostrado bastante sordo a asuntos que podrían haber acelerado este proceso. Con esto no decimos que tenga que haber impunidad para los terroristas condenados. En cambio, no nos parece una asignatura pendiente lo que los nacionalistas llaman el 'desarme ordenado' de ETA: si ha anunciado que abandona las armas, no debería resistirse a entregarlas.

3. La paz ya está conseguida desde el momento en que no hay violencia, por lo que para eso no es necesario crear ninguna ponencia. Hace dos legislaturas, después de mucho esfuerzo, una ponencia de paz ya alumbró un 'suelo ético' que sigue estando vigente, pero que es una asignatura pendiente para la izquierda abertzale. Nunca está de más hablar, pero toda la legislatura no puede pivotar sobre este tema, porque sería dar vueltas a la noria. La izquierda abertzale debe todavía una explicación a este pueblo sobre por qué permitió que aquel horror durara tanto. Cuando den ese paso, podremos hablar de muchas cosas: de qué relato construye este país, de cómo se articula una política de memoria inclusiva, de qué pasos se pueden dar para reparar a las víctimas... En lo que respecta a la política de paz y convivencia del Gobierno Vasco, nosotros estamos muy de acuerdo con lo que el lehendakari Urkullu dice en sus discursos, pero muy poco de acuerdo con lo que hace después su Gobierno. No se puede meter en una batidora a las víctimas del alzamiento militar del 36 con las de ETA de hace pocos años, eso es una locura. Es tanto como querer justificar que ETA existió porque una vez hubo una Guerra Civil. Pues no, no tiene nada que ver una cosa con la otra.

4. Lo primero que tendría que hacer el Gobierno Vasco es intentar consensuar cualquier paso con el Gobierno de España. Pero no es algo que en estos momentos nos parezca fundamental, lo importante es que las armas se entreguen. Dónde y ante quién es lo de menos. También es urgente que se anuncie la disolución de ETA, porque no tiene ningún sentido que siga existiendo. El PSE no va a colaborar en los espectáculos que algunos pretenden montar para justificar políticamente los asesinatos de ETA, dando la impresión de que aquí ha habido muchas violencias y que todos hemos tenido alguna culpa.

Borja Sémper | PP: «Si la izquierda abertzale dijese que asesinar no estuvo justificado, podríamos hablar»

1. En lo más importante, que es que no haya terrorismo ni asesinatos, el balance es fantástico. Cinco años sin ETA han demostrado que la sociedad vasca tenía razón en que la banda terrorista era un lastre y un drama que no merecíamos. Ahora tenemos una sociedad en paz, por lo que el análisis es gratificante y esperanzador. Ahora nos queda la segunda parte, que es acabar con el odio que inocularon ETA y quienes la justificaron en una parte de la sociedad. Tenemos que pasar de la apología del terrorismo a la apología de la convivencia, del respeto y de la libertad. En estos cinco años aún no lo hemos conseguido, pero es lógico que en tan poco tiempo no se consiga que quienes justificaron el terrorismo o quienes odian dejen de hacerlo de la noche a la mañana.

2. Hay una realidad que se va a imponer y es que ETA va a desaparecer definitivamente más pronto que tarde. Ya sea porque se disuelve o porque se le disuelve. Ya sea porque deciden entregar las armas voluntariamente o porque, como hemos visto en las últimas semanas, se localizan sus zulos. Respecto a los que dicen que el Gobierno del PP no ha hecho nada en los últimos años, no sé muy bien a lo que se refieren. ETA ha sido derrotada por el Estado de derecho y la ley se tiene que cumplir. Un Gobierno debe velar por que se cumpla la ley.

3. En todo caso tendría que ser una ponencia que hablara de cómo ganamos más libertad y más convivencia en Euskadi. Cómo hacemos para deslegitimar el terrorismo y que no haya institutos de Gipuzkoa en los que no se ensalce a asesinos de ETA. Como sociedad, debemos afrontar ese gran reto, como tuvieron que hacer los alemanes para enfrentarse al pasado del nazismo. Debe quedar claro que ETA fue un gran drama para la sociedad vasca y que asesinar no tiene justificación alguna. Eso nos convertirá en una sociedad mucho mejor, porque son unos mínimos éticos que cualquier partido debería compartir. Si la izquierda abertzale compartiese eso, nosotros no tendríamos ningún problema en avanzar en una normalización de las relaciones.

4. Lo que ETA busca es una foto que dignifique su derrota policial y social. ¿Estamos dispuestos a concederle ese gesto a ETA? Yo creo que no le debemos nada, al contrario. Por eso ni el Gobierno Vasco ni ningún gobierno debería hacer nada que suponga una dignificación del fin de ETA. El Parlamento y el Ejecutivo deben hacer pedagogía política y apología de la convivencia y de la democracia.

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