Diario Vasco

El PNV se queda con dos puestos en la Mesa y dará una vicepresidencia al PSE

  • Los jeltzales garantizarán la presencia socialista en el órgano de gobierno del Parlamento, ante la previsión de avanzar en la negociación con ellos

La configuración de la Mesa del Parlamento Vasco es la primera piedra de la legislatura que el viernes se colocará en Vitoria, pero también es la primera pista concluyente sobre los futuros pactos de gobernabilidad que se gestarán en las próximas semanas. El PNV, que intentará proseguir estos días sus reuniones con PSE y EH Bildu de forma discreta, sí va dejando indicios sobre sus planes. Y el más evidente es que confirma que, en el pleno de constitución del Parlamento, no solo se garantizará dos de los cinco puestos de la Mesa, sino que, si las negociaciones con los socialistas avanzan, favorecerá que el PSE se haga con la vicepresidencia segunda en lugar de una secretaría.

El movimiento, según ha podido confirmar este periódico, se argumenta por razones cuasi técnicas, pero tiene su trasfondo estratégico. Los jeltzales no quieren sorpresas el viernes, y entienden que si profundizan en la negociación de con los socialistas deben garantizarles que tendrán un puesto en la Mesa. En función de la fuerza parlamentaria obtenida, nueve escaños, les 'correspondería' una secretaría, pero dado que esos dos asientos se eligen en una tercera votación, el PNV no quiere riesgos.

Es decir, los jeltzales dan por hecho que su candidata Bakartxo Tejeria repetirá como presidenta de la Mesa. Tras esa primera votación, el reglamento contempla la designación de las dos vicepresidencias. La primera será para EH Bildu, según asume tanto la coalición como el PNV, pero la segunda podría ser para el PSE en lugar de Elkarrekin Podemos. Las fuentes consultadas explican que si los nacionalistas no favorecieran ese cargo para el PSE, nadie les podría garantizar que en la tercera votación -la de las secretarías donde repetirá el jeltzale Iñigo Iturrate-, el resto de fuerzas les jugaran una mala pasada y dejaran a los socialistas fuera de la Mesa. Un extremo que el PNV no quiere dejar en el aire por si complica la incipiente negociación con los socialistas para gobernar.

Sobre esa segunda ronda que encara el PNV, pero ya sin Andoni Ortuzar ni Iñigo Urkullu como interlocutores, no hay aún novedades. Los jeltzales no han cerrado todavía la siguiente fecha de reunión ni con los socialistas ni con EH Bildu, con quienes seguirán hablando pese a que el 'gobierno a tres' que propugna la coalición no parece viable y el PNV reconoce más distancia para alcanzar un pacto de gobernabilidad. El foco principal, por tanto, sigue puesto en las conversaciones con el PSE. Los dos entienden que el proceso será aún largo, y no exento de dificultades, puesto que los socialistas no quieren un acuerdo que se circunscriba a facilitar la gestión del día a día en el Ejecutivo, sino un compromiso mutuo que contemple «hacia dónde va a mirar la política vasca» en todos los planos, también en el del autogobierno y el de la convivencia, esenciales para el PSE junto al empleo, el bienestar social o la lucha contra la desigualdad. «No se pueden plantear los grandes acuerdos de país como los grandes acuerdos nacionalistas», advierten en el PSE pensando sobre todo en el derecho a decidir. Ese acuerdo en concreto, apuntan los socialistas, debe buscar la inclusión de todas las fuerzas, «también el PSE y el PP», y por eso avanzan que en la negociación de gobernabilidad -en coalición o no- con los jeltzales, no pondrán vetos ni exclusiones concretas pero sí intentarán acotar que el futuro proyecto de autogobierno debe realizarse «desde el consenso y la legalidad».

Un mes de margen

La previsión de que la sesión de investidura no se produzca hasta la segunda quincena de noviembre deja a ambos partidos margen suficiente para debatir punto por punto las diez prioridades que el PNV marcó en su propuesta inicial a los partidos, y a la que los socialistas responderán en su próximo encuentro. Empleo, equilibrio social, educación, cultura y euskera, salud, sostenibilidad, transparencia, seguridad, convivencia y derechos humanos y autogobierno eran los epígrafes bajo los que se encuadran retos y medidas concretas sobre las que a partir de esta semana empezarán a negociar las comisiones más técnicas de cada formación.

El PNV también volverá a encontrarse con EH Bildu, ya que de momento ninguno de los dos partidos ha cegado la vía para un entendimiento de gobierno que, aún y todo, ambos asumen complejo. La coalición, de hecho, sopesa en paralelo presentar candidata a lehendakari en la sesión de investidura, aunque en la coalición aseguran que es una decisión que ni siquiera se tomará en su asamblea de este sábado, donde decidirían entre Maddalen Iriarte, la favorita, y Miren Larrion.

También se lo está pensando Elkarrekin Podemos, que una vez situada en la oposición y de haber rechazado la propuesta de EH Bildu para el 'gobierno a la navarra' junto al PNV, piensa si es conveniente que Pili Zabala confronte con el candidato Iñigo Urkullu su proyecto de gestión en el pleno de investidura.

Y mientras Euskadi va dando pasos para poner en marcha la XI legislatura, en el Estado todos los partidos siguen pendientes de la decisión que el comité federal del PSOE adopte este fin de semana sobre la investidura de Mariano Rajoy. El portavoz en el Congreso del PNV ratificó ayer su no al candidato del PP, y aprovechó para desmentir cualquier contacto con su Gobierno para negociar los futuros Presupuestos. Los jeltzales, no obstante, no cierran la puerta a futuro si «el PP cambia de actitud».

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