Diario Vasco

El Gobierno Vasco colaborará con ETA en el desarme si da nuevos pasos unilaterales

Implicación. Jonan Fernández e Iñigo Urkullu, en Madrid en febrero de 2014 con los verificadores Ronnie Kasrils, Ram Manikkalingam y Chris Maccabe.
Implicación. Jonan Fernández e Iñigo Urkullu, en Madrid en febrero de 2014 con los verificadores Ronnie Kasrils, Ram Manikkalingam y Chris Maccabe. / ZIPI / EFE
  • Pide a la banda que aclare si renuncia al final negociado con España que el Ejecutivo ve inviable

  • La organización armada ha explorado la posibilidad de que el gabinete Urkullu dé cobertura social a la entrega de las armas

El Gobierno Vasco está «dispuesto» a colaborar con ETA en el desarme si la banda avanza por la senda de la unilateralidad y aclara «por dónde quiere transitar», según fuentes gubernamentales solventes. Es decir, el Ejecutivo autonómico quiere que la organización armada aclare de una vez si renuncia a una entrega de armas «negociada» con los Estados español y francés. Una vía que el gabinete de Iñigo Urkullu ve inviable y que puede acabar, según las fuentes consultadas, en un desarme policial y no en final «ordenado».

El Gobierno Vasco asegura no tener conocimiento oficial del intento por parte de ETA de explorar con el Ejecutivo del PNV y el Gobierno de Navarra una nueva vía, como publicó este periódico el sábado citando fuentes conocedoras de los entresijos de la banda. Esta vía buscaría el apoyo de ambos gobiernos y de la «mayoría social» como 'percha' que facilite a ETA dar nuevos pasos. Un nuevo planteamiento del que el Ejecutivo de Urkullu tendría conocimiento, según estas fuentes.

Desde el Gobierno Vasco se limitan a responder que el lehendakari y la Secretaría de Paz y Convivencia, dirigida por Jonan Fernández, están «dispuestos» a colaborar para desatascar el desarme, ante la negativa de España y Francia a entrar en un esquema dialogado como el que plantea ETA, tal y como ha quedado de nuevo en evidencia la semana pasada con el desmantelamiento de un zulo al norte de París. Un escondite que al parecer llevaba tiempo controlado por la Policía y que ha dejado fuera de circulación más de la mitad del armamento que poseían los etarras.

No obstante, el Ejecutivo de Vitoria asegura desconocer las verdaderas intenciones de la organización armada y coloca en el tejado de ETA la «decisión» de ver por dónde transita en el futuro el proceso de entrega y destrucción de los arsenales pendientes. Por ello, el Gobierno Vasco le pide, según las fuentes gubernamentales consultadas, que aclare «cómo quiere dar los pasos finales porque no lo sabemos». En este sentido, el gabinete de Urkullu insiste en la necesidad de que ETA precise si va a mantenerse en su intento de culminar el proceso logrando un reconocimiento bilateral, sea directo o indirecto, de Madrid y París, algo que en Ajuria Enea ven muy difícil.

En todo caso, el Gobierno Vasco resalta que sigue vigente su oferta a ETA de plan de desarme, presentado el 21 de diciembre de 2014 y que ha sido cuestionada por la banda y por la izquierda abertzale, al considerar que se basa en un esquema de «vencedores y vencidos», y al observar un intento del PNV de capitalizar la consolidación de la paz. En este sentido, el Gobierno Vasco se abre a flexibilizar su postura, aunque manteniendo su plan «en unos términos similares», si observa avances en la actitud de la banda.

El plan de desarme del Ejecutivo autonómico recogía que ETA aceptara entregar sus arsenales «ante la sociedad vasca a través de un 'comité de desarme'», con unos plazos concretos y localizaciones de todos los zulos. El 'comité de desarme' estaría compuesto por representantes del Foro Social, agentes internacionales y el Ejecutivo autonómico, que daría el paso jurídico final. Aquella iniciativa fue trasladada a ETA a través de la Comisión Internacional de Verificación del ceilandés Ram Manikkalingam.

Precisión de Etxeberria

Sobre la propuesta de desarme de Urkullu y Fernández se ha pronunciado estos días el máximo responsable de Sortu en el área de Resolución del Conflicto, Rufi Etxeberria. El principal referente de la izquierda abertzale en este campo señaló que esa propuesta de Vitoria «tiene muchas carencias y es difícil de materializar». No obstante, Etxeberria, en declaraciones a Berria, precisó que el Gobierno Vasco puede dar «cobertura y ayuda política» a la entrega de armas, algo que agradecerían los «agentes internacionales». Etxeberria limitó el papel del Ejecutivo autonómico a proporcionar dicho apoyo político, y rechazó que pueda ser «sujeto activo y técnico en el proceso de desarme de ETA». «No lo vemos viable, no tiene ni pies ni cabeza. Al final, ese gobierno está subordinado a un Estado», argumentó.

La petición para que el Gobierno Vasco y el de Navarra se impliquen cobró cuerpo en febrero cuando lo planteó el Foro Social por la paz, organismo encargado de reactivar la resolución de las «consecuencias del conflicto» y al que la izquierda aber-tzale concede gran importancia. Este foro conmemorará el sábado en la Casa de la Paz de San Sebastián los cinco años de la declaración internacional de Aiete, que se cumplieron ayer, y del cese definitivo de la actividad armada de ETA, que se conmemorarán este jueves. El Foro Social anunciará su constitución en un grupo de «actividad permanente» para impulsar dinámicas que proporcionen arrope social al desarme. Está anunciada la presencia del mediador sudafricano Brian Currin, que prevé celebrar encuentros discretos con distintos partidos y organizaciones.

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