Diario Vasco

EH Bildu evita condenar la agresión a dos guardias civiles en Alsasua

Un millar de personas se concentró ayer ante la Comandancia de la Guardia Civil de Pamplona para apoyar a este cuerpo.
Un millar de personas se concentró ayer ante la Comandancia de la Guardia Civil de Pamplona para apoyar a este cuerpo. / EDUARDO BUXENS
  • Imputan lesiones y atentado a la autoridad a los dos detenidos, que ayer quedaron en libertad con cargos tras declarar en el Juzgado

EH Bildu se quedó ayer solo en el Parlamento de Navarra al no condenar la agresión que en la madrugada del pasado sábado sufrieron en Alsasua dos guardias civiles y sus parejas. La coalición soberanista se abstuvo ante las dos declaraciones institucionales que aprobó la Junta de Portavoces al respecto.

Esa fue la otra noticia de la sesión parlamentaria: la incapacidad de los grupos para acordar un único texto de repulsa. Uno lo presentaron UPN, PSN y PP, y sus cuatro primeros puntos salieron adelante frente a la abstención del cuatripartito. En ellos, se expresaba «la máxima condena ante este injustificable ataque propio de actitudes fascistas que no admiten ni respetan las más elementales normas de convivencia». Se mostraba «apoyo y solidaridad» con los agentes y sus acompañantes «objeto de la brutal paliza», así como con sus familias y miembros de la Guardia Civil en Navarra. Se reiteraba el reconocimiento del Parlamento al trabajo de la Guardia Civil; y se instaba a ayuntamientos, concejos, peñas y colectivos «a trabajar para mejorar la convivencia durante las fiestas y lograr que los espacios festivos sean plurales, integradores y estén libres de todo odio y propaganda política». Un quinto punto, para sumarse a la concentración de apoyo a la Guardia Civil que tuvo lugar ayer por la tarde en Pamplona y que reunió a un millar de personas, fue rechazado por los votos en contra del cuatripartito.

La otra declaración la presentaron Geroa Bai, Podemos e I-E, y prosperó con el 'sí' del PSN, la abstención de EH Bildu y la negativa de UPN y PP. La exposición de motivos recuerda que «dos miembros de la Guardia Civil y sus respectivas parejas fueron gravemente agredidos». A partir de ahí, la declaración condena «los actos violentos ocurridos»; muestra solidaridad «con las personas heridas»; y señala que los actos «son propios del pasado y no deben formar parte de nuestro presente».

El portavoz de EH Bildu, Adolfo Araiz, tildó de «lamentables y absolutamente desproporcionadas, por precipitadas», las reacciones de condena. El dirigente abertzale discrepó con el «carácter político de la agresión», pero al mismo tiempo defendió que «hay varias versiones». Araiz añadió que la Guardia Civil «no tiene presunción de veracidad».

La postura de EH Bildu fue censurada por la oposición, que miró además a la presidenta Barkos. «Debería exigir a sus socios un mínimo de condena de la violencia», manifestó la socialista María Chivite. Por parte de UPN, Javier Esparza exigió a Barkos «que pida a Araiz que controle a sus chicos».

En el Ayuntamientos de Pamplona también se debatió ayer el altercado del sábado. La comisión de Presidencia del consistorio aprobó dos declaraciones de PSN y Geroa Bai contra la agresión, con una participación desigual de los grupos. La primera declaración, la del PSN, se aprobó en su integridad con los 6 votos a favor de UPN, PSN e I-E, frente a 5 en contra de EH Bildu, Geroa Bai y Aranzadi. La segunda declaración, presentada por Geroa Bai y votada separada por puntos, tan sólo concitó unanimidad en el tercero, el que reitera el «compromiso» del consistorio pamplonés con una «cultura de paz, de respeto y de convivencia».

Declaran ante el juez

Por otro lado, los dos detenidos en la madrugada del pasado sábado acusados de haber agredido a los dos guardias civiles y a sus parejas quedaron ayer en libertad con cargos. Ambos prestaron declaración a primera hora de la mañana en el Palacio de Justicia ante la titular del Juzgado de Instrucción nº3 de Pamplona, que les imputó sendos delitos de lesiones y atentado a la autoridad, así como la obligación de comparecer semanalmente en el juzgado mientras continúe la instrucción de lo ocurrido.

En su comparecencia, los dos arrestados negaron a la juez su participación directa en los hechos. Uno de ellos admitió que sí estuvo en el bar Koxka de Alsasua y que vio «un jaleo, una bronca» en el establecimiento, pero señaló que él no participó en la trifulca.

Por su parte, el segundo de los arrestados relató que él no se encontraba en el bar y que le detuvo la Policía Foral cuando después de la pelea, en la calle, un grupo de personas se concentró frente a las patrullas de policía para protestar por el primer arresto. Negó haber causado lesiones a los heridos.

Como consecuencia de la agresión, uno de los agentes tuvo que ser intervenido quirúrgicamente del tobillo, mientras que el otro guardia civil, así como las dos mujeres, sufrieron lesiones, magulladuras y hematomas. El agente que tuvo que ser intervenido del tobillo fue dado de alta ayer.

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