Diario Vasco

Eguiguren: «El PSE no ha rentabilizado la paz, pero prefiero andar libre con nueve escaños que escoltado con 25»

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Jesús Eguiguren, en un hotel donostiarra junto a un cuadro de Eleonor de Toledo, esposa del duque de Florencia, y el infante Giovanni. / LOBO ALTUNA

  • Jesús Eguiguren, Expresidente del PSE-EE, El Gobierno de Urkullu «busca un relato del pasado, todo mezclado, en el que la víctima sea el pueblo vasco. Y no puede ser»

Hace cinco años que la «nieve» de la violencia, en metáfora de Jesús Eguiguren (Aizarna, 1954), comenzó a derretirse. Un lustro después del cese definitivo de ETA, ya no queda rastro. «Ahora puedo pasear tranquilamente por San Sebastián», resalta el expresidente del PSE-EE, protagonista del proceso de 2006 que sentó parte de las bases para el final de los atentados. De hecho, Eguiguren se topa casualmente en la calle con un antiguo expreso de ETA que, tras saludarle cordialmente, le acompaña unos metros hasta la entrevista. «La paz era esto», concluye el dirigente socialista.

-¿Cómo recuerda aquel 20 de octubre de 2011?

-Sabía que se iba a producir esa declaración de ETA desde la víspera, por lo que no me pilló por sorpresa. Luego reaccioné de forma inesperada. En vez de alegría, se me vino encima de golpe toda una vida sometido a la amenaza del terror y de lucha por la paz y me puse enfermo. En la cama por la mañana pensaba en alguna víctima, por la noche en otra... Al margen de eso, era perfectamente consciente del alcance histórico del acontecimiento y de la contribución que yo hice a ello.

-Cinco años después, los dos partidos que más sufrieron la amenaza de ETA, el PSE-EE y el PP, han menguado tras las elecciones autonómicas. Entre ambos no llegan al 25% de los parlamentarios y suman juntos los mismos escaños que EH Bildu en solitario.

-Pensábamos que cuando llegara la paz sería nuestro momento, y mira por donde, es nuestro peor momento. Quienes encabezamos la lucha antiterrorista no supimos capitalizar esa lucha ni la contribución a la paz.

-¿Por qué?

-El PSE-EE no la ha rentabilizado aunque la paz casi nunca se rentabiliza en ningún país. Es un fenómeno curioso. En todos los libros de resolución de conflictos se dice que la paz es muy cara. En fin, también es verdad que vimos los fenómenos que aparecían en aquella nueva Euskadi hace cinco años con un cierto recelo y desconfianza. En vez de ver lo que venía con entusiasmo y abanderarlo, lo vimos con escepticismo. Y eso no es responsabilidad de Idoia Mendia ni de la dirección actual. Ya venía de antes.

-¿Qué ocurrió?

-Algo mal habremos hecho los socialistas vascos cuando estamos yendo a una posición residual en la política vasca, con independencia de que estemos o no en los gobiernos. Hemos pasado de 25 parlamentarios vascos hace dos legislaturas, bien es verdad que entonces no estaba HB, a nueve, y la conclusión es sencilla y evidente. Euskadi con la paz se ha convertido en una sociedad distinta y el PSE-EE fue reacio a ese cambio y se ha mantenido en la política anterior. Esa es la causa.

-¿Qué quiere decir? ¿Que el PSE-EE actúa de forma similar a cuando ETA mataba?

-No exactamente. Quiero decir que la política del PSE-EE no se ha adaptado a la realidad. Esa es la tarea pendiente para los próximos congresos.Y luego me ha parecido una falta de respeto al socialismo vasco que en la campaña electoral los barones y todos estos hayan estado en la trifulca, divididos entre ellos, porque lo que más daño hace al socialismo son las divisiones. Les ha traído sin cuidado lo que le pasara al socialismo vasco. Incluso algunos preferían un mal resultado para castigar a Pedro Sánchez. Estas cosas no deben pasar desapercibidas, sobre todo con lo que hemos sufrido en este país para defender al PSOE. De esto habría que sacar algunas conclusiones.

-¿Por ejemplo?

-El PSE-EE debe tener más autonomía dentro del PSOE. Por lo menos la misma que tiene Euskadi respecto al Estado español.

Temas pendientes

-Se puede aplicar a ustedes aquello de 'ganaron la guerra pero perdieron la paz'.

-No. La paz la hemos ganado todos y estoy encantado. Prefiero tener nueve escaños y andar en libertad que 25 y andar con escolta. En este análisis hay dos conclusiones. O echamos la culpa a la sociedad vasca o a los partidos. Y a la sociedad vasca no se le puede echar la culpa.

-Usted ahora pasea sin escolta. ¿Esto era la paz?

-Esto es la paz. No sé por qué andan haciendo tantos papeles, sobre todo en el Gobierno Vasco, sobre la consolidación de la paz. Es un planteamiento erróneo insistir en la consecución de la paz definitiva. La paz es que no haya tiros ni enfrentamientos en la sociedad.

-Quedan temas por cerrar: desarme, presos, víctimas, el relato...

-Para las víctimas no acabó el terrorismo porque viven las consecuencias de lo que les pasó. ¿Y el relato? Es necesario, pero va a haber más de uno y el menos fiable será el oficial que se haga desde las instituciones ya que se mezclará todo. Desde la Secretaría de Paz del Gobierno Vasco se está buscando un totum revolutum en el que la víctima sea el pueblo vasco en su conjunto. Y esto no puede ser. Se está mezclando todo con víctimas del franquismo, torturados, víctimas de ETA, los GAL. El relato que debe imponerse es el de que hubo un terrorismo que causó mucho sufrimiento, pero esto tardará. Ahora estamos en el momento de silencio que sigue a un conflicto como estos.

-¿Qué me dice por ejemplo del desarme de ETA y la situación de los presos?

-El desarme se tenía que haber producido si estuviéramos en un país normal. Se entregó al PP en bandeja el final del terrorismo pero no ha movido un dedo para solucionar las consecuencias de ese terrorismo y la disolución de ETA. No hay derecho a que los presos, por ejemplo, estén alejado de sus casas. Pero el PP no va a hacer absolutamente nada. Este problema le trae sin cuidado y prefiere que sobrevuele la idea de que esto no ha terminado. El PP ha sido un partido absolutamente irresponsable en este tema. Di que ante eso, sabiendo como es el PP, ETA podría haber entregado las armas de forma unilateral y haberse disuelto en vez de buscar escenificar su final. A quien más perjudica es a la izquierda abertzale. Ellos verán cómo pueden presionar en este tema porque con el PP otros cuatro años no pueden esperar ningún tipo de bilateralidad.

-Usted critica al PP, pero los últimos dirigentes del PSOE, como Pedro Sánchez, también se han opuesto a cualquier proceso pactado con ETA.

-No estoy muy de acuerdo. Yo hablo con Rubalcaba y él no entiende que el Gobierno de Rajoy no haya movido un dedo para ponerle el punto final. Otra cosa es que del PSOE no depende hacer nada, quizás sí en el Parlamento Vasco para que las instituciones vascas intervengan, que es lo que puede ocurrir al final si hay algo bilateral en el desarme. Si hubiera estado el PSOE en el Gobierno de España esto estaba finiquitado hace mucho tiempo.

-¿Precisamente Rubalcaba, en un reciente documental sobre el final de ETA, aseguró que se fiaba de usted lo justo en aquella negociación de 2006?

-(Sonríe). Yo me fiaba de él. Otra cosa distinta es que en muchas cosas teníamos visiones diferentes y cuando eso ocurría, yo aplicaba la mía, no la suya. Por eso quizás se fiaba de mí lo justo.

-También dio la impresión de que si hubiera sido por el exministro de Interior, igual los socialistas no hubieran echado a rodar aquel proceso de paz.

-Y si hubiera conocido las reuniones que tuve con Arnaldo Otegi en Txillarre las hubiera prohibido. Rubalcaba era muy escéptico y tuvimos nuestras diferencias y cabreos. Parecía que íbamos a acabar mal. Pero después de todo alguien debería reconocer la labor de Rubalcaba y Zapatero. ETA era el principal problema de España y Rubalcaba y Zapatero lo solucionaron. Ni ellos han reivindicado ese protagonismo ni nadie se lo ha concedido. Pues yo pongo mi grano de arena por ellos.

La relación con Otegi

-Recientemente pudo volver a reunirse con Otegi en Txillarre. ¿Cómo fue el reencuentro?

-Nos encontramos para el documental, aunque la relación con Otegi la he mantenido mientras estaba en la cárcel. Hicimos una labor que pocas veces se da: contribuir al final del terrorismo y a la negociación. Y eso crea una sintonía y complicidad. Nos seguimos viendo y llamando por teléfono, aunque él anda ahora muy ocupado.

-¿Qué suelen comentar sobre la cuestión de la paz?

-Me da la impresión de que están esperando a que ETA dé pasos para el desarme y la disolución.

-¿Qué supone el desmantelamiento en Francia de un importante arsenal?

-Refleja que es mejor que ETA dé pasos unilaterales, porque la Policía les está desarmando y a este paso se van a quedar sin nada.

-¿Qué le ha parecido la vuelta al ruedo político del líder abertzale? ¿Ha habido 'efecto Otegi en las últimas elecciones autonómicas?

-Ha tenido suerte. Primero porque le han inhabilitado y yo le veo más a Otegi dirigiendo a la izquierda abertzale como líder, pero no desde el Parlamento Vasco. Le veo más en el papel de Arzalluz en su día en el PNV. Y al inhabilitarle, le han hecho la campaña en gran parte. Y han hecho un cambio de imagen, sobre todo exterior, en el atuendo, vestidos de clase media y no con esa ropa que se identificaba con HB. Eso ha sido un gran logro de Otegi. Creo que ha sido él quien ha insistido en salir del 'gueto indumentario'. Ahora les falta que ese cambio exterior sea también interior.

-(...)

-Que sean críticos con la historia de ETA y conscientes del daño que han hecho. Y que la sociedad vasca no está por la independencia ni por abrir frentes como en Cataluña, y que no renuncien a acercarse a las otras fuerzas de izquierda.

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