Diario Vasco
Monedero, ayer en Irun durante la entrevista.
Monedero, ayer en Irun durante la entrevista. / F. DE LA HERA

Monedero: «Si confiamos en Pili Zabala hay que hacerlo hasta el final y no relegarla»

  • Juan Carlos Monedero, Cofundador de Podemos, «Ya se han caído las caretas. PP y PSOE han encontrado razones para apoyarse mutuamente y limitar la democracia a un juego de sombras», asegura

Mientras Madrid era testigo de la ausencia de representantes de Podemos en los actos celebrados con motivo de la fiesta del 12 de octubre, Juan Carlos Monedero -cofundador del partido- presentaba en Irun la iniciativa de participación ciudadana 'Vamos'. Desde su condición como estrecho colaborador de Pablo Iglesias, Monedero hace un repaso a la gobernabilidad de España, el escenario político vasco después del 25-S y a la polémica entre el líder podemita e Íñigo Errejón por sus discrepancias públicas.

-¿Estamos cada vez más cerca de que el PP vuelva a gobernar?

-Seguramente, porque ya se han caído todas las caretas, y PP y PSOE pretenden limitar la democracia en un juego de sombras. El PSOE ha dado un golpe de Estado interno para que un sector comandado por Felipe González, Rubalcaba o Bono eviten cualquier tipo de exploración de alternativa. Mientras, el PP busca la invalidación de la instrucción de la red Gürtel. Los dos han encontrado razones para apoyarse mutuamente. Por eso, o Unidos Podemos es capaz de articular una oposición o la democracia se desvanece.

-¿Ya no hay posibilidad de construir un Gobierno 'del cambio' si los socialistas miran a su izquierda?

-Nunca ha existido esa posibilidad. Pedro Sánchez fue un figurín buscado por Susana Díaz y Felipe González para frenar la renovación que en su día significaba Eduardo Madina. Si hubiera habido 50.000 militantes del PSOE en Ferraz reclamando una alternativa, otro gallo cantaría. Y si en su día se hubiera hablado más de la cal viva, González no tendría la posibilidad de seguir enredando y frenando la posibilidad de cualquier atisbo de democratización del PSOE.

-Si finalmente el PSOE se abstiene, ¿mantendrán esa amenaza de romper los acuerdos de Gobierno que mantienen en ayuntamientos y comunidades?

-Esa amenaza nunca ha existido. Ha sido una llamada de atención para que, de una vez por todas, el PSOE sea coherente. No tiene ningún sentido apoyar al PP en Madrid, que implicará más recortes, y pretender hacer una política contraria en los territorios. Si el PSOE sigue la lógica de vaciamiento democrático es absurdo apoyarle, por eso les digo que dejen de tratar a la gente como idiota.

-Otro escenario de gobernabilidad ha surgido en Euskadi tras el 25-S. ¿Qué le parece la propuesta de EH Bildu de un acuerdo a tres junto al PNV para «avanzar en el camino» de la «soberanía nacional» vasca?

-Podemos no es una fuerza independentista, ahí mantenemos nuestra distancia. En cambio, en los elementos sociales siempre hemos coincidido con EH Bildu. Lo mejor que le ha pasado a Euskadi es que se termine la locura de la violencia, y nuestro deber es ayudar a la normalización de la política en el País Vasco.

-Los tres defienden el derecho a decidir, pero ustedes discrepan en el proyecto político posterior para Euskadi. ¿Habrá tensiones a la hora de llevar a cabo una hipotética consulta?

-Sin duda alguna, por eso el futuro del Estado se debe discutir con honestidad y generosidad, para que esto no se convierta en un juego de trileros donde se intercambian cromos.

-¿Qué le parece que Elkarrekin Podemos haya relegado a Pili Zabala de la portavocía? ¿Es una muestra de falta de confianza?

-En Podemos todo el mundo puede aprender. Si hicimos una apuesta por Pili Zabala creo que tiene que ser ella la que represente ese papel para el que fue convocada. Hace falta una reflexión en Elkarrekin Podemos acerca de esa decisión porque si confiamos en ella, tenemos que confiar en ella para todo y hasta el final.

-Otra 'grieta' dentro de su partido son las desavenencias públicas entre Pablo Iglesias e Íñigo Errejón. ¿Qué opinión le merece?

-Las discusiones en Podemos son parte de nuestra ADN. Las diferencias entre ambos, sin embargo, no cuestionan la necesidad de superar el bipartidismo.

-¿Con cuál de los dos se alinea más?

-Con Pablo. Creo que Íñigo hace una lectura más pesimista de la ciudadanía española, confía menos en su capacidad para protagonizar una transformación política más profunda, y por eso él y su gente se han visto inclinados a acercarse más al PSOE para así tener un plus de credibilidad social. Mientras, el planteamiento de Pablo y el mío indica que ha sido la ciudadanía la que siempre ha sacado las castañas del fuego, y por eso hay que confiar un poquito más en la gente, porque la experiencia en las instituciones ha enseñado a Podemos que no se pueden hacer cambios reales si no tiene gente detrás reclamándolos. Además, me parece infantil que Íñigo abriese esta discusión en Twitter. Aunque en Podemos haya discusión y debates no significa que hay ruptura y disensión.

-Defínalos a cada uno con una palabra.

-Íñigo es táctica, mientras Pablo es estrategia.

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