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Los alcaldes, en un momento de la conversación. / LOBO ALTUNA

Tres alcaldes socialistas guipuzcoanos miran al futuro para curar heridas

  • quiebra en el psoe

  • «Ahora toca pensar cómo refundarnos y armar un PSOE que mire al siglo XXI»

  • Santano, Serrano y De los Toyos argumentan que «hace falta mucho más que aguja e hilo para coser las heridas»

El PSOE vivió hace ocho días su noche más triste. Una noche negra en la que los socialistas protagonizaron un dramático cisma que terminó con la dimisión de su secretario general. Hubo gritos, reproches y lágrimas. Y todo retransmitido en directo. Ahora queda la imagen de un partido desgarrado, y la herida por esa lucha por el poder será muy difícil de curar. El revés electoral del 25-S y la guerra entre compañeros desatada en Ferraz dejó también «muy tocado» al socialismo vasco. Tres alcaldes guipuzcoanos analizan la situación y confiesan cómo han vivido esta semana de incertidumbre y desconcierto. Son José Antonio Santano, Mikel Serrano y Miguel de los Toyos, que asisten con preocupación a este momento convulso y muestran su respaldo a Pedro Sánchez, en una conversación con este periódico en la casa del pueblo de Eibar -la más antigua de Gipuzkoa-, un lugar emblemático para los socialistas vascos.

-¿Cómo se encuentran anímicamente? ¿Cómo han vivido estos días convulsos?

-José Antonio Santano: Con una profunda tristeza. Pero, a la vez, me siento fuerte y con ganas de cambiar las cosas. Y, por supuesto, de mirar hacia adelante. No podemos permitirnos el lujo de evadirnos, todo lo contrario. Debemos ponernos en valor.

-Miguel de los Toyos: Yo he vivido una suma de emociones: tristeza, impotencia, rabia, pena... Pero, más que en mí, pienso en los socialistas de siempre, como mi padre, que murió siendo concejal; o mi abuelo, que estuvo en la República. Gente de la de antes, que vivió la dictadura, que estuvo en la cárcel y que luchó tantísimo para que el partido se convirtiera en lo que es hoy, una referencia. Hemos vivido un espectáculo que les hubiera defraudado.

-Mikel Serrano: Comparto todo lo que dicen José Antonio y Miguel. Mucha tristeza y cabreo. En más de 130 años de historia hemos tenido avatares importantes; hemos pasado guerras civiles, guerras mundiales, una dictadura prolongada. Y los socialistas siempre hemos estado ahí. Y, como dice Miguel, debemos mucho a esos socialistas de esencia. Pero no hemos estado a la altura de nuestra historia.

-¿Qué sensaciones o imágenes tienen en sus retinas de la batalla campal del pasado sábado en Ferraz?

-Serrano: Fue lamentable y bochornoso. Y cuando gente que estuvo allí nos los ha contado con detalle...

-Toyos: Independientemente del resultado final de aquella jornada, esa imagen de doscientos y pico hombres y mujeres socialistas hermanados ideológicamente pero enfrentados me parecía irreal. Como esas imágenes que nos llegan por televisión de sitios muy lejanos donde unos diputados se pelean o se pegan. Esas luchas fraticidas que aquí parecen imposibles.

-Santano: Yo lo he percibido como una lucha de poder. He visto a tanta gente sufrir por esta decepción que creo que estamos obligados a pedir perdón y a expresar algo que mucha gente entiende: que nosotros no somos eso. Hace falta diálogo y capacidad para ser sinceros. Se ha transmitido la peor imagen posible porque en un momento de crisis económica y social, en lugar de hablar de lo que de verdad les importa a los ciudadanos, hemos hablado de lo nuestro, de nuestras cuitas.

-¿Y era necesario dar esa imagen? ¿No había otra manera de solucionar la crisis?

-Santano: El comité federal debía discutir sobre si había discrepancias en torno a las políticas de alianza con Rajoy. De hecho se discutió y se alcanzaron unos acuerdos. Y el secretario general intentó llevar adelante unas decisiones tomadas por el órgano que correspondía. En cualquier caso, si se hubiera querido cambiar algo, existía ese órgano para hacerlo. Y si la cosa era tan grave, creo que la salida idónea hubiera sido que hablaran los militantes a través de unas primarias.

-Toyos: El comité feredal que planteó Sánchez era precisamente para que aquellas personas que quisieran ofrecer propuestas alternativas dieran un paso adelante y se identificasen, y que luego decidiese la militancia. Pero la realidad es que Sánchez se vio deslegitimado y, finalmente, dimitió. Y ahora no tenemos nada sobre lo que opinar. No sé qué quiere la gestora. No hay que buscar la vía de la legalidad y de los estatutos para resolver los problemas sino la vía de las propuestas.

-Serrano: En definitiva, que la imagen del partido ha quedado tocada, muy deteriorada. ¿Ahora con qué discurso nos vamos a presentar ante la ciudadanía? Toca pensar en cómo refundarnos. Armar un partido socialista con miras al siglo XXI, aprendiendo de nuestra propia historia y teniendo claro para qué estamos.

El horizonte para la recomposición del partido se presenta complicado. Empezando por la necesidad de cerrar la grieta que se ha abierto entre los dirigentes del PSOE, la militancia y los electores. A los tres alcaldes les cuesta creer que su formación haya llegado a esta encrucijada. Coinciden, eso sí, en que es más necesario que nunca una reconstrucción del PSOE y borrar las imágenes de los enfrentamientos de Ferraz.

-Precisamente, estos días se habla de la necesidad de 'coser el partido'. ¿Pero cómo se pueden juntar los pedazos de una formación imprescindible como el PSOE?

-Toyos: Se pueden tener criterios diferentes; es enriquecedor y te permite visualizar alternativas que igual tú no eres capaz de ver. Pero conseguir la legitimidad vía legalidad y vía estatuto... no sé. Lo único que se ha conseguido es situar al partido en una situación de más debilidad. Para ese viaje no hacían falta alforjas. No sé lo que se estaba buscando, pero lo que se ha conseguido no es mejor de lo que había. No hay duda. Por tanto, para reconstruir todo eso hace falta mucho más que aguja e hilo.

-Santano: Si seguimos en esta línea, yo diría que aquí más que ruptura lo que hay es un desgarro. No es tan fácil de coser. Se ha cometido un error enorme porque alguien ha buscado ganar dentro sin darse cuenta que era para perder fuera. Y como estrategia política es un fracaso. Va a haber un antes y un después en el PSOE. No sé si esto se llama refundación o no. Lo que sé es que se ha producido un desapego entre militantes y altos dirigentes, que viven otra realidad. Esto solo se resolverá consultando a la militancia.

-Serrano: Poco más tengo que añadir. Por vocación, somos un partido municipalista. Es nuestra esencia. Y nosotros, además, somos alcaldes. Día a día estamos en contacto directo con los ciudadanos, intentamos dar solución a sus problemas reales.

-¿Es Felipe González uno de esos dirigentes que «viven otra realidad»? ¿Y sus declaraciones a la prensa? Muchos militantes aseguraron entonces que «los trapos sucios se lavan en casa y no se airean».

-Toyos: La hecatombe en el partido no fue espontánea. Fue un acto organizado. Tengo la sensación de que, de manera estratégica y consciente, hubo declaraciones de determinados líderes que hicieron mucho daño. No me gusta llamarles barones porque un partido de izquierdas no puede hablar de títulos nobiliarios. En esa estrategia Felipe González jugó un papel importante. Hizo declaraciones una mañana e, inmediatamente después, se produjo la cascada de dimisiones. Para mí era un referente, pero lo que más me dolió es que ese mismo día, por la noche, le volvieron a preguntar y respondió de una forma muy sarcástica. Dijo que sus palabras «habían provocado cosas porque algunos piensan que soy Dios». Fue duro escucharle decir eso.

-Serrano: ¡Hemos hablado mucho de esto y hay tantas cosas maquiavélicas! Es que la realidad te lleva a pensar que fue así... que todo estaba organizado. Aquí en Euskadi se ha vivido y se ha sufrido muchísimo y, en este sentido, el partido desde Madrid no siempre ha tenido consideración. Aquí hemos estado todos a una, a pesar de las discrepancias lógicas. Pero hay que dejar las rencillas e intentar recomponer esto y hacer ver que tras el desaguisado podemos recomponernos. Frente a González, ahí estaba la figura de Borrell, que ha aportado coherencia en toda la crisis.

Y hablando de nombres, en este momento de la conversación surge otro, el de Verónica Pérez, secretaria general del PSOE de Sevilla y presidenta del comité federal del PSOE desde 2014, que el pasado día 1 de octubre, se proclamó a sí misma en la puerta de Ferraz «la única autoridad», tras la dimisión de los 17 miembros de la Ejecutiva. El alcalde de Zumarraga no dio crédito entonces, ni lo da ahora: «Es que no sé cómo pudo erigirse ella misma como única autoridad». «Eso es soberbia», le responde Santano, que insiste en Felipe González. No quiere dejarlo pasar: «Lo de Felipe fue la puntilla. Pero lo que ha hecho es, ni más ni menos, lo que han venido haciendo los mal llamados barones y la baronesa a lo largo de estos meses. El principal problema es que estaban diciendo fuera -a los medios- lo que no decían dentro. Esto es lamentable y creo que tiene mucho que ver con un cierto divismo que tienen este tipo de personajes. O sea que en los órganos del partido se callan, no dan su opinión y luego van a las televisiones porque son presidentes de una comunidad autónoma a decir lo que les da la gana. Es una mezcla de soberbia y divismo, que tiene que ver con el comportamiento de Verónica Pérez.

-¿Y la actitud de Susana Díaz en medio de esta 'guerra' fue la correcta? ¿Le ven como posible candidata a secretaria general?

-Toyos: Con el tiempo se verá si se presenta o no. Hay corrientes de opinión sobre su figura que afirman que apoyó a Pedro Sánchez, pero como estrategia para su beneficio y que es la que lideró este espectáculo. Parece que sí quiere ser líder del partido...

-¿Tenía que haber dimitido Pedro Sánchez tras los continuos batacazos electorales y haber evitado así llegar al espectáculo de Ferraz?

-Toyos: Es verdad que hay que hacer autocrítica y él estaba en el camino de someter su posición a la militancia. Y es verdad que el partido ha tenido fracasos en contiendas electorales, pero también hay que poner en valor que, en estos dos últimos años, hemos ganado muchas alcaldías, comunidades autónomas, y eso es mérito también de la organización y de Sánchez. Quizá no hemos sabido enfrentarnos al siglo XXI, y además nos ha salido por la izquierda una formación como Podemos. Pero somos injustos si no reconocemos también las cosas positivas.

-Santano: Sánchez ya ha dimitido y con el tiempo se valorarán las circunstancias en las que su secretaría general se ha desarrollado, que han sido las más complicadas que recuerdo. Desde el minuto dos le pusieron la zancadilla, por no decir el uno. Y no estamos santificando a nadie, él también ha cometido errores. Sánchez ha representado una conexión con mucha gente, la recuperación de valores que se sentían perdidos en los últimos años... La clave está en que dentro del partido no ha habido debate.

-Serrano: Creo que se ha querido coartar el debate y la discusión interna. Se sabía que lo que planteaba Sánchez podría salir adelante... Dimitió de manera coherente. Fue un gesto.

-Nadie pronuncia la palabra abstención. Parece un término innombrable. ¿Se considera más de derechas al que la defiende?

-Santano: Es verdad que nadie la pronuncia. ¿Pero sabe usted qué pasa? Que los que pensaban que había que abstenerse no lo han dicho. Si lo hubieran defendido hace meses y lo hubiéramos debatido, no estaríamos así. Pero el camino elegido era otro. Era el 'no'.

-Toyos: No creo que por abstenerse uno sea más de derechas. Son posicionamientos y se deben tomar decisiones. Sánchez cometió un error. La segunda fase del 'no', que era volver a intentar un gobierno alternativo tras el 26-J, no la terminó. Quizá le faltaron agallas para hacerlo. Tuvo miedo. Faltó apostar por ese gobierno alternativo.

-Pero no era nada fácil llegar a ese gobierno alternativo con Podemos y los partidos nacionalistas...

-Toyos: Había movimientos interesantes... Y aunque no hubiera salido, al menos se habría intentado.

-Serrano: Estoy de acuerdo. En Euskadi todavía tenemos claro que el 'no es no'. Aunque luego ya se verá. Pero luego también están las ansias de poder de cada uno. De los propios y los extraños. Como los de Podemos, que quieren desmarcarse de todas las responsabilidades para configurar un gobierno alternativo. Y ahora dicen que tienen que repensar todos los acuerdos con el PSOE. Cuando sus únicas pretensiones a la hora de formar gobierno eran los ministerios de Defensa y de Interior, ¿y dónde estaba la agenda social que tanto reclaman?

-¿Es el momento de decir si los socialistas prefieren unas terceras elecciones o facilitar un Gobierno de Rajoy?

-Toyos: Se ha descartado ya la formación de gobierno alternativo y ahora es la gestora la que lleva las riendas. Habrá un comité federal, que no consultará a las bases, y ahí se decidirá. Tenemos que ir haciendo la digestión de lo pasado y lo que pasará.

-Santano: Es una situación complicadísima y excepcional, que va a marcar el futuro del partido. Lo primero que uno piensa es que la opción de gobierno alternativo no se debería haber descartado con tanta facilidad. Llegados a este punto se debería consultar a la militancia. Porque todavía hay tiempo. Pero ahora ya no solo está en nuestras manos que haya unas terceras elecciones. Ahí está el PP.

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