Diario Vasco

Eneko Etxeberria: «Llevo dos tercios de mi vida buscando a mi hermano para que no caiga en el olvido»

Eneko, junto a una fotografía de su hermano José Miguel, el pasado sábado cuando se dieron a conocer los nuevos datos del caso.
Eneko, junto a una fotografía de su hermano José Miguel, el pasado sábado cuando se dieron a conocer los nuevos datos del caso.
  • hermano de José Miguel Etxeberria, 'Naparra', Un nuevo giro en la investigación del joven que desapareció en 1980 a manos del Batallón Vasco Español devuelve la esperanza a su familia

«No hay tortura más cruel y prolongada que la que sufre la familia de un desaparecido». Las desgarradoras palabras de Eneko Etxeberria paralizan incluso el silencio. No existe aliento suficiente para consolar a quien lleva 36 años buscando el paradero de su hermano. José Miguel Etxeberria, 'Naparra', fue visto por última vez el 11 de junio de 1980 conduciendo por la carretera de Bayona a San Juan de Luz. Días después, el Batallón Vasco Español (BVE) reivindicó en diversos medios informativos su secuestro y posterior ejecución. El pasado sábado, el caso 'Naparra' vivió un giro inesperado: un testigo asegura conocer dónde está exactamente enterrado el cuerpo de José Miguel, en un robledal situado en una localidad al norte de Mont de Marsan, y lo acredita con documentos. Ahora, Eneko y su familia confían en que la Audiencia Nacional dé un paso al frente y autorice la exhumación del cadáver para, por fin, poder descansar.

-36 años luchando por encontrar el cuerpo de su hermano y ahora le dan nuevas noticias. ¿Cómo se siente?

-Uffff. Llevo dos tercios de mi vida dedicados a buscar a José Miguel. Aunque por el camino me he dicho muchas veces que ya no podía más, siempre me han podido las ganas de tener a mi hermano de nuevo con nosotros. Por eso, contar con nuevos datos sobre dónde podría estar es un espaldarazo para reafirmarme en que toda nuestra lucha ha merecido la pena.

-¿Qué posibilidades hay de que la Audiencia Nacional reabra la causa?

-Estoy completamente convencido de que el juez instructor Ismael Moreno, el mismo que en su día cerró provisionalmente el caso por falta de pruebas, lo vuelva a abrir, porque el fiscal de la Audiencia Nacional ya ha manifestado su disposición a apoyar la solicitud de reapertura. Le diría que es casi imposible que nos rechazasen la petición, sería un escándalo.

-Los nuevos datos deben de ser muy contundentes para pedir que se abran nuevas diligencias.

-Sí, sí. La verosimilitud de lo que tenemos entre manos es muy elevada. El periodista Iñaki Errazkin estaba realizando una entrevista a una persona que nosotros desconocemos cuando éste le reconoció que había participado en «actividades de terrorismo de Estado». Fue ahí cuando salió el nombre de mi hermano y le dio la información de dónde está enterrado su cadáver.

-Usted siempre sospechó de que existía gente que sabía dónde estaban los restos de 'Naparra'.

-Siempre. Está claro que aquello no fue la acción de un lobo solitario. Mi hermano fue víctima de una de las guerras sucias que se formó en este país con una organización detrás. Siempre he estado convencido de que en algún sitio deben de haber documentos sobre lo que sucedió. ¿Dónde están? Vete tú a saber... Pero el paradero del cuerpo de mi hermano es conocido por muchas personas. Así que este nuevo testimonio corrobora mis sospechas.

-¿Les han dado algún tipo de plazo de cuándo se va a proceder a reabrir, o rechazar, la causa?

-No. Pero el fiscal de la Audiencia Nacional nos ha mostrado mucho interés en que fuese lo antes posible y que se tratará con la mayor celeridad. Pero, llegados a este punto, y después de haber esperado 36 años, creo que podremos aguantar un mes más...

-¿Mantiene la esperanza de que, llegado el momento, la exhumación confirme que su hermano lleva 36 años enterrado en Las Landas?

-Esperanza y mucho deseo, porque tengo ganas de poder respirar. Creo que estamos cerca, llámalo una corazonada, pero nunca antes habíamos estado en mejor posición que esta. Ojalá sea así. Mi madre, a sus 87 años de edad, está muy emocionada y aún tiene la esperanza de que el tiempo no corra en su contra y pueda encontrar a su hijo.

-¿Supondría cerrar un duelo que dura ya casi cuatro décadas?

-Siempre tendremos el dolor de lo que ha supuesto perder a mi hermano de esta manera, porque creo que no hay tortura más cruel y prolongada que la que sufre la familia de un desaparecido. Pero sí, supondría un descanso, porque por fin lo tendríamos entre nosotros.

-¿Y si no es José Miguel...?

-También contamos con esa posibilidad, incluso que no encontremos nada. Por eso tenemos que ser bastante prudentes. La cautela ahora mismo es muy importante. Aunque toda mi familia y yo deseamos que no sea así, y que por fin podamos conseguir lo que llevamos 36 años persiguiendo. Aunque intento buscarle también el lado positivo, y si se confirmase que los restos no son lo de 'Naparra' habremos conseguido otras cosas.

-¿Como cuáles?

-Básicamente, que el caso de mi hermano no caiga en el olvido. Gracias a este nuevo giro hay mucha gente que ha conocido nuestra historia, y puede que estamos más cerca de conocer la verdad.

-¿Una verdad acompañada por una justicia, como siempre ha reivindicado?

-Así es. Tener el cuerpo nos ayudaría a descansar, pero empezaría una segunda parte. La de conocer qué pasó, quién lo ordenó, quién fue el autor material, por qué... Y detrás de eso tiene que haber un reconocimiento por parte del Estado, que diga que también hizo cosas mal y que se vulneraron muchos derechos por su parte. Porque hubo terrorismo de Estado. Y creo que es necesario contar todos los relatos y que se asuman los hechos. Ya no sólo por mi hermano, hay muchas familias de desaparecidos que también tienen derecho a conocer la verdad, como 'Pertur', Tomás Hernández, Popo Larre... Es una cuestión de memoria histórica.

-¿Le calmaría algo de su sufrimiento tener constancia de quién fue el autor material?

-No lo sé. Para reparar tanto dolor lo único que necesitaría es una máquina del tiempo. Yo sólo espero que una vez que aparezca el cuerpo y se confirme que José Miguel fue asesinado, la Audiencia Nacional empiece a investigar qué pasó y qué posibles autores hay. Vamos, lo que debería de hacer en cualquier otro caso... Porque nos hemos pegado muchas tortas.

-¿Cree que el hecho de que 'Naparra' fuese miembro de los Comandos Autónomos Anticapitalistas ha sido motivo para que la Justicia le cierre tantas puertas?

-¿En el sentido de que era miembro de una organización armada? Yo también me he planteado muchas veces que quizás eso fuera un impedimento para reabrir la investigación. Por eso, cuando acudí a la reunión en Ginebra con Naciones Unidas se lo pregunté directamente al director-relator del grupo de trabajo de desapariciones forzosas, Ariel Dulitzky. Me miró y me dijo: 'Los derechos humanos son innatos a todos los seres humanos'. Además, me aclaró que mientras no apareciese el cuerpo de José Miguel, para Naciones Unidas, él era un desaparecido forzoso.

-Es curioso, sin embargo, que todas sus denuncias se hayan archivado bajo argumentos de que «no se había acreditado la perpetración de delito», cuando el Batallón Vasco Español reivindicó el asesinato de su hermano.

-Yo tampoco lo entiendo. Aunque eso debería preguntárselo directamente al juez Ismael Moreno. Jamás nos han dado una explicación lógica, por eso confío en que este nuevo testigo arroje un poco de luz al caso de mi hermano, José Miguel Etxeberria, 'Naparra'.

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