Diario Vasco

El PNV celebra en Foronda un triunfo con el «margen» de pactos menguado

Ortuzar, Atutxa, Urkullu y Aurrekoetxea se acercaron ayer a Foronda, donde hoy se celebra el Alderdi Eguna.
Ortuzar, Atutxa, Urkullu y Aurrekoetxea se acercaron ayer a Foronda, donde hoy se celebra el Alderdi Eguna. / EFE
  • Los jeltzales reconocen que ya no suman mayoría absoluta con PSE ni con PP, pero matizan que hay «diferentes fórmulas» de pacto pese a la aritmética

«Tenemos muy buen ganar, con 29 o con 28», recibían el viernes de forma irónica desde las filas jeltzales la pérdida del escaño fugado a EH Bildu. Y hoy el PNV lo celebrará con un baño de masas en el Alderdi Eguna de Foronda que el partido demoró una semana por la convocatoria electoral. Los nacionalistas reivindican su victoria contrastando sus números -más votos, más porcentaje y más escaños respecto a 2012- con los del resto de formaciones, pero esos números, aunque innegablemente buenos, ya no son tan redondos como en la noche electoral. La victoria menguada por ese escaño de Bizkaia reduce «a la mitad», al menos en la suma aritmética, las opciones de pactos que antes podían alcanzar con todas las fuerzas parlamentarias y ese hecho, aunque no decisivo para buscar aliados para la gobernabilidad, sí condiciona la necesidad de amarrar algún acuerdo de estabilidad que frene las posibles mayorías alternativas -en concreto la hipotética de EH Bildu y Elkarrekin Podemos- que antes no existían.

El PNV, que el jueves comenzó su ronda de contactos con la delegación de la coalición abertzale, seguirá mañana con el PSE el diálogo para sondear esos acuerdos que buscan afianzar un Gobierno «sólido» de Urkullu. Y aunque ayer Joseba Egibar, en una tertulia en Radio Euskadi, reconoció que el margen para llegar a los 38 escaños de la mayoría absoluta se ha estrechado -queda reducido a los de Arnaldo Otegi o los de Nagua Alba- existen «diferentes fórmulas de acuerdos» que no pasan obligatoriamente por esas dos formaciones.

Es decir, el PNV mantiene abierto todo el abanico de acuerdos -tanto el fondo como la forma-, aunque no con todos se garantice la comodidad de la mayoría absoluta. Y hasta que el martes concluyan la ronda con el PP, no aclararán -dicen- con quién han encontrado la sintonía suficiente para profundizar en un acuerdo de estabilidad que, tras dejarse el escaño 29, intentarán atar desde el principio.

Las posiciones de sus interlocutores no han variado, pese al cambio en el escenario. EH Bildu, según reafirmó ayer Pello Urizar, sigue tendiendo la mano a un pacto de legislatura con los jeltzales, al que quiere sumar también a Elkarrekin Podemos para «aprovechar» los 57 de 75 votos a favor del derecho a decidir. La coalición que lidera Nagua Alba se mantiene, confirmó ayer su parlamentario Lander Martínez, como «oposición», para intentar alcanzar «acuerdos de país, que ahora tendrán que pasar por una pluralidad mayor». Los socialistas se muestran dispuestos a dialogar con el PNV pero priman más «el para qué» que el «con quién» de los posibles acuerdos, en los que el PP se fija en la «economía y el empleo».

Ortuzar y Urkullu, que hoy protagonizarán a mediodía el mitin central del Alderdi Eguna, son los interlocutores del PNV con el resto de partidos para promover algún pacto antes de la celebración de la investidura, que se espera para la primera quincena de noviembre. Hoy, los jeltzales se limitarán previsiblemente a celebrar la victoria en las urnas.

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