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Ernesto Gasco, ayer en el Ayuntamiento de San Sebastián. / MICHELENA

Ernesto Gasco (Líder del PSE-EE de San Sebastián): «Si ETA no acabó con el partido en Euskadi, los amotinados no van a terminar con el PSOE»

  • «Si Susana Díaz cree que puede hacerlo mejor que Pedro Sánchez, que nos deje votar, que deje elegir a la militancia»

Ernesto Gasco fue uno de los delegados del partido en el congreso que hace dos años eligió la actual dirección del PSOE. Hoy se duele: «Yo no les voté para que hicieran esto». «Es una vergüenza», describe mientras reprocha a los críticos causantes del «motín» a Pedro Sánchez de favorecer al PP y perjudicar al Partido Socialista. El líder del PSE en Donostia y teniente de alcalde, que el mismo miércoles envió un mensaje de «ánimo» al secretario general, descarta que se vaya a producir una escisión. «El partido saldrá de ésta. Si ETA no acabó con el partido en Euskadi, los amotinados no van a terminar con el PSOE», reflexiona.

-¿Reconoce a Pedro Sánchez como secretario general del PSOE tras la fractura precipitada el miércoles?

-Pedro Sánchez ha sido y será el secretario general hasta que deje de serlo. Pero el debate hoy no es ése, sino quiénes tienen que decidir la salida, ante la fractura que existe en el Partido Socialista por un motín, legítimo o no, pero un motín. Hay un sector de prebostes que quieren decidirlo entre ellos y yo soy de los que creo que lo mejor es actuar con democracia y que debe ser la militancia, ante la imposibilidad de que se pongan de acuerdo unos y otros, la que decida en un sentido o en otro. La posición que el PSOE tiene que tener, con respecto a si Rajoy tiene que ser presidente o no, creo que la debemos decidir todos los militantes. Es una vergüenza que yo y que todos mis compañeros de Euskadi, que nos hemos jugado la vida por defender al PSOE en las peores circunstancias posibles, ahora venga quien sea y de donde sea a decirnos que no estamos capacitados para poder participar en la toma de decisión. Espero que los amotinados entiendan que una cosa es que estén de acuerdo o no con un liderazgo, que eso es un debate legítimo, y otra que pretendan evitar que la militancia decida el futuro del Partido Socialista. El PSOE no es ni de Pedro Sánchez ni de Susana Díaz ni del señor Vara, es del conjunto de los militantes y todos tenemos el deber y el derecho de tomar las decisiones.

-¿Entonces, apoya a Sánchez o no?

-El debate es mucho más crucial, es qué PSOE queremos y si pensamos que un hombre es un voto. Creo que los compañeros que se han amotinado favorecen al PP y perjudican al PSOE y yo, desde luego, con los que perjudican a mi partido me resulta muy difícil estar. Y, evidentemente, estoy con Sánchez porque está intentando que los militantes decidamos. Sánchez se había puesto a disposición de la militancia, había dicho voy a unas primarias y si no me elegís, me voy. Lo que no puede ser es que algunos compañeros, como Vara y otros, pongan el PSOE al servicio del partido del corrupto de Rajoy. Eso es lo que me parece insoportable.

-¿Pero, presentar la dimisión no hubiera sido una salida razonable?

-No, porque ayer hicieron una cosa muy curiosa. Yo he sido amigo de luchas de Pedro Zerolo, y utilizar la vacante de un compañero fallecido por un cáncer, utilizar su memoria, para contabilizarlo y dar un golpe dentro de la dirección del PSOE, dice muy poco de los que lo han hecho.

-Entre esos críticos está quien también fue amiga suya, la presidenta de Andalucía, Susana Díaz. ¿Qué parte de responsabilidad en lo que está pasando cree que tiene ella?

-El PSOE está en una situación mala, desde el congreso de Sevilla, en el que salió elegido Rubalcaba y no se aceptó. Se tuvo que marchar, no por los resultados, sino porque los perdedores no admitieron la legitimidad del ganador. Con las primarias de Sánchez, como era la primera vez que votaban los militantes, parecía que se había subsanado, pero a los meses ocurrió lo mismo. Yo empiezo a pensar que cuando los resultados no son los que algunos quieren, atacan al propio partido y eso va en contra de la cultura del PSOE. El partido siempre ha respetado, se esté de acuerdo o no, la figura de los secretarios generales y, cuando ya no se está de acuerdo, se va a un congreso y se le retira la confianza, que es la oportunidad que teníamos ahora. Si Susana cree que tiene las mejores soluciones para el país, que nos deje votar. Si cree que puede hacerlo mejor que Sánchez, que nos deje elegir. ¿Por qué Susana Díaz y los que ahora están con ella amotinados no dejan que la militancia elija el liderazgo? ¿No creen en la militancia del partido? No lo entiendo.

-¿Ha sido ella, como denuncian algunos en el partido, la «cabecilla» de ese «motín» al que se refiere?

-Yo creo que lo ve todo el mundo.

-¿Comparte lo que dicen también sobre que lo que está haciendo es preparar «su aterrizaje victorioso» en la dirección del partido?

-Es obvio que, desde hace bastante tiempo, Susana Díaz está pensando en su carrera personal y no sé si eso es lo mejor o no para el PSOE. Sería bueno que se sometiera a unas primarias con otros compañeros como Sánchez y que la militancia opine.

-¿El partido está roto por la mitad en la cúpula, en la militancia e, incluso, en el electorado?

-La militancia socialista sigue siendo ejemplar. No entendemos nada porque nuestra cultura es la de opinar sobre nuestros jefes, pero respetando lo que se decide democráticamente en los congresos. Hemos asistido, por primera vez en la historia del PSOE, a un amotinamiento y, normalmente, cuando alguien se rebela es porque pide más democracia, más participación y representar a la mayoría. Lo curioso de este motín es que se quiere callar la boca a los militantes y debilitar la democracia en el partido. No es de recibo.

-¿Qué le pareció la imagen de un Sánchez atrincherado, saliendo de noche en coche del garaje de Ferraz?

-Se visualizó lo que Sánchez ha venido viviendo desde hace más de dos años, y que algunas personas ya sabíamos, que hay una parte de dirigentes del PSOE que no quería que mandara y le han hecho la vida imposible. Y eso es una vergüenza.

-Los críticos también han dicho que Sánchez lo que está haciendo es «aferrarse al cargo, sea como sea».

-Es un argumento muy débil cuando lo que anunció es que iba a convocar unas primarias para elegir al nuevo secretario general. Eso no es aferrarse al cargo. Él anunció que daba la voz a los militantes. Atrincherarse es lo que quieren hacer ahora algunos que dicen no a las primarias y sí a una gestora que nombramos a dedo. Entiendo que sería mucho más interesante que los 300 compañeros del comité federal, cuando vayan a opinar, conocieran la opinión de los 200.000 afiliados del PSOE.

-¿Hay riesgo de escisión en el PSOE?

-No. El Partido Socialista no se va a romper. Saldrá de ésta y nombrará la dirección que la militancia ratifique, lo más antes posible. En el PSOE hemos sabido siempre convivir. Y si ETA no acabó con el partido en Euskadi, los amotinados no van a terminar con el PSOE.

-¿No comparte entonces que una gestora encauce el partido?

-Sí. Yo lo que digo es que hay un comité federal el sábado y que este debe convocar un congreso y unas primarias, lo que no estoy de acuerdo es con una señora que dice: «El PSOE soy yo». Yo le digo que si Verónica Pérez cree eso, el PSOE también es Ernesto Gasco. Y que los que hemos estado aquí dando la cara también somos PSOE. Ya está bien. El partido es de todos. El problema es que empiezo a pensar que algunos creen que el partido les pertenece. El PSOE no es ni de González ni de Borrell ni de Rubalcaba, ni de Susana Díaz ni de Sánchez, es de todos. Y entre todos tenemos que salir de esta fractura.

-¿Lo ocurrido le puede desacreditar para ser presidente u otro cargo en un futuro gobierno?

-No tiene por qué. La persona más desacreditada para ser presidente del país es el señor Mariano Rajoy que está lleno de corrupción y ha amparado la corrupción en su partido y fuera de él. El señor Sánchez lo único que ha hecho, desde su honestidad política, es defender unas posiciones políticas, que puedo compartir o no. No puede ser que porque alguien defiende unas ideas y quiere dar la voz a la militancia, le demos un golpe de Estado.

-¿Ante la disyuntiva de abstención a Rajoy o terceras elecciones, por qué optaría?

-Lo más triste hoy es que los únicos que están contentos con la caída de Sánchez son el PP y Rajoy. Y yo cuando veo eso, creo que algunos de mis compañeros del partido, con lo que hicieron ayer, se están equivocando.

-¿Entonces cree que en el PSOE hay gente que quiere ver a Rajoy en el Gobierno?

-Parece ser. Yo, por ejemplo, cuando escuché a Felipe González sentí un profundo desengaño. Su opinión es válida, como la mía, pero no comparto sus posicionamientos.

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