Diario Vasco

Una coalición PNV-PSE, la fórmula con más adeptos

  • La mayoría de los electores de todos los partidos cree que ese pacto se impondrá tras las elecciones

Pese a la amplia victoria del PNV que prevé la encuesta de Ikerfel para DV, la formación de un Gobierno estable, con capacidad para sacar adelante sus proyectos prioritarios, requerirá acuerdos entre diversas fuerzas políticas. Los jeltzales, a los que correspondería tomar la iniciativa con los resultados que se perfilan, tendrían un amplio abanico de posibilidades para elegir un aliado que les garantice una legislatura sin sobresaltos, previo consenso de un programa de actuación. Pero desde hace meses no ocultan su deseo, si los números lo permiten, de extender a un nuevo Ejecutivo de Iñigo Urkullu su pacto con el PSE en las tres diputaciones y en los principales ayuntamientos de Euskadi. Esa es la opción con más adeptos entre los entrevistados. Un entendimiento entre las dos formaciones cerraría el camino a cualquier alternativa que intentara desalojar a los peneuvistas del poder. Ambas fuerzas sumarían 37 o 38 escaños -por tanto, rozarían la mayoría absoluta en un Parlamento de 75-, mientras una supuesta entente entre Podemos y EH Bildu se quedaría en la treintena.

Una tercera parte de los consultados (el 34%) apuesta por una coalición entre los grupos que lideran Andoni Ortuzar e Idoia Mendia. Un 16% prefiere un Gabinete con un perfil abertzale más acentuado, y sostenido por el PNV y EH Bildu. Un tripartito entre estas dos organizaciones y Podemos es la fórmula preferida por un 15% de los consultados. Otras hipótesis planteadas cuentan con un respaldo muy inferior.

Sea cual sea el socio por el que se inclinen, los jeltzales deberán decidir -y negociar- si lo incorporan a un Gobierno de coalición o mantienen uno monocolor de corte nacionalista tras sellar un pacto de legislatura que les garantice el apoyo parlamentario de esa fuerza. La primera opción parece la más probable, aunque dependerá de los resultados finales y de la estrategia de cada organización tras el 25-S.

El precedente de Ardanza

Si se materializa un acuerdo de ese tipo entre el PNV y el PSE, Euskadi asistiría a la reedición de los gobiernos de coalición que ambos partidos compartieron durante una década -entre mediados de los 80 y los 90-, con José Antonio Ardanza como lehendakari. Aquellos gabinetes sentaron una parte de las bases del actual autogobierno vasco al poner en marcha un sistema sanitario propio (Osakidetza) tras asumir la competencia en esa materia, integrar las ikastolas en la red pública, reordenar la red educativa y aprobar los perfiles linguísticos para el acceso a la Administración. También impulsaron el crecimiento de la Ertzain-tza y la paulatina asunción de competencias asignadas a las Fuerzas de Seguridad del Estado, empujaron proyectos hoy emblemáticos como el metro de Bilbao o el Museo Guggenheim; y alumbraron el Pacto de Ajuria Enea frente a ETA.

La mitad de los votantes jeltzales (50%) desea repetir esa fórmula, que ha ganado peso en el nacionalismo en los últimos años. Antes de las autonómicas de 2012, en sus filas apenas apostaba por ella un 33%. El mismo porcentaje abogaba entonces por una alianza con EH Bildu, que ahora respalda el 21%.

Por una coalición PNV-PSE suspira el 84% de los simpatizantes socialistas y casi una tercera parte de los indecisos. También la vería con buenos ojos un 45% de las bases de Ciudadanos. Esta alternativa gana adeptos conforme avanza la edad de los consultados. Al margen de sus preferencias personales, algo más de la mitad de ellos (el 52%) cree que esta vía se impondrá tras los comicios. Esa convicción es mayoritaria entre los seguidores de todos los partidos, incluso en los de la izquierda abertzale (48%).

Entente de la izquierda

La inmensa mayoría de los electores del PP (71%) querría que su formación participara en un acuerdo con PNV y PSE, aunque solo un 33% lo ve factible. Ese tripartito apenas es respaldado por el 8% de la población. El mismo porcentaje se decanta por una gran entente de izquierdas que aglutine a Podemos, EH Bildu y los socialistas, una opción que despierta escaso entusiasmo en el PSE (5%). También en la izquierda abertzale (15%), cuyos simpatizantes se dividen entre un pacto con el PNV (39%) o uno a tres bandas con los jeltzales y la marca morada (38%), aunque ven ambos poco factibles. Los votantes de Podemos son más proclives a una coalición en solitario con el PNV (34%) que a una que también incorpore a EH Bildu (22%). Por un tripartito con la coalición abertzale y los socialistas solo se decanta un 27%.

Esa hipotética alianza a tres bandas es una de las escasas fórmulas matemáticamente viables para desalojar al PNV del poder -sumaría 39 escaños-, aunque parece poco probable desde el punto de vista político. Solo un 2% de los ciudadanos la juzga posible. Un pacto Podemos-EH Bildu-PP también sumaría, pero es política ficción.