Diario Vasco

Se busca antídoto contra la saturación

Dos hombres pasean frente a los paneles electorales colocados en la plaza Benta Berri de San Sebastián.
Dos hombres pasean frente a los paneles electorales colocados en la plaza Benta Berri de San Sebastián. / MICHELENA
  • La economía, las políticas sociales y la soberanía marcarán las estrategias de los partidos, que tratarán de sortear el hartazgo electoral de la ciudadanía

  • Expertos en comunicación política desgranan las claves de la campaña vasca más condicionada

Los partidos vascos están inmersos desde la noche del jueves en una campaña electoral que se presenta condicionada por un factor novedoso con respecto a otros comicios autonómicos: es la primera vez que se celebran sin un Gobierno central constituido. Llegan en un contexto de saturación política en la ciudadanía, después de que se hayan celebrado dos elecciones generales en menos de un año, y con el riesgo de unas terceras en Navidad. Además, la inhabilitación de Arnaldo Otegi como candidato de EH Bildu ha terminado de enrarecer una campaña atípica. Con estos ingredientes, los responsables de comunicación de las formaciones políticas deben dar con la tecla para superar el hartazgo de la ciudadanía, lograr que sus mensajes calen y, sobre todo, convencer a los votantes de que el 25-S acudan a las urnas para depositar su papeleta.

Para entender mejor las claves en las que se moverá la campaña, este periódico ha hablado con cuatro expertos en comunicación política para que diseccionen las estrategias que podrían seguir los partidos en las dos próximas semanas. Se trata de Yuri Morejón, director de la agencia de comunicación Yescom Consulting; Itziar García, experta en comunicación pública y política; Félix Arrieta, profesor de Trabajo Social de la Universidad de Deusto; y Braulio Gómez Fortes, director técnico del Deustobarómetro.

La influencia del bloqueo estatal. Lo novedoso del contexto político, con una situación de bloqueo en el Estado que ha provocado que el Gobierno central lleve más de nueve meses en funciones, tendrá una influencia diferente según los expertos. Félix Arrieta cree que los partidos vascos tratarán de alejarse lo más posible de la política estatal. «Las estrategias se centrarán más en un contexto 'intra' y, por lo tanto, en temas de agenda propia, evitando referirse a la situación del Estado y manejando claves que puedan aislar a la ciudadanía del proceso electoral español, viciado y cansino ya a estas alturas del año».

Gómez Fortes apunta que «el impacto de la contaminación de los distintos niveles de gobierno siempre se ha dado en las elecciones vascas en mayor o menor medida». Añade que «la popularidad de los distintos gobiernos del PP o del PSOE siempre afectaba al posicionamiento del resto de los partidos y beneficiaba o perjudicaba a los partidos en el poder y a sus socios». En el caso de esta campaña, «la impopularidad del Gobierno de Rajoy en Euskadi ha batido todos los récords», lo que puede hacer que «las expectativas electorales» de los partidos crezcan «cuanto más se enfrenten al PP». En ese sentido, el director técnico del Euskobarómetro destaca que «la posibilidad de hacer toda la campaña sin tener que negociar nada con el PP hasta después de las elecciones favorece este tipo de estrategia».

Itziar García aporta un nuevo factor, que afectaría sobre todo a los partidos no nacionalistas. «PSE, PP, Podemos y Ciudadanos tendrán que conjugar bien sus mensajes y alinearlos para que no contradigan lo que se afirma a nivel estatal y lo que se proclama a nivel autonómico».

Combatir el cansancio. La concatenación de citas electorales que se ha producido en el último año podría provocar cierto hartazgo en la ciudadanía vasca a la hora de ir a votar el día 25, aunque los expertos coinciden en que no tendrá un impacto excesivo en la participación. Itziar García no cree que esa saturación electoral vaya a influir en estos comicios. «Son elecciones diferentes y los ciudadanos diferencian bien que esta vez se vota en clave autonómica. La opinión pública está centrada en los candidatos y los partidos vascos. Aquí la percepción que hay de la clase política, de la situación económica y de otros temas que han acaparado el debate político estatal, como puede ser la corrupción, es diferente». Añade que «es cierto que hay hartazgo, pero este podría tener repercusión en unas terceras elecciones generales, no creo que en estas para el Parlamento Vasco».

García considera que, «desde el punto de vista comunicativo, los partidos deben combatir ese cansancio con creatividad y con una campaña centrada en lo que realmente preocupa a la ciudadanía. Una campaña en positivo, con propuestas. La sociedad está cansada del bloqueo, de la crispación, de la incapacidad de llegar a acuerdos...».

En una línea similar, Félix Arrieta cree que el cansancio de la sociedad afectará «en poca medida» en estas elecciones, «porque en Euskadi no suele haber desafección por la política cuando se trata de unas autonómicas. La ciudadanía distingue bien unos procesos electorales de otros». En cualquier caso, para evitar ese riesgo, «las formaciones deberían centrar bien los temas y tratar de ser creativos con los actos y mensajes que lancen».

Gómez Fortes resalta que «hasta ahora no hay ninguna evidencia que apunte en la dirección de que el hartazgo influye en los resultados. Se puede hablar de una desafección activa de la ciudadanía, que sigue vinculada con su voto a la política a pesar de su valoración negativa de los políticos». Puntualiza, no obstante, que «en Euskadi esa visión negativa se refiere sobre todo hacia la política y los políticos españoles».

Las claves de la campaña. Una vez analizado el contexto político en el que se mueve esta campaña, los expertos entran en materia sobre los asuntos que pueden marcar los mensajes de los partidos en estas dos semanas. Félix Arrieta desgrana las claves que deberán manejar las diferentes formaciones durante la campaña: «El PNV, que aspira a revalidar la Lehendakaritza, debe transmitir estabilidad y confianza. La clave para EH Bildu será demostrar que tiene otra agenda alternativa, por encima del debate sobre el candidato inhabilitado. Creo que Podemos mantendrá un perfil bajo, como ha hecho en las semanas previas a la campaña, para mantener las expectativas. PP y PSE aspiran a mantener su espacio, y con eso se conformarían».

Gómez Fortes introduce un factor diferente. «Por primera vez, el PNV no se siente cómodo en la dimensión económica o social, porque los ciudadanos sienten que las cosas están peor que hace cuatro años. Ahora hay más ciudadanos dispuestos a arriesgar con su voto para buscar otro modelo de desarrollo económico porque tienen menos que perder». También cree que los jeltzales pueden tener «difícil» cuadrar su mensaje «en la dimensión territorial, donde Elkarrekin Podemos tiene credibilidad en la defensa del derecho a decidir por el lado más moderado, mientras que EH Bildu la tiene en el lado más radical, en su apuesta por una Euskadi independiente en el futuro».

Itziar García explica que, «como en toda campaña electoral, cada formación tendrá que elegir dónde poner el acento: en el programa, en el partido o en el candidato o candidata. Además, el diseño del mensaje variará en función de las alianzas postelectorales que se busquen». En el caso de las formaciones de ámbito estatal, García señala que «su estrategia estará supeditada a unas hipotéticas terceras elecciones». En relación a los partidos nacionalistas, indica que «la inhabilitación de Otegi y el tema identitario han marcado la agenda en los días previos a la campaña», aunque supone que, «a medida que avancen los días, las cuestiones de índole social empezarán a tener más presencia».

El papel de los candidatos. Yuri Morejón, que dirige desde hace años una agencia de comunicación política en Nueva York, añade un elemento nuevo a las valoraciones generales del resto de los expertos. A su juicio, «por encima de mensajes, proyectos y estrategias», hay una cuestión que será decisiva en estas elecciones: el perfil de los diferentes candidatos. «El verdadero reto de los partidos vascos para esta campaña será seducir a los ciudadanos con un candidato mustio como Urkullu (PNV), una aspirante desconocida como Pili Zabala (Elkarrekin Podemos), otro marcado y además inhabilitado como Arnaldo Otegi (EH Bildu), otra tan 'soft' (blanda) como la socialista Idoia Mendia (PSE) y otro tan agrio como Alfonso Alonso (PP)».

Los temas estrella. ¿Cuáles serán los temas centrales de esta campaña? Gómez Fortes opina que, «si están vinculados a las principales preocupaciones de la ciudadanía vasca, deberían estar relacionados con las malas condiciones laborales, la desigualdad social y la situación económica». Itziar García pronostica que habrá «tres ejes centrales: las políticas sociales, la reactivación económica y creación de empleo, y la consulta por la que apuestan EH Bildu, PNV y Podemos». Félix Arrieta considera que «el desarrollo económico y la política industrial pueden dar bastante para el debate».

El peso del soberanismo. Una cuestión que siempre aparece en las campañas vascas es el tema identitario. Itziar García cree que esta vez no será una excepción. «Existe un electorado nacionalista que tendrá que optar por el 'soberanismo pragmático' del PNV, la independencia de EH Bildu o el derecho a decidir de Elkarrekin Podemos. Por su parte, PSE, PP y C's propondrán otra serie de cuestiones». Arrieta afirma que el soberanismo volverá a estar presente en el debate, aunque percibe «cierta apatía en la sociedad en relación a este tema». Gómez Fortes vaticina que «tendrá su peso como en todos los procesos electorales», pero advierte que «si el PNV lo sitúa en el centro de la campaña, corre el riesgo de beneficiar a sus competidores».