Diario Vasco

Donostia recuerda a los represaliados por la entrada de las tropas franquistas

Actuación evocadora de los tiempos oscuros que llegaron a la ciudad con el fin de las libertades, en el acto de ayer en el Ayuntamiento.
Actuación evocadora de los tiempos oscuros que llegaron a la ciudad con el fin de las libertades, en el acto de ayer en el Ayuntamiento. / LUSA
  • Una exposición en la Casa de la Paz y un acto institucional homenajean a los donostiarras que padecieron hace 80 años aquella «dolorosa y triste página de la historia»

San Sebastián recordó ayer el 80 aniversario de la entrada de las tropas franquistas en la ciudad, lo que supuso el fin de las libertades y el inicio del exilio para miles de ciudadanos. El Ayuntamiento organizó una exposición en la Casa de la Paz de Aiete para recordar aquel negro episodio de la historia y celebró un acto institucional de homenaje a los donostiarras que padecieron la muerte, la represión y el exilio «con el objetivo de que seamos capaces de aprender de las lecciones que nos enseña el pasado» para que este no vuelva a producirse, según indicó el alcalde, Eneko Goia.

La muestra lleva como título «Oroimenak Bizirik, recuperación de la memoria e historia» y está compuesta por testimonios personales, objetos, fotos, cartas escritas por reos antes de ser fusilados y otros materiales. Se exhibirá hasta el 27 de noviembre en la Casa de la Paz y los Derechos Humanos, en el Palacio de Aiete, que fue residencia del dictador Francisco Franco durante sus estancias veraniegas en la capital guipuzcoana, como recordó la portavoz de la asociación Bakeola, Maider Martiarena, en el recorrido explicativo de la exposición. El alcalde, Eneko Goia, señaló que el 13 de septiembre de 1936 marcó el inicio de los «años oscuros» de ausencia de libertad y subrayó que iniciativas como esta sirven de lección para que «algo así no vuelva a suceder». El regidor resaltó la coincidencia de esta efeméride con la Capitalidad Cultural Europea, un proyecto que pivota sobre una «convivencia que debe estar sustentada en la memoria».

Por la tarde, el Ayuntamiento celebró un acto institucional en el Salón de Plenos que sirvió para homenajear y reconocer, con actuaciones de diferente tipo, «a quienes padecieron injustamente la muerte, el exilio, la represión y, en definitiva, la falta de libertad; personas que vieron cómo sus vidas cambiaban para siempre y para las que reclamamos verdad, justicia y reparación», señaló Goia.

El alcalde pidió sacar lecciones del conflicto bélico: «Queremos recordar lo que representa la guerra y sus crueles consecuencias, recordar para que nunca volvamos a conocer aquello que nunca debió suceder». Goia insistió en aprender de lo que sucedió en un pasado no muy lejano: «Algunas fotos antiguas de nuestra ciudad no son tan diferentes de algunas que vemos hoy en día. Y no son de hace tanto tiempo, ni nadie puede asegurar que no vuelvan a repetirse, no al menos si no somos capaces de aprender de las lecciones que nos enseña el pasado». Recordó que «hubo pueblos amigos que nos ayudaron» en aquellas circunstancias, algo que «nos responsabiliza ante quienes hoy sufren la guerra». Afirmó que en el año de la capitalidad, la ciudad hace una apuesta por «una convivencia que no olvida el pasado, ni el más lejano ni el más reciente, para aprender a no repetirlo, reivindicando el respeto de todos los derechos humanos para todas las personas».