Diario Vasco

Alonso ve «escandaloso que no se rechace que un criminal haga carrera política»

  • A su juicio, más allá de las leyes o de la inhabilitación que confirman los tribunales tendría que ser la propia sociedad la que rechaza que «una persona así pueda ocupar ese lugar»

El candidato del PP a las elecciones del 25S, Alfonso Alonso, ha considerado este miércoles "un verdadero escándalo" que la sociedad no rechace que "un criminal" como Arnaldo Otegi pueda hacer "carrera política", convencido de que si su condena fuera por otro delito, a nadie le parecería bien que quisiera ser lehendakari.

En un desayuno informativo de Nueva Economía Fórum, en el que ha sido presentado por el presidente del PP, Mariano Rajoy, Alonso se ha felicitado de la decisión del Tribunal Constitucional de no admitir a trámite el recurso del Otegi contra su inhabilitación para concurrir a las elecciones vascas, porque ya está claro que no podrá optar a ser lehendakari por EH Bildu.

"Pero amplios sectores de la sociedad y partidos de referencia en el País Vasco consideran aceptable que una persona que ha dedicado su vida a una carrera criminal, al servicio de una organización terrorista que ha asesinado a más de 800 personas, que pueda ser representante político en un Parlamento democrático. ¿Qué tipo de sociedad admitiría eso?", se ha preguntado.

A su juicio, más allá de las leyes o de la inhabilitación que confirman los tribunales tendría que ser la propia sociedad la que rechaza que "una persona así pueda ocupar ese lugar".

Si Otegi hubiera sido condenado por otros delitos y "no por el de actuar a las órdenes de una banda terrorista", Alonso está seguro de que "se hubiera montado un escándalo social" si hubiera pretendido presentarse a unas elecciones.

En este mismo sentido, se ha cuestionado cómo desde determinados sectores se puede considerar incluso que es electoral que se plantee la presencia de terroristas en las listas de un partido.

"Queda tanto que hacer en el País Vasco para construir la memoria desde la dignidad", ha apostillado, con la seguridad de que las nuevas generaciones no podrán tener garantía de un desarrollo democrático si no se les da "una base moral sólida", en la que se diga que "los asesinos fueron asesinos" y que "las víctimas tuvieron dignidad".

Desde el convencimiento de que "no puede haber equidistancias" y de que "no hay que tener miedo a plantar cara", ha lamentado que el PNV haya construido el relato de la memoria "de la mano de EH Bildu, de la mano de los que fueron verdugos", y establecer una "especie de mezcla", con la teoría de un conflicto, con dos bandos enfrentados "como si hubieran estado en guerra y tuvieran que reconciliarse".

"No hay mayor falacia", ha zanjado, si bien ha admitido que queda por hacer "una extraordinaria pedagogía social".