Tulum, la puerta del Caribe

El complejo arqueológico de Tulum permite mirar al pasado de la civilización maya. / Belauntzaran

ELI BELAUNTZARAN

La belleza natural de México atrapa al visitante. La magia de sus antiguos pobladores permanece silenciosa en cada rincón de sus playas, mares, ciudades... Tulum es un claro ejemplo de ello. Cada una de las piedras que conforman o conformaron las casas, palacios y templos de esta ciudad amurallada de la cultura maya junto al mar, rezuma mil historias que cualquier buen oyente quisiera conocer de boca de sus antiguos pobladores.

Algo que resulta difícil o casi imposible, aunque entre los guías se encuentran descendientes de los mayas de la región que acercan la historia de este amplio complejo arqueológico en la Riviera Maya y que con su relato permite al visitante suponer que sus habitantes se adelantaron a su tiempo. Un sistema económico, social y político muy avanzado hizo que sus nobles habitantes gozaran de grandes privilegios mientras que el resto de los mayas, no tan afortunados, fueran tratados como esclavos.

Playa del Carmen, paraíso hippie

En la Riviera Maya destaca entre todas las demás Playa del Carmen. Situada a unos 70 kilómetros al sur de Cancún, en este idílico enclave del Caribe se situaba un pequeño pueblo de pescadores al que acudían cargados de mochilas aquellos jóvenes que buscaban lugares paradisíacos con todo su encanto.

Eso ocurría en la década de los 90. Treinta años después, a este precioso lugar han llegado diferentes resorts como el Barceló Maya Grand Resort, en el que se encuentra el Barceló Maya Caribe. En sus habitaciones 'swim up' cada cliente accede a la piscina individual desde la propia suite. Además del amplio espacio de playa que ofrece, cuenta con diferentes zonas de baño en las piscinas al aire libre. Entre las opciones lúdicas que ofrece este hotel en sus instalaciones destaca el spa, que cuenta con un circuito de hidroterapia con su piscina dinámica y las pozas de inmersión fría y caliente, así como las duchas de aromaterapia, la piscina de olas, las variadas tiendas, discoteca, bolera y la amplia oferta de restaurantes con que cuenta a lo largo y ancho de sus instalaciones.

Otra opción en Playa del Carmen es el hotel Allegro Playacar. Este típico hotel a pie de playa es más recomendable para familias con niños, aunque puede resultar igual de interesante para ir en pareja, con amigos o solo. Junto a sus cabañas con su cubierta de palapas, hojas de palma, se encuentran sus coquetas piscinas, cinco bares y tres restaurantes, teatro, cancha de tenis, club de niños...

La curiosidad de saber quiénes habitaron y cómo vivieron los antiguos pobladores de las ruinas de piedra caliza gris, casi blanca, nos permite conocer parte de los secretos de este asentamiento situado en la costa oriental del estado de Quintana Roo, en la región conocida como la Riviera Maya.

Gran ciudad amurallada

El Parque Nacional Tulum tiene una extensión de 664 hectáreas. Se distribuye desde el norte del poblado de Tulum por la zona costera llamada Casa Cenote. Tulum fue una de las urbes mayas más significativas dentro de ese extenso paraíso de los siglos XIII y XIV. La antigua ciudad fue escala imprescindible para las rutas comerciales de los mayas, en su explotación de las riquezas marítimas de las costas del actual Quintana Roo. De hecho, en su mejor momento, Tulum se perfiló como el nexo entre las dinámicas comerciales marítimas y terrestres en el mundo maya. Entre sus edificios fueron hallados objetos procedentes de varias regiones de la Península de Yucatán y Centroamérica, lo cual pondera la trascendencia que tuvo, esta ciudad maya, para el comercio del México Antiguo.

La ciudad conocida hoy como Tulum (muralla en maya) recibía en la antigüedad el nombre de Zamá (amanecer). Los mayas, expertos en diferentes ciencias, dominaban la cosmología y la construcción de sus ciudades se llevaban a cabo siguiendo sus doctrinas. Algo que quedó plasmado en la construcción de la ciudad de Tulum, que se basó en el concepto de las ‘cuatro esquinas’, haciendo referencia directa a los puntos cardinales, sin olvidar el antiguo patrón cósmico de cinco puntos.

Dentro de la antigua urbe maya, uno de los edificios más importantes se llama 'El Castillo' y está construido frente al mar. Es probablemente una de las construcciones más antiguas de la ciudad. Es una construcción impresionante que tiene presente elementos que hacen referencia al sol. Además, 'El Castillo' era un lugar de vital importancia para los navegantes mayas porque les permitía sortear los peligros del segundo arrecife de coral más largo del mundo. 'El Templo de los Frescos' es otro de los edificios más destacados en la fortificación maya, conocido por sus cuatro columnas y los muros internos, decorados con pinturas en tonos predominantemente grises y azules. Estos frescos impresionaron a Catherwood y a Stephens, quienes confirmaron nuevamente su opinión respecto a la grandeza maya.

En 1518, cuando llegaron los conquistadores españoles, Tulum era una de las últimas ciudades habitadas, aunque la decadencia de la misma pesaba entre sus antiguos pobladores que acabaron desapareciendo.

Los hermosos cenotes

Los atractivos de Tulum son innumerables. La pequeña cala que se encuentra a los pies de la ciudad y es conocida como la playa de las ruinas destaca por su fina arena blanca. Una pequeña plata a la que se accede por unas escaleras de madera y traslada al visitante a un lugar paradisíaco en el que se permite el baño en condiciones normales. La temperatura del mar, el escenario y los contrastes de colores azules-verdosos enamoran al visitante que acaba imaginándose de por vida en un lugar tan precioso.

En la Riviera Maya el visitante podrá disfrutar de sol y playa, naturaleza e historia. En imágenes, Playa del Carmen, un cenote y el templo de Tulum.En la Riviera Maya el visitante podrá disfrutar de sol y playa, naturaleza e historia. En imágenes, Playa del Carmen, un cenote y el templo de Tulum.En la Riviera Maya el visitante podrá disfrutar de sol y playa, naturaleza e historia. En imágenes, Playa del Carmen, un cenote y el templo de Tulum.

Playa del Carmen, un cenote y el templo de Tulum. / Belauntzaran

Pero bañarse en agua dulce bajo el azul cielo es posible en México. Los cenotes, esas preciosas piscinas naturales de agua fría lo permiten. Según cuentan los locales estas fuentes de agua dulce eran un lugar sagrado para los antiguos mayas. Por eso es muy común que estén cerca de los sitios arqueológicos. En ellos se puede nadar, esnorquelear o bucear para explorar las cavernas que hay en sus interiores, en algunas de los cuales se han encontrado vasijas y utensilios que utilizaban los antiguos mayas para sus rituales sagrados. Los principales cenotes cerca de Tulum son Gran Cenote, Cenote Calavera, Cenote Carwash, Cenote Cristal, Cenote Zazil Ha y Cenote Escondido.

El Gran Cenote Tulum tiene forma circular y es el más famoso del la zona. Es muy visitado por los amantes del buceo.Su profundidad es 10 metros y se iluminada por la luz natural, la cual hace ver lo espectacular del agua cristalina. En su interior se pueden admirar las estalactitas y estalagmitas.

Otra de las joyas de Tulum es el cenote Dos Ojos. Su nombre hace referencia a las dos bocas que tiene, conectadas por una gran caverna, llamada ‘Cenote Pit’, con casi 121 metros de profundidad. Este cenote tiene otra interesante cueva con una gran población de murciélagos.

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