La fuente de la eterna juventud de Zuberoa

La selva de Arbaila es un infinito hayedo que esconde una belleza sin igual/
La selva de Arbaila es un infinito hayedo que esconde una belleza sin igual

Pocas fuentes han dado tanto de que hablar como ésta. De ella mana agua diurética a la que, hace largos años, se le atribuyeron propiedades milagrosas

EL DIARIO VASCO

En la frontera natural entre los territorios de la Baja Navarra y Zuberoa, se extiende un macizo calcáreo que cobija la masa forestal de mayor tamaño de Iparralde. La selva de Arbaila es un infinito hayedo que esconde una belleza sin igual y unos magníficos juegos de luces y colores que llenan de contrastes un paisaje mágico y lleno de leyendas. Mirador de lujo sobre este territorio indómito en el que pocos senderos se adentran, el puerto de Ahuzki es una buena base para explorar Arbaila. Aquí, entre los altos pastos salpicados de bordas solitarias, se esconde una fuente a la que se atribuyen propiedades terapéuticas.

Información complementaria

Provincia:
Iparralde
Dificultad:
Media
Modo:
A pie
Temporada:
Otoño
Duración:
2 h
Distancia:
6,90 km

1. Auberge d'Ahusquy

Km >

El Auberge d'Ahusquy, construido para atender a los agüistas, está enclavado en uno de los lugares más recónditos de toda la geografía vasca. El acceso más sencillo se realiza desde Altzürükü, adonde se llega por carretera vecinal desde Tardets, al sur de Maule. Existe otra carretera, cerrada durante el invierno, que sube hasta Ahuzki desde Mendive, en los alrededores de Donibane Garazi. Una vez en el hotel, colgado sobre la selva de Arbaila, a mil metros de altitud, tomamos la pista de gravilla que sale de su puerta y gana altura rápidamente. Tras diez minutos, llegamos al desvío que lleva a la fuente de Ahuzki, pero no lo tomamos, seguimos por la pista. No tardamos en llegar a un collado. En pleno alto, encontramos un primer cruce donde tomamos la opción de la izquierda. Pocos metros después, donde comienza el descenso, vemos una nueva bifurcación en forma de Y. Volvemos a elegir el camino de la izquierda, que baja hasta la majada Letzaregaratia.

2. Majada Letzaregaratia

Km 2,17 >

Junto a las bordas, buscamos una senda que sale a la izquierda y discurre por el fondo de un vallecito. Cinco minutos después, el valle se abre. El camino principal gira a la derecha, en busca de las lejanas fuentes del Bidouze, pero nosotros giramos a la izquierda para rodear la montaña de Bohokortia por un sendero que asciende suavemente. En este tramo debemos caminar siempre manteniendo la altura, rodeando el circo hasta cambiar de vertiente 15 minutos después.

De interés

- HOTEL-RESTAURANTE EPHERRE · Tel. 00 33 (0)5 59 28 00 02. Habitación doble 34€. Menú 12-18€. En el centro del Altzürükü. Cerrado 1-1 al 15-3.
- AUBERGE D'AHUSQUY · COL D'AHUSKI. Tel. 00 33 (0)5 59 28 57 95. Permanece cerrado de noviembre a mayo. Por su situación a 1.000 metros de altura en medio de la montaña, uno de los hoteles con más encanto de Euskal Herria. Habitación doble 34€. Precio medio carta 25€.
- OFICINA DE TURISMO DE ZUBEROA · 10, rue J.B. Heugas; Maule Tel. 00 33 (0)5 59 28 02 37. L-S 9.00-18.00.

3. Collado

Km 4,68 >

Alcanzamos finalmente un collado junto a unas hayas. Tomamos entre ellas el desvío de la izquierda, que trepa en línea recta hacia la cima del Bohokortia. Unos postes de madera pintados de amarillo nos guían en cinco minutos hasta una antecima, una pirámide rocosa donde dejamos de subir para desviarnos a la derecha, descendiendo en diagonal por la ladera hasta llegar a la fuente de Ahuzki.

4. Fuente de Ahuzki

Km 5,90 >

Pocas fuentes han dado tanto de que hablar como ésta. De ella mana agua diurética a la que, hace largos años, se le atribuyeron propiedades milagrosas. Tanta fue su fama que visitantes llegados de toda Francia inundaron en un pasado no muy lejano estos parajes, hoy silenciosos. Apenas nos separan unos pocos minutos del albergue Ahusquy. Hasta él llegamos por la pista que hemos recorrido al comienzo de la excursión.

5. Auberge d´Ahusquy

Km 6,90 >

Cómo terminar el día

ALTZÜRÜKÜ:
Perdido en los confines de Iparralde, en la Zuberoa más inexplorada, en aquella que se recuesta en los límites del misterioso bosque de Arbaila, Altzürükü es uno de los pueblos con más encanto que podemos imaginar. Sus apacibles calles, donde se apiñan revoltosas viejas casas con tejados de pizarra en fuerte pendiente, esconden leyendas y terribles historias. Cuentan aún los más viejos del lugar que una joven de Ordiarp murió de pena en las torres del castillo, maltratada por el señor de Altzürükü. La fortaleza se mantiene aún en pie, sombría y silenciosa, junto a la iglesia trinitaria que domina la pequeña población. Las calles aledañas, desiertas durante el día, semejan el decorado de una película sobre el mundo rural. Es al atardecer cuando la aldea toma vida, cuando los labradores y pastores que pasan el día en los campos regresan a casa inundando las calles con el ritmo musical del singular dialecto que caracteriza el euskera de la comarca.
LAS FUENTES DEL BIDOUZE:
Entre cuevas, simas y extrañas formaciones rocosas, se precipitan las cascadas de las que nace el caudaloso Bidouze, una de las espinas dorsales de la Euskal Herria del norte. Quienes conozcan el río, apacible y caudaloso en su confluencia con el Adour, no podrán imaginar el misterio y el regusto aventurero que emana de sus fuentes, ocultas en las profundidades de Arbaila. Varias rutas se internan en el laberinto kárstico y se acercan al nacedero, envuelto a menudo en nieblas perezosas que tardan días enteros en disiparse. De todas ellas, la más recomendable por su belleza es la que remonta el cauce del río, internándose en un atípico mundo de agua y humedad más propio de la selva amazónica que de las tierras vascas. El color verde adquiere aquí una variedad de tonalidades desconocida: el musgo, los helechos, las hojas de las hayas, las pozas del río..., incluso la luz se viste aquí de verde. Para realizar la ruta, lo primero es llegar hasta Saint-Just-Ibarre, en la carretera D-918 que une Donibane Garazi con Maule. En el barrio de Arla, al que se accede por la carretera que sube al alto de Oskitx desde Saint-Just-Ibarre, tomamos el desvío señalizado hacia el nacedero (source).

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