Uzturre, entre el cielo y la tierra

Sus 730 metros no la sitúan entre las cumbres más destacadas de Gipuzkoa, aunque la cantidad de fieles que acuden a ella cada día hace que sea una de las más populares

Uzturre, entre el cielo y la tierra
ELISA BELAUNTZARAN

Una densa nube nos impedía ver la urbe tolosarra desde la balconada de Uzturre. La nube ofrecía una preciosa estampa de las grandes y pequeñas cumbres que pueblan Tolosaldea, con la iglesia de Leaburu envuelta en una ligera capa gris que la cubría con toda la delicadeza posible, mientras la sierra de Aizkorri aparecía con sus principales cumbres nevadas, al igual que Aralar. En esta última, Txindoki o Larrunarri permanecía firme, buscando la atención que bien merece la principal cima de Tolosaldea. A la derecha de Uzturre, Hernio con todo su séquito, mostraba pecho mientras el sol iba ganando altura y poco a poco la densa nube de algodón desaparecía mostrando el trajín de un día de trabajo en la antigua villa papelera.

Sobre la capa blanca un cielo azul que hacía destacar aún más si cabe, la gran cruz que se sitúa en la balconada. Fácilmente identificable nos sirvió en todo momento de punto de referencia, mientras ascendíamos hacia nuestro objetivo. Mientras subíamos disfrutábamos de las preciosas imágenes que nos encontramos a ambas lados del camino. Imágenes en las que destacaba el despojo de los rojos, marrones, amarillos... vestidos de muchos de los árboles que se han visto despojados por las bajas temperaturas de estos días, que han traído consigo unas cuantas heladas.

A lo largo de la caminata no dejamos de encontrarnos con los asiduos visitantes que cada mañana se acercan desde Ibarra, Tolosa, Amasa-Villabona, Irura, Anoeta... Uzturre tiene muchos fieles mendizales que los casi 365 días del año llegan a su gran cruz. No importa la hora en la que uno emprenda la caminata, incluso, el primer rayo de sol llega con más de uno de ellos disfrutando del amanecer desde la balconada de Uzturre. A partir de ese momento, el ir y venir de solistas, dúos o tríos es constante.

Guía

Acceso:
Para llegar a Izaskun hay que abandonar la N-1 en la salida 436 para acceder al barrio de Santa Lucia, para seguir por la carretera GI-3421.
Tiempo:
Desde Tolosa 1.40 horas; 1 hora desde el barrio de Izaskun.
Dónde comer:
Junto a la ermita se encuentran el bar Izaskun y el restaurante Izaskun.

La cruz es normalmente el punto de regreso para la mayoría aunque su punto más alto, en el que se encuentra el punto geodésico, el buzón y un monumento en honor de montañeros fallecidos se encuentra a unos cientos de metros, más al Este del popular punto de encuentro. Junto a la cruz se pueden ver diferentes recuerdos en honor a seres queridos que se marcharon. A sus pies, una placa en recuerdo de Eduardo Enersen, hijo de un directivo industrial noruego afincado en Tolosa que falleció el 21 de enero del año 1928 a los 18 años de edad. Los periódicos de la época recogen que ese día se produjo un trágico suceso cuando el joven acompañado por Manuel Tolosa y Fernando Lasurtegi se propusieron ascender la montaña por su flanco rocoso sin gran experiencia ni el equipo apropiado. En su intento el joven se despeñó desde una altura de una veintena de metros y murió en el acto. El número de la revista Pyrenaica de la época recogía el suceso con el propósito de «evitar muertes tan innecesarias como la ocurrida en Tolosa».

Uzturre, con sus 730 metros, goza de una fama que pocas cumbres de su categoría disfrutan. Se sitúa en el cordal Uzturre-Ipuliño que separa las cuencas de los ríos Lei-tzaran, al Norte y Zelai, al Sur.

El ascenso al monte Uzturre es realizado habitualmente desde Tolosa siguiendo la carretera que accede al centro hospitalario de la Asunción. Antes de llegar al mismo, a mano derecha, se encuentra una pista cementada que nos acerca a un camino señalizado hacía el barrio de Ibarra, Izaskun, fácilmente identificable por sus peculiares escaleras bajo un túnel de árboles que las cubren. Siguiendo el camino acortamos saliendo otra vez a la carretera que nos acercará a la ermita de Izaskun (290 m.). Según estudiosos de la materia, la imagen puede ser de la segunda mitad del siglo XIII o principios del XIV, ya que la considera como del periodo de ‘Las Vírgenes de la Manzana’, está tallada sobre madera de nogal con una altura de 36 cm, como la de Arantzazu y al parecer podría ser obra de uno de los miembros de la escuela Pirenaica o de los grandes maestros de los benedictinos de Leire. Cabe destacar que el 11 de septiembre de 1949 quedó coronada la Virgen de Izaskun, patrona de Tolosa, en un acto solemne y festivo, celebrado en la plaza Euskal Herria (entonces Justicia), presidido por el Nuncio Apostólico del Papa y al que asistieron varios ministros, los gobernadores civil y militar, la Diputación y toda la Corporación tolosarra.

Antes de llegar a la ermita veremos unas marcas rojas y blancas que nos conducirán por una carretera asfaltada hasta la pista que poco a poco nos acercará a la pista que deberemos seguir para subir a Uzturre.

Antes debemos cruzar la colina de Harriaundieta (325 m.), primero, y Urkieta (426 m.) después, para continuar ya por la ladera al collado de Uzturreko harrobia (657 m.), donde hay un mirador con una mesa de piedra. Superando unas cuantas cuestas con bastante pendiente, ascendemos paulatinamente hasta un zona llena de pastos en la que solo deberemos seguir los surcos realizados por los mendizales que nos conducirán hasta la cruz (662 m.). De regreso nos encontraremos con un paso elevado en el que tendremos la posibilidad de seguir una camino a la izquierda que nos conducirá en cuestión de unos quince minutos hasta la cumbre principal de Uzturre (730 metros). El regreso lo realizamos por el mismo camino que nos acercó al objetivo de esta semana y nos ha permitido disfrutar de una nueva visita a este rincón tan bonito de Gipuzkoa.

Además, Tolosa que ostenta el título de villa papelera por excelencia, cuenta con una importante cita culinaria este fin de semana, su feria de la alubia. Producto estrella de toda la comarca que recibió el sobre nombre ‘alubia de Tolosa’ y que podrá degustarse en la villa papelera después de haber sido cocinada por grandes cocineros amantes de esta joya negra que tantas veces ha sido degustada por los mendizales después de una salida. Pues nada, después de subir a Uzturre, nada mejor que un buen plato de alubias de Tolosa con todos sus condimentos, sin que falten, por su puesto, las famosas guindillas de Ibarra.

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