Gazume, el vecino silencioso

Las grises rocas de su cima hacen que destaque entre el verde de los pastos y el azul del mar

Los muros delimitaban el camino carretil que llegaba hasta la costa. /BELAUNTZARAN
Los muros delimitaban el camino carretil que llegaba hasta la costa. / BELAUNTZARAN
ELISA BELAUNTZARAN

Supera los mil metros de altitud, por tan solo un metro. En frente se sitúa el coloso del Hernio, que se erige como señor del valle o de los valles poblados a sus pies, Urola a un lado y Tolosaldea al otro. Tan solo le supera en 77 metros de altitud pero la fama que goza entre los mendizales hace que Gazume sea considerada como una cumbre secundaria, aunque acercarse a ella permite descubrir una perspectiva magnífica de la costa desde la rocosa cima de la linea del Hernio. Destaca desde la lejanía y es fácil de identificar por su peculiar forma en la que se pueden distinguir numerosas franjas blancas que recorren sus laderas asemejando la concha de un molusco lamelibranquio.

Desde Iturrioz

Después de aparcar en el parking de la venta de Iturrioz seguimos el camino que pasa por su izquierda junto a la ermita de San Juan Bautista. Las velas encendidas en las escalinatas de la ermita muestran la fe que procesan los habitantes de la zona al santo e incluso en la festividad del propio cuentan se siguen cumpliendo los ritos del agua, las flores... en torno a la fuente Iturriotz. Pronto llegamos a un cruce de caminos en el que se debe tomar el sendero de la derecha siguiendo el GR, marcas rojas y blancas que los clubes de montaña guipuzcoanos se encargan de mantener actualizados. Al igual que los postes indicativos que en este caso nos encontramos y nos conducen sin ningún problema hasta nuestro objetivo. Siguiendo su dirección llegamos al monte Gazume, por la vaguada que asciende hacia la derecha. En esta zona hay una sima, aunque deberemos fijarnos bien si queremos verla y sobre todo precaución para evitar cualquier accidente. Continuamos nuestra caminata y pronto observamos a uno de los numerosos muros de piedra que predominan en el lugar.

Gazume en el centro y Hernio detrás.
Gazume en el centro y Hernio detrás.

Preciosas construcciones que muestran los caminos carretiles por los que transportaban suministros y material de la costa guipuzcoana hasta la zona de Azpeitia. Zona de paso importante por la que caminó incluso San Ignacio de Loiola. De hecho, se pueden ver las marcas del camino de Santiago del interior que pasa por al zona. Nosotros continuamos las marcas rojas y blancas que nos llevan a nuestro objetivo. Algunas ovejas y cabras observan nuestros pasos. Torpes comparando con la habilidad que gozan de moverse entre los grises pedruscos sin temor a perder el equilibrio. Poco a poco continuamos la subida por terreno herboso y en cuestión de unos pocos minutos llegamos a una zona de árboles que quedan a nuestra derecha justo detrás del muro. A continuación, al llegar a unas tuyas, giramos 90 grados a la izquierda para afrontar la última subida hacia la visible cima rocosa, que cuenta con algunos árboles debajo de ella. Desde allí avanzamos hasta la cima del monte Gazume (1001 m.). Las vistas en los días despejados espectaculares. La belleza de Hernio en frente y Gazume a sus pies, y el mar al otro lado nos permiten disfrutar de un precioso entorno natural que transmite mucha tranquilidad.

GUÍA

Acceso:
Al barrio de Iturriotz se puede acceder siguiendo la carretera que va de Asteasu a Aia. A la izquierda se toma la cerretera GI-4143 - 1.5km.
Tiempo:
Errezil (1h 45 min); Iturburu (1h 15 min); Iturriotz (1h 30 min ); Etumeta (1h 15 min).
Dónde comer:
Las bordas de Gazume ofrecen unos caldos calientes reconsituyentes que acompañados de un pintxo y sidra saben a gloria.

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