El balcón de Gipuzkoa

En el corazón religioso de Gipuzkoa y a sólo diez kilómetros de la costa, se yergue la mole caliza del monte Erlo, la cima más alta de la sierra de Izarraitz

El balcón de Gipuzkoa
EL DIARIO VASCO

Guardianes de Azpeitia, Azkoitia y Zestoa, las cumbres hermanas del monte Xoxote y el Erlo son una referencia inevitable en esta región bañada por el río Urola. Con el majestuoso santuario de San Ignacio de Loiola a la vista, las entrañas de este macizo esconden las simas más impresionantes de Gipuzkoa. Nos disponemos a ascender hasta la cota de los mil metros; al mirador natural más característico de la franja litoral guipuzcoana.

DATOS

Provincia:
Gipuzkoa
Dificultad:
Alta
Modo:
A pie
Temporada:
Primavera
Duración:
2 h 40 min/ida
Distancia:
5,55 km/ida

1.- Iglesia de San Sebastián

Punto de salida

Las accidentadas vertientes del Erlo presentan unos desniveles propios de la alta montaña, ciertamente exigentes, pero de nula dificultad técnica para el caminante. Esta es una subida en la que encontramos pocos momentos de tregua para ganar altura rápidamente. La ruta propuesta nace en la trasera de la iglesia de San Sebastián de Azpeitia. Una carretera vecinal asciende hacia el cementerio y, dejándolo por la izquierda, durante media hora de paseo zigzaguea entre caseríos y huertas. Abandonamos la vía asfaltada donde muere, junto al caserío Urreta Txiki, y tomamos un camino que se adentra entre árboles hacia la derecha. Pronto desaparece la vegetación y la ruta se encarama por un camino empedrado que progresa con desniveles constantes hasta el collado de Nahargun.

2.- Collado de Nahargun

Km 3,04 >

A la derecha, una txabola nos da la bienvenida. Cuando llevamos una hora de ascenso, el paisaje cambia drásticamente, alternando hayedos con zonas abiertas. Ya podemos ver el monte Erlo y el sentido de nuestro progreso vira para buscar una langa donde la acumulación de hojarasca nos hace hundirnos hasta las rodillas. Una vez superada, avanzamos hacia la fuente de Azketa. Detrás, una ladera herbosa de gran pendiente invita a atajar hacia una borda junto a la que se descubre la coqueta estructura de una vieja nevera. Sin pérdida, el ascenso nos lleva por un pasillo de hierba hacia la popular charca de Potzuhaundi.

3.- Charca de Potzuhaundi

Km 4,77 >

En los días de viento, conviene recuperar fuerzas junto a la charca, ya que pronto afrontaremos el ascenso final, expuesto a los fuertes vientos costeros que pueden dificultar el avance. Alzamos la vista y adivinamos cercano el collado de Azketa. Seguimos ganando altura por una ladera siempre verde y al alcanzar el collado casi podemos tocar la gran cruz corona el monte Erlo. Antes de reemprender el camino hacia ella, un breve vistazo a la ruta recorrida nos regala algunas de las mejores vistas del día. En el collado, la pista que da servicio al cercano repetidor de Eskorta rompe la magia del momento y la obviamos para ganar la cumbre por la cara más montañera, entre roca, césped y algún árbol solitario. En lo más alto, un panorama sobrecogedor sobre las montañas de Gipuzkoa y Durangaldea nos aguarda.

4.- Cima de Erlo

Km 4,55 >

DE INTERÉS

Asador Patxo:
Calle Pablo VI; Azpeitia. Tel. 943 812 040
Restaurante Ongi Etorri:
C/ Salbe Auzunea, 21; Azpeitia. Tel. 943 150 869
Casa Rural Zelaikoa:
Arroa-Bekoa; Zestoa. Tel. 943 147 492 y 679 257 196. www.zelaikoa.net
Casa Rural Landagarre:
Barrio de Santa Kruz; Azkoitia. Tel. 943 853 330 y 609 424 013. www.landagarre.com
Oficina de turismo Loiola:
El santuario de San Ignacio de Loiola cuenta con un punto de información turística
Fiestas de San Ignacio:
Durante las fiestas de San Ignacio, el día 1 de agosto, se celebra una solemne procesión entre los templos de San Sebastián de Azpeitia y la basílica de San Ignacio de Loiola
Museo del Ferrocarril:
Antigua estación; Azpeitia. Tel. 943 150 677

Cómo terminar el día

BASÍLICA DE SAN IGNACIO DE LOIOLA

El majestuoso Santuario de San Ignacio de Loiola es uno de los principales templos del mundo católico. Su construcción, en el siglo XVII, fue dirigida Carlo Fontana, discípulo de Bernini, por encargo de la Compañía de Jesús, que quiso convertir la casa natal de su fundador en una basílica de grandes dimensiones. El conjunto arquitectónico se compone de tres partes claramente diferenciadas: la casa natal del santo, el colegio y la propia basílica. El templo es una imponente construcción de estilo barroco, planta circular y rematada por una espectacular cúpula de 65 metros de altura. En él se combinan elementos italianizantes con otros herrerianos. La basílica posee una planta circular de 33 metros de diámetro, destacando la cúpula de 20 metros que se remata con una linterna poligonal y numerosas pinturas barrocas. Las escalinatas de acceso presentan balaustres en cuya ornamentación se cree que intervino Churriguera. Visita obligada dentro del complejo, la casa-torre de los Loiola, un bello edificio cúbico, gótico-mudejar del siglo XIII que fue desmochada en 1456 y reconstruida en 1461.

MUSEO DEL FERROCARRIL

Hace años que las vías fueron desmanteladas, pero el magnífico museo vasco del Ferrocarril cautiva a niños y mayores. Situado en la histórica estación del ferrocarril del Urola que unía Zumaia con Zumarraga, permite descubrir los trenes que trajeron la Revolución Industrial y aprender cómo funcionaban los antiguos tranvías eléctricos. Se trata de una de las colecciones más valiosas de Europa y cuenta además con una excelente sección dedicada a la máquina herramienta de Euskadi. Entre finales de marzo y principio de noviembre, el museo pone en marcha el popular tren de vapor que antiguamente unió Azpeitia con el apeadero de Lasao, cerca de Zestoa. El trayecto apenas dura veinte minutos (i/v), pero la imaginación nos lleva mucho más lejos para recuperar una época en la que cuidados vagones con bancos de madera se convertían en un mirador móvil en el que se viajaba sin prisa, disfrutando del paisaje y de la conversación entre viajeros.

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