Diario Vasco

Simplemente bello

Un mendizale, después de una carrera hasta Irumugarrieta, descansa ante una preciosa estampa en la que se puede ver Irun, Hondarria, Hendaia...
Un mendizale, después de una carrera hasta Irumugarrieta, descansa ante una preciosa estampa en la que se puede ver Irun, Hondarria, Hendaia...
  • Irumugarrieta

  • Sus 809 metros de altitud la convierten en la cima más baja de Aiako Harria pero las vistas que ofrece hacen que merezca la pena una visita

La gran mole de piedra vigila cada uno de los movimientos que se producen en Oarsoaldea, pero también vigila a los vecinos de Bortziriak y del otro lado de la muga. Aiako Harria no repara en límites geográficos, el gran gigante granítico marca él mismo los espacios y su poder le permite destacar desde la Landas, hasta Larrunarri, Jaizkibel, Aratz, Ttutture, Erlo, Hernio, Mendaur... La peculiar figura del único macizo granítico de Euskadi es inconfundible desde la mayoría de las cumbres vascas.

A su pies, se encuentra el Parque Natural de Aiako Harria, que cuenta con 6.913 hectáreas de extensión. Los ríos Urumea y Bidasoa surcan sus terrenos compuestos por una sucesión de valles con laderas de fuertes pendientes. El Parque Natural Aiako Harria comprende los municipios de Irun, Errenteria, Oiartzun, Hernani y San Sebastián. Datos en torno a este parque natural destacan que contiene el material geológico más antiguo de todo el País Vasco, que según los expertos se remonta a la Era Primaria o Paleozoica. Desde la peña se puede admirar el litoral cantábrico con la bahía de Txingudi, además de Hondarribia, Irun o Hendaia.

El pico más alto del Parque es el Erroilbide, con 837 metros. Tres cimas conforman Aiako Harria: Erroilbide, Txurrumurru (821 m.) e Irumugarrieta (809 m.). Esta tercera será la protagonista de la ruta de hoy, ya que mañana será el punto más alto al que deberán acceder los participantes de la VII edición de la medio maratón de montaña, Erlaitz-Aiako Harria mendi maratoi erdia. Partiendo desde el barrio Meaka de Irun, concretamente de la sidrería Ola, los corredores deberán completar algo más de 22 kilómetros de recorrido con un ascenso acumulado de 1.300 metros, un desnivel máximo de 790 metros y cuya pendiente máxima será del 48%. Tras superar toda las dificultades de la prueba los corredores finalizarán en el Colegio público Toki-Alai de Irun.

Punto de encuentro

Irumugarrieta debe su nombre a que en ella se encuentran los tres términos de Irun, Oiartzun y Lesaka. Esta cumbre de Aiako Harria es la cima más septentrional. Según datos recogidos en la mítica web de los mendizales, Mendikat, «formó parte del catálogo de montes de 1950, en la pos. 122 del listado de los montes de Nafarroa, pero en realidad, examinando la altitud y los mapas de la época, se deduce que con esta denominación se incluyó la cima de Txurrumurru. El mismo catálogo también consigno la cumbre de Txurrumurru con cota 832 m. en la pos. 237 de la relación, pero haciendo referencia al punto culminante de Aiako harria, Erroilbide o Lizarretako gaina ( 837 m.)».

«No obstante, en 1779 la montaña constaba con la denominación de Zamarrolagaña ( Zamarr(a)-ola-gaña = Alto de la escoria de la ferrería ), sin lugar a dudas procedente de la época de las explotaciones mineras de óxido de hierro. El mojón divisorio de los tres municipios citados fue colocado en el 26 de Junio del año 1.817. Desde este momento se empieza a conocer la montaña con el nombre de Irumugarrieta o Hirumugarrieta. También se ha citado la posiblidad de la convergencia en la cumbre de territorios pertenecientes a tres reinos: Navarra, Castilla e Inglaterra. Los pescadores de Hondarribia han llamado a esta montaña, bien visible desde la mar, con el nombre de Batallau. Cuentan que en ella se han encendido grandes hogueras que han orientado a puerto a las embarcaciones pesqueras...».

Su ascenso más habitual se realiza desde Elurretxe (496 m.) o el castillo del inglés o Aireko Palazioa. Junto al parking, debidamente señalizado se pueden observar los restos del ‘castillo inglés’ en el que según cuentan, se alojaban los mineros que trabajaban en las explotaciones férricas de Erlaitz y Aiako Harria, pero al parecer «nunca fue castillo ni perteneció a súbdito británico alguno».

La zona de Elurretxe cuenta con un parking y se puede acceder desde Oiartzun o desde Irun, con fácil localización ya que destacados carteles del parque natural Aiako harria anuncian ‘esta puerta’ al mismo. A escasos metros del par-king nos encontramos diversos paneles que nos informan de las rutas, monumentos megalíticos y numerosos datos interesantes de lo que uno puede descubrir y disfrutar en la zona.

Siguiendo el camino a través del pinar llegamos a una de las neveras que la zona de Elurretxe que como su nombre indica hace referencia a las neveras que se instalaban en la zona y cuyo objetivo era acumular la nieve invernal para hacer helados y refrescos que se vendían en Hondarribia e Irun, entre otros de la comarca.

Cueva de la Virgen

Continuamos nuestra marcha y nos encontramos a un lado del sendero que atraviesa el hayedo una señal vertical que no dirige hacia las cimas. El paso continuo de mendizales nos guía sin ninguna dificultad siguiendo el alambrado que delimita una zona de recuperación de la flora. Después pinos, hayas y otras especies se mezclan a ambos lados del camino que nos conducen hasta un elemento de cemento gris oscuro que parece ser fue una antiguo nido de ametralladoras. Siguiendo el camino lleno de piedras sueltas y raíces descubiertas por la erosión del terreno y el paso del agua caído estos días nos conducen hasta la primera punta, llamada Muganix o Pustako gaña (756 m.). A un lado, alertados por unas estacas, siguiendo el pequeño camino nos acercamos hasta un habitáculo en la roca en la que se cobija la imagen de la Virgen del Juncal. Las velas que la rodean y se sitúan a sus pies anuncian la devoción de los vecinos de la zona a la Virgen. Recuperamos el sendero que nos conducirá hasta nuestro objetivo de hoy. Antes no debemos desaprovechar la oportunidad de disfrutar de las vistas, esas maravillosas fotografías de las localidades costeras de una lado y otro del Bidasoa. Espectaculares con una magia especial que llaman la atención de paseantes. El azul del mar que parece juntarse con el del cielo, se mezcla con el verde de árboles y montes, y el rojizo-marrón en lagunas zonas y más gris en otra rocas que pueblan el macizo. Todo un espectáculo de color que despierta gratas sensaciones y que carga de vida a todo el que lo experimenta. Seguimos el caminos y a poco metros se encuentra la fuente de Pustako Iturria (780 m.). «Existe la inverosímil teoría de que el agua que aquí brota viene de los Pirineos por el principio físico de los vasos comunicantes» destacan en algunos foros de internet.

El último trayecto exige cierta atención porque se deben superar zonas rocosas que en muchos casos resultan resbaladizas. Después sólo queda disfrutar en cualquiera de los cuadros naturales que nos ofrece la cima de menor altitud de Aiako Harria. En cualquier caso, la gran mole de piedra guarda ese gran tesoro para quien se acerque.

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