Palencia, la gran desconocida de Castilla y León

Catedral de Palencia.
Catedral de Palencia. / Turismo Palencia

En una privilegiada situación se levanta esta ciudad castellana, cargada de herencia y con mucha historia entre sus muros y calles

ÁLVARO ROMERO

Palencia es la bella desconocida. Una ciudad castellana que ofrece multitud de rincones por descubrir. Se ubica en el centro del triángulo formado por las preciosas urbes de León, Burgos y Valladolid, dominando la llanura desde las orillas del río Carrión. Un municipio cargado de herencia, que guarda siglos de historia y unos cuantos tesoros que pueden descubrirse fácilmente a pie.

La importancia de Palencia viene desde épocas inmemorables, actuando como nexo de unión entre el centro de la península y los puertos del norte. Se han encontrado numerosos restos arqueológicos que atestiguan la historia, huellas de culturas centroeuropeas, de pueblos nómadas ligados a la tierra y herencia de civilizaciones celtas.

Vestigios romanos

Tras duras batallas el Imperio Romano culmina su asedio a Palencia y establece allí un importante punto logístico para su ejército. Es una época de prosperidad donde la compleja ingeniería romana aplicada al cultivo propicia el florecimiento de la urbe, convirtiéndose en una de las más prósperas de la Península Ibérica.

Posteriormente Suevos y Vándalos destruyeron todo vestigio cultural anterior y ocuparon esas tierras castellanas. Les seguirían los Visigodos estableciéndose una época de esplendor antes de la invasión musulmana en el año 711, plagas epidemias y batallas diezmaron a la población. Alfonso I consiguió reconquistar esas tierras y años más tarde Sancho III el Mayor, Rey de Navarra, reconstruyó la ciudad e instauró la Sede Episcopal. Con Alfonso VIII, Palencia disfruta de la fundación de la primera universidad de España, que hizo de la villa un foco cultural de influencia.

Atractivos turísticos

Palencia es una ciudad cómoda y fácil de visitar. La mayoría de edificaciones civiles y el eje comercial y social se encuentran en la calle Mayor. Con casi un kilómetro de longitud se suceden la gran parte de los edificios administrativos, comerciales y culturales de interés. Entre ellos, situado en la Plaza de León el edificio de Correos y Telégrafos. El edificio que alberga la sede del Consejo de Cuentas de la Junta de Castilla y León o la Casa de Junto, un edificio baroco del siglo XVIII.

La Plaza Mayor es uno de los espacios más importantes de la ciudad, data del siglo XVI y es uno de los centros culturales más importantes de la villa, sus muros arropan el edificio consistorial. Mención especial merece el Palacio de la Diputación, una construcción de estilo neoplateresco que protege importantes murales y cuadros de diferentes artistas palentinos.

La Catedral de san Antolín, dedicada al patrono de la ciudad, data del siglo XIV y disimula a la perfección la belleza que esconde en su interior. Obras de El Greco o Zurbarán son algunos ejemplos de ello. Está entre las catedrales más grandes del país, declarada Monumento Histórico Artístico Nacional.

Joyas religiosas

Palencia cuenta con diferentes iglesias que son joyas arquitectónicas. La de San Miguel, de estilo románico y gótico temprano, fue nombrada Monumento Nacional. Según la leyenda allí se casaron El Cid y Doña Jimena. La Iglesia de Santa Clara que alberga el realista cristo de la Buena Muerte. A las afueras se levanta el Cristo del Otero, una estatua de más de 20 metros de alto desde donde se puede disfrutar de unas vistas preciosas de la ciudad.

A orillas del río Carrión

Paralelo al casco urbano discurre el cauce del río Carrión que altera la orografía del terreno, haciéndose imprescindible. Varios puentes cruzan de lado a lado, entre ellos el Puente Mayor que data del siglo XVI. Sin embargo el más antiguo es el Puente de Puentecillas que, data de la época romana y fue construido en piedra siguiendo los cánones típicos del imperio. Alrededor del río se encuentra un arbolado parque donde pasear y divertirse en un magnifico entorno.

Fotos

Vídeos