Cartagena de Indias, ciudad colonial llena de color

Vista de una calle de Cartagena de Indias. /
Vista de una calle de Cartagena de Indias.

Es uno de los destinos más completos de Colombia, ofrece cultura, historia y una bella arquitectura, además de sol y playa

ÁLVARO ROMERO

La ciudad de Cartagena de Indias se sitúa al norte de Colombia, concretamente en el departamento de Bolívar, del cual es capital. Su belleza hace que sea uno de los referentes turísticos más interesantes del país. Alzada frente al Mar Caribe, regala uno de los atardeceres más bellos, y cuenta con uno de los puertos más importantes de la zona.

Fue fundada por los españoles en junio de 1533, concretamente por Pedro de Heredia. Desde entonces se convirtió en uno de los puntos clave de la región, cobrando su puerto una importancia decisiva. Ofrece tesoros coloniales únicos y obras arquitectónicas singulares que le han valido para ser denominada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Magia y color

Esas son las dos palabras clave que pueden definir Cartagena de Indias. Las fachadas de las casas tradicionales, con más de cuatro siglos de antigüedad, se presentan coloridas, impactan a los turistas y acaparan todas las miradas. Conserva la arquitectura colonial de sus construcciones y el conjunto de fortificaciones más completo de Suramérica.

La magia de la ciudad se aprecia en su apasionante vida nocturna, festivales culturales, paisajes idílicos y playas únicas. Todo este atractivo se completa con una excelente oferta gastronómica y una importante infraestructura hotelera y turística.

Descubriendo Cartagena de Indias se puede apreciar la buena conservación de sus murallas, fortificaciones nacidas con motivos defensivos para repeler ataques piratas y de otras civilizaciones con ansias de nuevos territorios. El casco antiguo es, sin duda, el mayor de sus tesoros, allí se alzan los edificios coloniales más destacados formando un conjunto único en Latinoamérica.

Sus calles y plazas, empedradas, muestran el día a día de una ciudad amable y desenfadada, llena de vida y con un patrimonio cultural incalculable. Bellas iglesias antiguas despuntan entre los edificios con sus lindos campanarios. La Torre del Reloj es una de las principales entradas al centro histórico, a pocos metros se encuentra la Plaza de Bolívar donde destacan el Palacio de la Inquisición y el Museo del Oro.

El barrio de Getsemaní es perfecto para pasear tranquilamente antes de llegar al Castillo de San Felipe, desde allí se pueden apreciar las mejores vistas de la ciudad y la bahía, fue construido por los españoles para vigilar la entrada por mar. El Monte Popa es otro de los enclaves principales para disfrutar de Cartagena de Indias en 360 grados.

Manteniendo tradiciones

Esta ciudad colombiana todavía mantiene tradiciones de antaño, desde su artesanía hasta su gastronomía. Los turistas pueden comprar productos fabricados a mano en cualquiera de las tiendecitas típicas del centro. Los sabores de las recetas tradicionales aún se guardan y han ido pasando de generación en generación para el disfrute de los paladares más exigentes, sabores caribeños y exóticos hacen las delicias de los visitantes.

Cartagena de Indias no para, es una ciudad viva tanto de día como de noche. Mientras para los nocturnos la fiesta es inagotable, para los amantes de la aventura encuentran en los deportes náuticos la mejor manera de divertirse. Todo ello sin olvidar la relajación y el turismo de sol y playa. En Islas del Rosario se encuentran algunos de los rincones más paradisíacos de Colombia, aguas cristalinas, arena blanca y preciosas palmeras.

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