Reincidentes, debutantes y 'viejos' jazzeros

Un momento de la actuación ofrecida ayer en el Club del Victoria Eugenia por Double Drums Quartet, combo de Baiona que inauguró el proceso de selección de grupos locales de la 53ª edición del Heineken Jazzaldia./MIKEL FRAILE
Un momento de la actuación ofrecida ayer en el Club del Victoria Eugenia por Double Drums Quartet, combo de Baiona que inauguró el proceso de selección de grupos locales de la 53ª edición del Heineken Jazzaldia. / MIKEL FRAILE

Quince grupos se disputan diez plazas para actuar en el Jazzaldia mediante un proceso «sin equivalentes» en el Estado

JUAN G. ANDRÉSSAN SEBASTIÁN.

El proceso de selección de los grupos locales que participarán en la 53ª edición del Hei-neken Jazzaldia ya está en marcha. Comenzó ayer con la función de Double Drums Quartet en el Victoria Eugenia Club y concluirá el 23 de marzo en el mismo lugar con el concierto de K3. Hasta esa fecha, un total de 15 bandas que suman casi 90 músicos habrá actuado en diferentes escenarios de la ciudad, tras lo cual la organización, «teniendo en cuenta la calidad artística y la reacción del público», elegirá a los diez nombres que finalmente se incluirán en el programa de la próxima entrega, que tendrá lugar del 25 al 29 de julio.

Este año los responsables de la cita musical han recibido 50 propuestas, de las que han preseleccionado 15 atendiendo a criterios de territorialidad. Como es habitual, sólo pueden participar músicos que hayan nacido en Euskal Herria o estudien en alguno de sus conservatorios. Tradicionalmente, el peso de los combos formados en Musikene ha sido preponderante en la preselección, pero este año «su presencia es menor, no en calidad, pero sí en cantidad». Según advierte Miguel Martín, responsable del festival, con Musikene existen «acuerdos de otro tipo» y sus alumnos disponen de «vías adicionales» para tocar en el Jazzaldia, por lo que resulta «positivo» abrir puertas a músicos de otros ámbitos; así, este año coinciden varios veteranos, estudiantes del conservatorio de Pamplona y miembros de la escena bilbaína. Todas las bandas aplauden esta iniciativa que no tiene equivalente en otras ciudades vascas ni tampoco en el Estado. «Lo más parecido serían probablemente los concursos de pop-rock de Bilbao que antes también se celebraban en la Aste Nagusia de Donostia pero en el ámbito del jazz no tengo noticia de nada similar», asegura Martín.

Calendario

Double Drums Quartet
Ayer (Victoria Eugenia Club).
Ana Bejerano Concept
Martes 30 de enero (Victoria Eugenia Club) a las 20.00 horas.
Reunion Big Band
Miércoles 7 de febrero (Kutxa Kultur Kluba) a las 20.00.
Les Fous
Jueves 8 de febrero (FNAC) a las 19.30.
The Farra Marching Band
Martes 13 de febrero (Victoria Eugenia Club) a las 20.00.
Ulrich Calvo Group
Miércoles 14 de febrero (Victoria Eugenia Club) a las 20.00.
No More Blues
Miércoles 21 de febrero (Kutxa Kultur Kluba) a las 20.00.
Albericola
Jueves 22 de febrero (FNAC) a las 19.30.
Ispirit
Jueves 1 de marzo (Kutxa Kultur Kluba) a las 20.00.
David Cid Trio
Viernes 2 de marzo (FNAC) a las 19.30.
Kike Mora Evolución Natural
Miércoles 14 de marzo (FNAC) a las 19.30.
ZigJazzUnit
Jueves 15 de marzo (Kutxa Kultur Kluba) a las 20.00.
Big Band Donostiako Musika Eskola
Martes 20 de marzo (Kutxa Kultur Kluba) a las 20.00.
The Disappointments
Miércoles 21 de marzo (FNAC) a las 19.30.
K3
Viernes 23 de marzo (Victoria Eugenia Club) a las 20.00.

Casi 90 músicos de 15 bandas locales participan en el proceso hasta el 23 de marzo

La formación aquitana Double Drums Quartet, que ayer abrió la ronda de conciertos, es una prolongación natural del Didier Datcharry Trio, que ya ha sido seleccionado en varias ocasiones. Ahora lo intentarán de nuevo en formato de cuarteto con un «repertorio con arreglos especiales para dos baterías». «Ser seleccionados de nuevo nos llenaría de felicidad», dice el contrabajista Jean-Xavier Herman, que destaca la «bondad» del público donostiarra y la «impecable hospitalidad y profesionalidad» de la organización, que dispensa a las bandas locales un trato «comparable» al que reciben los cabezas de cartel.

Les Fous, combo donostiarra que fusiona el soul, el pop y el rhythm and blues, pasó el corte de la preselección en 2016 y actuó en la Terraza Heineken. «Fue uno de los días más importantes de nuestro recorrido. Es muy agradecido tocar en un gran escenario, con buenos medios y un público dispuesto a escuchar y descubrir nuevas músicas. Evidentemente es un enorme escaparate que puede beneficiar a cualquier grupo», aseguran.

También se consideran «jóvenes veteranos» los miembros de The Farra Marching Band, que ya han participado en el proceso con otras formaciones. Con este proyecto de jazz, funk y blues tratarán de «hacer mover el cucú al personal», según promete el saxofonista Raúl Romo, que considera «siempre un placer tocar en Donostia en esas fechas en las que la música lo invade todo».

Por su parte, Kike Mora no olvidará jamás la presentación en 2012 de su disco 'Jazz Project' en el Escenario Frigo y ahora espera repetir la experiencia con 'Evolución natural'. Licenciado en Musikene, el bajista de jazz fusión lamenta que al margen del Jazzaldia no exista un circuito y el resto del año se produzca «una sequía importante». «Yo repartiría más los fondos durante el año fomentando actuaciones en pequeñas salas y extendería la iniciativa de los grupos locales al resto de los festivales vascos», añade.

A The Disappointments les gustaría repetir por segundo año consecutivo para «mostrar a mucha más gente» una propuesta sustentada en el órgano Hammond y las influencias de la música negra. Para el también bajista Mikel Navascués, participar en el proceso es «una oportunidad y una responsabilidad», y tocar en el Jazzaldia les permite «compartir experiencias con músicos de aquí y de allá». «El año pasado cenamos al lado de Herbie Hancock y luego tuvimos la indecencia de 'perpetrar' una versión de su afamado 'Watermelon Man' en nuestra actuación de esa misma noche», bromea.

El repertorio de Reunion Big Band, compuesta por una veintena de alumnos y exalumnos de Musikene, abarca desde el swing al jazz actual pasando por la música latina o el funk. Según recuerda el saxofonista Xabier Oruesagasti, han tenido el «placer» de participar en las cuatro últimas ediciones del Jazzaldia y ven esta oportunidad como «un reto de autosuperación año a año». También destacan la falta de público y escenarios para una big band numerosa a la que siempre le toca moverse «por debajo del caché». «Es duro hacer un trabajo y ofrecer conciertos de nivel profesional sin casi remuneración, así que seguiremos luchando por intentar cambiar un poco esta situación».

Fundada en 1999, la Big Band Donostiako Udalaren Musika eta Dantza Eskola también tiene experiencia en estas lides y en 2018 intentará reeditar la experiencia por quinta vez. «Para nosotros sería la mejor manera de cerrar el curso, llevando a un gran escenario la música que hemos cocinado durante todo el año», explica Mikel Romero, codirector del grupo junto a Alfonso Masach.

Debutantes

Entre quienes debutarán en 2018 destacan No More Blues, once músicos procedentes de Navarra y que practican todos los géneros de la música negra y versionan con frecuencia a James Brown y Van Morrison. La teclista Maite Sánchez considera «un primer triunfo» haber sido preseleccionados «a la primera» intentona y dice estar «ensayando muy fuerte» para no defraudar y salir airosos del «reto», ya que subirse al escenario del Jazzaldia «sería un puntazo».

Formado como violinista en su Cuba natal, Ledian Mola ha compartido escenario con Manuel Machado, Chucho Valdés y Yelsy Heredia, entre otros. Actualmente cursa estudios superiores de contrabajo en Musikene e intentará tocar en el festival al frente de Albericola, septeto con músicos de Francia, Canarias y Uruguay. Con una mezcla de «incertidumbre e ilusión», Mola desea formar parte de un cita por la que han pasado estrellas que le han «inspirado e influenciado» como Wayne Shorter, Herbie Hancock y Ron Carter. Entre las dificultades que encuentran los músicos de jazz para tocar en Donostia, el cubano también cita la falta de público, pues «no parece ser un género popular entre las masas».

Similar opinión sostiene el pianista vitoriano David Cid, otro alumno de Musikene que destaca que durante el Jazzaldia hay mucho público pero el resto del año «baja mucho la audiencia». Para el intérprete alavés, preseleccionado por primera vez al frente de David Cid Trío, el proceso es «enriquecedor» para su día a día y actuar en el festival «supondría una gran oportunidad». «Estamos muy contentos y motivados», señala.

«Animados, con ganas y una sensación de tranquilidad». Así concurrirán las vocalistas Lide Hernando, Lidia Insausti y Ainhoa Eguiguren, impulsoras de un grupo, Spirit, basado en música de semblante espiritual que bebe del góspel y del soul. Dicen ser «asiduas de toda la vida» a la cita donostiarra y debutan en el proceso con ganas de vivir «una bonita y gratificante experiencia». Al problema de la falta de público suman la «severa y poco flexible» normativa de ruido de los bares que impide a muchos hosteleros organizar conciertos.

También se estrena este año Ulrich Calvo Group, cuarteto de jazz surgido en Pamplona que presentará 'Slow Life', disco ganador del VI Premio Impulso BBK 2015. Su líder, el guitarrista Ulrich Calvo, tiene «sensaciones positivas y mucha ilusión ante esta oportunidad» y considera que tocar en el Jazzaldia «supondría darle vida al proyecto, además de ser otro impulso importante para seguir trabajando».

'Viejos' jazzeros

Pero sobre todo, en este 2018 llama la atención la inclusión de profesionales de amplia trayectoria como ZigJazzUnit, quinteto de latin jazz de Baiona en el que militan el saxofonista Stéphane Barbier, que ha soplado su instrumento en Jazz in Marciac, o el guitarrista Marc Alibert, que tocó con Ella Fitzgerald y Oscar Peterson en el Festival de Jazz de Niza, además de ganar el Concurso de Aficionados de la cuarta edición del Jazzaldia allá por 1969.

También guarda un vínculo especial con Donostia Ana Bejerano, que en los años 70 ganó el primer premio del festival amateur con el grupo Alen de Getxo, su localidad natal. «No puedo negar mi nerviosismo y orgullo por haber llegado hasta aquí. Es un reto. Significa volver a mis raíces como cantante», asegura una artista que ha transitado por el pop, la bossa nova y el rock e incluso cantó con Mocedades entre 1985 y 1993. «Pero lo que realmente siento y llevo en mi corazón es el jazz», dice la artista, cuya voz remite a históricas como Billie Holiday o Ella Fitzgerald.

En Ana Bejerano Concept participa el guitarrista bilbaíno Miguel Salvador, que ha tocado anteriormente en Donostia como artista local y también al margen del proceso de selección. Ahora dice estar «en fase de meditación», componiendo y preparando el que será su cuarto disco. «No sé si el trabajo merecerá la pena pero es la forma de estar vivo. El jazz es así: a veces estás arriba y otras, abajo, sin proyectos», opina Salvador, que lidera el trío K3. «Si este año estoy en el Jazzaldia, intentaré grabar en directo este proyecto tan moderno que voy a presentar. Eso supondría un paso más en mi currículum de actuaciones», concluye.

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