«Prefiero las canciones tristes que te mueven por dentro»

Libe García de Cortárzar, en una imagen promocional./DV
Libe García de Cortárzar, en una imagen promocional. / DV

Libe. La artista de Vitoria presenta hoy en la sala Dabadaba 'Ilargia erori da', un segundo disco lleno de rock oscuro y melancólico

JUAN G. ANDRÉSSAN SEBASTIÁN.

Nació en Bilbao en 1981, vive en Vitoria desde que cumplió un año y tiene abundantes conexiones guipuzcoanas. Libe García de Cortázar estudió vídeo e imagen en Andoain y a través de Neubat, su primera banda, conoció a la errenteriarra Sorkun, en cuyo grupo colaboró, y al irundarra Karlos Osinaga, productor de los dos discos que ha grabado en Bonberenea de Tolosa. El último, 'Ilargia erori da', lo presenta esta noche en el Dabadaba a las 21.30 horas.

- ¿Su primer acercamiento a la música fue a través del teclado?

- Mi familia ha sido siempre muy musiquera y en casa había teclado y guitarra. Mis padres tocan instrumentos, mis primos cantan... Estudié solfeo, armonía y piano, y aunque no terminé esos estudios, luego seguí a mi ritmo en casa, sacando ideas a partir de sensaciones con intención de investigar y soltarme de alguna manera...

- Tras Neubat, grupo de rock stoner, recaló en Izaki Gardenak, proyecto de folk-rock liderado por Jon Basaguren...

- Me lo presentó Joseba Baleztena porque tenían un dúo de versiones y necesitaban a alguien que hiciera de June Carter en unos temas de Johnny Cash que iban a tocar en fiestas de Gasteiz. Cuando meses después Jon montó Izaki Gardenak me llamó para tocar el teclado y hacer los coros.

- ¿Y qué le llevó a querer volar en solitario con 'Ihesaldi handia' (2014)?

- He aprendido mucho en todas las bandas en las que he estado. Aportaba mi granito de arena con total libertad pero me adaptaba a canciones que otros habían concebido. En casa yo iba desarrollando mis propias ideas y me apetecía ser yo quien presentara sus propias canciones para desarrollarlas en compañía de un grupo.

- Un grupo que en directo es casi calcado a Izaki Gardenak...

- Exacto. En Libe me acompañan Dani Arrizabalaga (batería), Fede Egiluz (bajo) y Jon Basaguren (guitarra y coros). Txus Billalabeitia (guitarra) es el único que no viene de Izaki Gardenak, donde en su lugar está Danilo Foronda. La gente nos dice: «¡Si sois casi los mismos!». Sí, pero conectamos tan bien en el plano musical que no nos importa. Nuestro objetivo no es vivir de la música, sino disfrutar y estar a gusto, y eso es lo que hacemos.

- ¿Fue difícil pasar de tocar el teclado y hacer los coros a tener el protagonismo vocal absoluto?

- Siempre me ha gustado cantar y de hecho, es lo que más me satisface. No me considero una gran pianista, estudié dos o tres años y lo he solido utilizar como medio para acompañar la voz. Al principio me costaba hacer las dos cosas a la vez, y aunque ahora me arreglo mejor, prefiero tener una banda que me respalde mientras canto.

- Tras militar en proyectos tan diferentes y tocar palos como el stoner, el rock o el folk, ¿le ha costado encontrar su voz propia?

- Cuando entré en Neubat tenía 21 años y escuchaba mucho stoner y metal. Siempre he ido adaptando mi voz a lo que pedía cada grupo aunque también es lógico que con el tiempo se cuelen influencias de las cosas nuevas que vas descubriendo. Hoy día no me pondría a hacer una canción stoner porque estoy más cómoda en una onda de rock oscuro, melancólico y muy contenido.

- ¿Cómo fue el proceso de creación de 'Ilargia erori da'?

- En el primer disco fue mi amigo Joseba Ponce (Lisabö, JP Lohian) quien con su ordenador me ayudó a vestir las ideas que yo traía de casa con diferentes arreglos que luego desarrollamos en el estudio. En cambio, en el segundo esas ideas las llevé al local para trabajarlas con la banda porque aunque mi nombre es Libe, las canciones son de todo el grupo. El productor Karlos 'Txap' Osinaga se prestó también a grabar el bajo.

- ¿Qué músicos tuvieron en mente en el estudio?

- En la última época escuchamos mucho Michael Kiwanuka y al grupo femenino Savages. Y en el estudio 'Txap' no paraba de hablar del sonido 'Twin Peaks'...

- Quizá por el punto enigmático de algunas canciones... ¿Y cuál es el principal cambio con respecto al primer álbum?

- En el anterior me quedé demasiado saturada de sonidos distorsionados y me apetecía hacer cosas más limpias, incluso con la voz... No sé si es por ser mujer, pero a veces parece que para que te tomen más en serio hay que darlo todo en una canción, cantar en un registro superagudo, hacer florituras vocales... En este disco no ha sido así, las canciones son más limpias y contenidas y la voz está más equilibrada, más grave. Jamás había cantado así pero es lo que me pedía el cuerpo. Somos muy autoexigentes y siempre hemos pensado que lo que hacemos nos tiene que gustar a nosotros en primer lugar. Si luego la gente viene a vernos y vendemos discos, mejor que mejor, pero nuestro primer objetivo no es buscar canciones comercializables. A veces trabajamos una idea y decimos: &ldquoCon esta canción la gente se va a cortar las venas, no es para tocar en fiestas&rdquo. Pero no queremos renunciar a lo que nos gusta.

- Algunos incluso han acuñado el término 'cortavenas' para ese tipo de canciones... Sus letras hablan de corazones vacíos, de miedo y falta de luz, de caerse en el camino...

- Hay alguna musicalmente más alegre como 'Orbitan', escrita en tonos más altos, aunque prefiero las canciones más tristes, aquellas que te mueven por dentro. Tampoco queremos ir de tétricos, pero nos surge involuntariamente. La oscuridad de la música inspiró ese tono a Jon Basaguren, que escribió las letras pensando en mí porque tiene una capacidad increíble de plasmar mis sentimientos.

- ¿Por qué no se anima usted a escribir las letras?

- Porque Jon me entiende a la perfección y tiene una capacidad increíble de lograr textos preciosos. Yo podría escribir algo pero no soy tan hábil y he aprendido a expresarme en euskera hace relativamente poco: me parece un tesoro a explotar y quiero cantar en euskera. Pero ya que dimos tantas vueltas a la música, quería que las letras no desmerecieran... Y ese es también el motivo por el que el disco sólo tiene seis temas: le hemos dedicado mucho tiempo a cada canción y el resultado es un álbum corto pero muy rico en características, sonidos y arreglos. Tiene mucho poso.

LA CITA

El cartel
Libe.
Lugar
Sala Dabadaba (Donostia).
Día y hora
15/12/2017. Hoy a las 21.30 horas.
Precio
6 euros.

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