Mice, el vértigo al salto en solitario

Miren Narbaiza, retratada en el estudio Atala de Bera, donde ha grabado su debut como Mice/DV
Miren Narbaiza, retratada en el estudio Atala de Bera, donde ha grabado su debut como Mice / DV

Miren Narbaiza. La mitad del antiguo dúo Napoka Iria debuta por su cuenta con 'Buelteri eusten', un disco de rock claroscuro

JUAN G. ANDRÉSSAN SEBASTIÁN.

Tras más de una década juntos, Miren Narbaiza y Ander Mujika se despidieron del dúo Napoka Iria con el concierto que en julio ofrecieron en el Coliseo de Eibar. La decisión no fue sencilla y llegó tras la pausa que hicieron después de una larga e intensa gira. «A la vez que descansamos de lo nuestro nos sumergimos en otros proyectos que nos dieron vida de nuevo. Vimos que se abrían otras puertas para avanzar musicalmente y sentirnos a gusto», recuerda antes de añadir: «Fue difícil darse cuenta de que había terminado y asimilarlo, pero una vez que lo vimos claro, la paz y la tranquilidad que sentimos nos hizo saber que había sido una decisión acertada».

Estos días, Mujika acompaña a Jabier Muguruza en las presentaciones de su disco 'Leiho bat zabalik', mientras que Narbaiza descubre las primeras cartas de Mice, su proyecto de rock en solitario. Este sábado presentará 'Buelteri eusten', su álbum de debut, en la sexta edición de Altzatarock, festival gratuito que también llevará al centro cultural Larratxo al donostiarra Pelax y a los vizcaínos Sermond's a partir de las 21.00 horas.

Nueva etapa

Miren Narbaiza (Eibar, 1986) afronta con ilusión esta nueva etapa en la que recae sobre su persona toda la responsabilidad de un grupo cuyo nombre en inglés significa «ratones» pero que ella pronuncia tal y como suena al leerlo en euskera o castellano. Reconoce que ahora no tanto, pero antes de meterse a grabar el disco sintió «vértigo de pensar que iba a dar el salto en solitario». Por eso, se rodeó de «amigos y aliados» que le permitieron disfrutar de la experiencia: «Aunque hay momentos de vértigo, todo es mucho más llevadero y placentero».

VI. Altzarock

Cartel
Mice + Pelax + Sermond's.
Lugar
Centro Cultural Larratxo.
Día y hora
2/11/2017. Mañana a las 21.00 horas.
Precio
Gratis.

Entre dichos amigos figuran la batería Ilargi Agirre, con quien ha coincidido en Perlak, y el guitarrista Joseba Baleztena, con cuyo extinto Joseba B. Lenoir Gang recorrió un sinfín de escenarios. Miren mostró al beratarra algunas canciones que tenía escritas y entre los dos las fueron «moldeando» hasta que él se ofreció para producir el disco. Otro aliado indispensable fue Iñigo Irazoki, con quien Napoka Iria ya grabó 'Arnasten ikasteko berriz' (2013). Para el estreno en solitario Narbaiza tenía «superclaro» que repetiría con él: «Le apasiona el mundo del sonido y es un trabajador nato, muy fino. Su estudio Atala, en Bera, suena de maravilla y hemos grabado el disco en cinta. Ha sido una gozada».

Con la reconocible guitarra eléctrica de Baleztena siempre muy presente, el rock del disco guarda un equilibrio entre temas «oscuros o tristes» como 'Biziraun' o 'Lehenago iristeko asmoz' y otros más luminosos como 'Buelteri eusten', 'Argilunak' o 'Zertarako iraun'. Tan emocionante como en los tiempos de Napoka Iria, la poderosa voz de Narbaiza busca «el timbre y el tono adecuado» en cada pieza. «Me gusta jugar con los giros vocales. A veces intento 'innovar' pero luego lo que hago me parece bastante 'correcto', así que me entran ganas de hacer rarezas con la voz», comenta entre risas.

Sus letras hablan de resistir, de no perder el equilibrio y renacer: «Esta vez he escrito desde la experiencia y también de lo que oigo alrededor por parte de la gente que me rodea. Últimamente escucho muchas cosas acerca de sobrevivir a experiencias duras y dejar de resistir cuando no queda nada por sostener». 'Argilunak', por ejemplo, habla de las «distintas caras» del ser humano, que no son buenas ni malas en sí mismas, sino que dependen de las circunstancias: «Todas son válidas y lo único que puedes hacer es conocerlas lo mejor posible para vivir más feliz y tranquila contigo misma. Por eso canto eso de 'Ez uki', no te moldees, no te juzgues».

Ella conoce bien los escollos que en pleno siglo XXI siguen impidiendo que la mujer actúe en igualdad de condiciones en un mundo como el rock, tan dado a la exhibición de testosterona. A su juicio, el principal problema es que «en los espacios mayoritarios y más visibles aún no se les da las mismas oportunidades, de modo que las bandas o artistas femeninas se lo tienen que currar más o quedan reducidos a ciertos espacios alternativos sin los que la diversidad sería mucho menor». «El rock es un mundo machista pero la exhibición de testosterona no es la única forma de medir el machismo. Estoy un poco harta de ver bandas de hombres que tocan para hombres y contratan a más y más hombres. Es muy aburrido», confiesa.

En adelante, Narbaiza alternará su carrera en solitario con otros dos proyectos: «Un cuarteto superenriquecedor con Joseba B. Lenoir y dos baterías, Ilargi Agirre y Nagore Etxabe, y Drumpkopters, un trío de punk con aires de surf en el que también están Korta, de Pottors eta Klito!, y Maider Fernández».

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