El Coleta: «Ser macarra es una actitud»

El Coleta, en su primera visita al Dabadaba en 2014.
El Coleta, en su primera visita al Dabadaba en 2014. / J. G. A.

Imbuido de la fascinante cultura quinqui de los años 80, el rapero madrileño regresa hoy al Dabadaba acompañado a las rimas por Jarfaiter

JUAN G. ANDRÉSSAN SEBASTIÁN.

En los años 90, el madrileño Ramsés Gallego se acercó al hip hop a través del cine estadounidense y la música de los videojuegos, pero fueron grupos españoles como 7 Notas 7 Colores o El Club de los Poetas Violentos los que le hicieron pensar: «Esto mola, yo también quiero hacerlo». Y ni corto ni perezoso acuñó un alias (El Coleta) y un estilo (rap makarra de Moratalaz) que han supuesto un soplo de aire fresco en la escena española. Su concierto de hoy en el Dabadaba será compartido con Jarfaiter, otra de las voces ilustres del nuevo rap quinqui.

- ¿Por qué decidió utilizar el rap como vía de expresión y no otro estilo como, por ejemplo, el rock?

- Porque en el rap no necesitas una banda: guitarra, batería, etcétera. Ni siquiera tienes que cantar bien, es más una cosa rítmica, como los clásicos del punk, que tampoco sabían tocar ni cantar pero hacían canciones. El rap también encajaba con las temáticas de barrio que me gusta abordar.

- ¿Qué sería de su música sin Moratalaz?

- Siempre estoy reivindicando mi barrio, pero podría ser cualquier otro. Cada uno con sus distintas particularidades, todos los barrios obreros de España son Moratalaz.

- ¿Es posible ser macarra en el siglo XXI?

- Ser macarra es una actitud, cada uno puede serlo a su manera. Se utiliza como sinónimo de quinqui, palabra muy de los años 80, pero un macarra del siglo XXI -y yo lo soy- es alguien que va un poco en contra de las normas establecidas, que funciona a su bola, que es un poco camorrista y tiene una cierta pose de chulería, una determinada forma de hablar. De todos modos, los macarras de ahora son distintos: van por la calle escuchando reggaetón y trap con el loro a toda pastilla...

- ¿Simpatiza con esos estilos?

- Yo soy más de la vieja escuela, con mis pintas, las greñas, el oro, la música en el coche a todo rabo, escuchando rumba y cosas que están más desfasadas... La mayor parte del público del trap y el reggaetón son muy jóvenes, casi niños, aunque la 'hipsterada' también ha empezado a apuntarse al trap, que se está gentrificando. De todos modos, la música no tiene por qué definirte como macarra...

- Dispara usted tropecientas referencias socio-culturales por verso: ¿de dónde viene su interés por lo quinqui y por las películas de José Antonio de la Loma y Eloy de la Iglesia?

- Igual que los raperos estadounidenses recurren a la cultura pop de su país, yo tiro de la nuestra, que es la que tengo más a mano.

- En sus canciones conviven personajes como Jesús Gil, Curro Jiménez o El Jero (Los Chichos) con 'samples' de Las Grecas, Obús y hasta La Unión, todo ello sin renunciar al mensaje. Uno de sus temas más duros es 'Contar los muertos', escalofriante crónica de la España de la Transición...

- Es que ser obrero no tiene por qué estar regañado con la cultura ni con tener conocimientos. Hace falta tener cultura para que si te la meten, al menos sepas por qué. Con esto de la nueva ola del trap, a los medios les interesa vender al chaval del barrio como un mono de feria, drogadicto y tal. Yo quiero reivindicar que se puede tener cultura aunque procedas de un barrio obrero, seas hijo de padres trabajadores o hayas crecido en ambientes semidelictivos. Un pijo puede ir a un colegio privado y no tener más cultura que tú.

- En Donostia actuará acompañado por Jarfaiter, otro exponente del rap macarra...

- No somos muchos haciendo este tipo de rap... Jarfaiter habla más de la actualidad, es menos 'vintage'. Tiene diez años menos que yo, que no quiero revelar mi edad porque soy como las folclóricas. Mejor dicho: soy una folclórica. (Risas)

- 'M.O.vida Madrileña' (2015) es su último disco. ¿Qué vendrá después?

- Estoy preparando varios EPs que lanzaré poco a poco y englobados bajo la etiqueta 'neokinki'. Ahora se lleva más la cultura del videosingle, algo a lo que yo ya me adelanté con 'Nanai Nanaina' (2011) mucho antes de que se pusiera en boga. Me gusta sacar discos pero esa fórmula me permite realizar varios lanzamientos.

- Sus discos no están en Spotify...

-Utilizar 'samples' en las canciones puede provocarme problemas, así que no tengo nada en Spotify, donde además tienes que pagar para subir tu música. Quizá en el futuro me anime. De todos modos, mi música se puede bajar gratuitamente de mi página web, y si no funciona algún enlace, mándame un mail y te paso un link para que te lo descargues.

Fotos

Vídeos