Ritmos mestizos: «Intentar que la triki tenga un toque swing es realmente complicado»

Los siete integrantes del septeto donostiarra Koban./DV
Los siete integrantes del septeto donostiarra Koban. / DV

Ritmos mestizos. El septeto Koban presenta su debut en el Dabadaba junto a Broken Brothers Brass Band

JUAN G. ANDRÉSSAN SEBASTIÁN.

Electro swing en euskera y con trikitixa. Esa es la extraordinaria especialidad de Koban, septeto donostiarra que hoy lanza su álbum homónimo de debut y esta noche lo presenta junto a Broken Brothers Brass Band en el Dabadaba, donde los ritmos mestizos están más que garantizados.

En origen, Koban fue una ocurrencia de Lide Hernando y Onin-tza Rojas, que hacia 2015 decidieron «experimentar» mezclando el sonido de la trikitixa con ritmos negros. El fichaje del DJ Joseba Salbide dio «un giro de 180 grados» a la banda, que encontró así su personalidad. «Pasamos de ser un grupo de 'swing' a ser un grupo de 'electro swing' y cito ambos conceptos entre comillas porque aún no estamos seguras de cómo catalogar lo que hacemos», dice Rojas.

Ciertamente, la música euskaldun carece de referentes de este estilo tan particular porque aunque Gose fueron pioneros en mezclar trikitixa y electrónica, en Koban prima lo acústico y las voces tienen mucha importancia. Por ello, acuden al exterior para citar a Caravan Palace o Parov Stelar como «grandes referencias» del electro swing, y también a clásicos como Nina Simone, Django Reinhardt o Ray Charles, además de a bandas electrónicas como Justice, Vitalic y Moderat.

Componen de manera colectiva, generalmente a partir de los 'samples' de Joseba, y lo que mayor esfuerzo requiere suele ser la integración de la trikitixa. «Intentar que este instrumento tenga un toque swing es una tarea realmente complicada pero le vamos pillando el truco. En las bases también buscamos que el rollo orgánico de las escobillas y trompetas viejas sampleadas se combine con otros sonidos más modernos como los del sintetizador. Son horas y horas de ensayo y error», advierte.

El concierto

Cartel
Koban + Broken Brothers Band.
Lugar
Sala Dabadaba (Donostia).
Día y hora
13/4/2018. Hoy a las 20.30.
Precio
8/10 euros.

La 'cueva' que da nombre al grupo es el «refugio de las brujas, los murciélagos y la noche», conceptos muy presentes en un disco publicado gracias a los 5.000 euros logrados a través de una exitosa campaña de micromecenazgo. Entre sus once temas destacan 'Señorita bat akelarre batian' y 'Nekropolia', un dardo contra el modelo de «cultura elitista» de la capitalidad cultural Donostia 2016. A menudo utilizan «la ironía y el tono vacilón» para hacer crítica social, aunque también se ponen serias en canciones como 'E.E.I.E.', alegato contra la violencia machista.

Tras la marcha de Lide, que actualmente está al frente de la banda Liher, son Onintza (triki) y Rakel (sintetizador) quienes llevan el protagonismo vocal de un grupo completado por Eli (piano), Jone y Esti (coros), Xalba (guitarra) y Joseba (electrónica). Sólo hay dos hombres en sus filas, algo que choca en tiempos en los que buena parte de los grupos son íntegramente masculinos y hay festivales en los que «con suerte pisan el escenario una o dos mujeres». «Habría que plantearse por qué sucede esto: obviamente, no se debe a que los hombres posean mayores dotes musicales que las mujeres», ironiza Rojas.

Iruñea, a ritmo de brass band

A modo de colaboración, en 'Panpin Puskatuen Fabrika' suena la trompeta de Ion Celestino, que hoy tocará con Koban porque su grupo, Broken Brothers Brass Band, abrirá la noche. El combo navarro presentará 'Txertaketa' (Gaztelupeko Hotsak, 2018), un cuarto disco en el que «late el ritmo de Pamplona trayéndonos imágenes de lo que ocurre en la ciudad y alrededores». «La vida en Nueva Orleans es indudablemente más cruda que en Iruñea, pero los daños del turbocapitalismo son globales. Vemos útil importar la centralidad de la música, el baile y la calle para hacer la vida más digna», apunta.

Una vez más, han partido del jazz callejero de Nueva Orleans como inspiración, aunque el disco está «empapado del aquí y el ahora», dado que a sus integrantes también les interesa el rap, el punk, el afrobeat o el trap. «De las brass bands de NOLA hemos aprendido una lección: la tradición es un flujo en movimiento que va incluyendo siempre agua de nuevos afluentes», subraya Celestino.

'Txertaketa' incluye dos 'Agur jaunak', una versión de Dut, versos rapeados, coros femeninos y un sinfín de referencias: Miles Davis, Cabezafuego, Balerdi Balerdi, Ben Harper, Negu Gorriak... El trompetista opina que para actuar «no hay nada como la calle», especialmente cuando la 'second line' (la gente que desfila tras los músicos cantando y bailando) está «a pleno rendimiento», aunque si esto último ocurre en una sala, «también mola». «Pero sobre todo, el escenario nos da pie a ofrecer más partes vocales», concluye.

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