Depedro: «Me cuesta empatizar con quien ama a su patria a cualquier precio»

Jairo Zavala, alias Depedro, siempre con la maleta a cuestas./DV
Jairo Zavala, alias Depedro, siempre con la maleta a cuestas. / DV

Jairo Zavala (Madrid, 1973) actúa hoy en solitario en Convent Garden, donde abrirá la función el chileno Manuel García

J.G.A. JUAN G. ANDRÉSSAN SEBASTIÁN. SAN SEBASTIÁN.

Tras el conciertazo que Shellac ofreció el lunes, la sala Psilocybenea abrirá hoy sus puertas para otra cita de altura. Sus protagonistas serán dos clásicos importantísimos, cada uno en su ámbito, que prometen una gran noche rockera: los australianos The Scientists, que celebran 40 años desde su fundación, y los vizcaínos La Secta, que regresan a los escenarios 26 años después de su disolución.

Al poco tiempo de su nacimiento en Perth, The Scientists se mudaron a Sidney y después a Londres. La banda ha tenido diversas encarnaciones, aunque su período de actividad más fecundo fue el comprendido entre 1978 y 1987. En esos años publicaron varios singles y siete álbumes que definieron su estilo como «rock pantanoso», es decir, «música oscura, turbia, melancólica y a menudo amenazante», según recuerdan desde la sala de Hondarribia. Aunque en sus comienzos practicaban algo cercano al power pop, luego evolucionaron hacia un sonido más crudo que pudo inspirar «el grunge posterior, el blues-punk, el garaje-punk y otras formas oscuras».

El conjunto encabezado por Kim Salmon se disolvió hace 30 años pero desde entonces se ha vuelto a reunir periódicamente. A mediados de los años 90 y principios del siglo XXI hizo varias giras incluyendo actuaciones en festivales británicos y estadounidenses. Su canción 'We Had Love' recuperó relevancia al ser incluida en la película 'RocknRolla' (2008) de Guy Ritchie, y miembros de la banda han pasado por formaciones como Kim Salmon & The Surrealists o The Beast of Bourbon.

La 'secta' original

Pero la velada la abrirá La Secta, un grupo que curiosamente recibió la influencia de los australianos pero que bebe, sobre todo, del rock de Iggy Pop y los Stoogees y del garaje punk, la psicodelia y el ruido de combos como 13th Floor Elevators, Spacemen 3 o Suicide. Surgieron a finales de los 80 tras la eclosión del rock radical y fueron una de las primeras bandas vascas en cantar en inglés. En su regreso a los escenarios participará la formación inicial al completo (Alberto, Patxi, Txetxu y Gorka), que repasará la discografía de La Secta desde su primer single, 'Don't Follow That Way' (1990).

Jairo Zavala regresa a Donostia con todo el papel vendido. El año pasado protagonizó uno de los conciertos más excitantes del Kutxa Kultur Festibala en el hipódromo y esta noche vuelve para presentar su cuarto disco largo, 'El pasajero' (2016), y el EP 'Acuérdate' (2017), que incluyen colaboraciones con Bunbury, Naim Amor, Gaby Moreno, Fuel Fandango, Amparanoia y sus colegas del grupo Calexico. A su habitual querencia por el sonido Americana y los sones latinos, el madrileño ha sumado también ritmos africanos.

- Según la RAE, 'pasajero' es quien «viaja en un vehículo, especialmente en avión, barco, tren, etc., sin pertenecer a la tripulación».

- Yo pensaba más bien en el pasajero que no conduce, en alguien que se deja llevar y tiene la oportunidad de compartir lo que le ocurre durante el viaje. Unas veces puede ser placentero y otras no, pero al fin y al cabo, todo es una experiencia vital.

- En la canción 'Panamericana' habla del «dolor al otro lado del alambre» en una imagen indisociable del drama de los refugiados y la emigración forzosa...

- En nuestro país tenemos una de las alambradas más importantes, la de Melilla, que separa África de Europa. El drama lo tenemos más cerca de lo que imaginamos. Cuando viajas, te das cuenta de lo rápido que puede cambiar la situación de confort de una persona. Si fuéramos conscientes de ello, tendríamos más sensibilidad.

El concierto

Cartel
Depedro.
Lugar
Convent Garden.
Día y hora
8/6/2018. Hoy a las 20.00 horas.
Precio
Entradas agotadas.

- Hace unos días el presidente Macron concedió la nacionalidad francesa a un inmigrante sin papeles que trepó cuatro pisos para salvar a un niño de caer al vacío. ¿Qué le parece ese oportunismo político?

- Sinceramente, no quiero entrar en consideraciones dogmáticas porque prefiero quedarme con el vaso medio lleno: hay mucha gente que ofrece ayuda humanitaria. Además, en un país tan mestizo como Francia nos dan doscientas mil vueltas en materia de asociaciones cívicas y civiles, así que me cuidaré mucho de criticar situaciones ajenas, sobre todo cuando España es uno de los países que menos refugiados ha acogido. Por supuesto, todo lo que haga un político para ponerse una medalla hay que analizarlo dos veces porque actúa siempre en su beneficio personal.

- Alguna vez se ha definido su música como «canción fronteriza apátrida»...

- Para mí es muy difícil empatizar con la gente que ama mucho-mucho-mucho a su patria a cualquier precio. Yo disfruto en todas partes y me encantan todos los lugares, pero viajo siempre con las personas: una cosa no la entiendo sin la otra. El concepto del mundo separado con tiralíneas lo tengo que aceptar pero no lo acabo de entender.

- ¿Siente que no tiene nacionalidad pese a que su DNI diga que es español?

- No sé si hasta ese punto... Diría que me siento más ciudadano del mundo. Cada mes estoy en un lugar diferente, pero mi viaje favorito es el de vuelta a casa: vivo en Madrid y aquí tengo a mi familia.

- «He estado tanto tiempo fuera», parece lamentarse en '¿Hay algo ahí?' ¿Los constantes saltos a un lado y otro del charco pasan factura?

- Sí, hablo un poco de eso... Soy muy afortunado al poder mirar en otros espejos culturales para evaluar lo que tengo, lo que tiene mi país y mis sentimientos hacia mi familia y la gente que quiero. El viaje siempre te hace reflexionar y apreciar esas cosas que están a tu lado aunque a veces no hace falta irse lejos.

- En 'DF' canta junto a Bunbury: «Voy de camino al defectuoso / A llenar de energía mi mente vacía». ¿Viaja en busca de inspiración?

- Desde luego, y tampoco puedo dejar de viajar por mi trabajo: mientras tenga salud, será una causa intrínseca. Yo vivo en el campo pero la urbe me fascina. En ese tema hablo de México y de las grandes ciudades en las que conviven gentes de procedencias muy dispares dando lugar a situaciones y sinergias muy interesantes.

- ¿Por qué gana protagonismo el sonido africano en este disco?

- En mis trabajos anteriores también podías encontrar entre líneas ritmos y melodías africanas, pero es verdad que en este último aparecen de manera más clara en temas como 'Gigantes' o 'Antes de que anochezca'. Mi madre vivió desde pequeñita y hasta los 16 años en Guinea Ecuatorial y yo me crié escuchando música africana. Al convertirme en músico, sólo necesité escarbar un poco para comprobar que una de las fuentes más grandes del ritmo y del pulso de la música popular está en el continente africano. Para mí es y será siempre una fuente de inspiración.

- No parece casualidad que el disco termine con dos canciones de título contrapuesto, 'Ser valiente' y 'Miedo'.

- Los extremos están en nuestro viaje. El pasajero se mueve entre esos dos conceptos y tiene que intentar ser feliz. Para saber lo que es el miedo no hay nada como ser padre y tener un hijo: hay que ser valiente para arriesgar lo que más quieres y llevártelo a un viaje incierto.

- ¿Usted es más miedoso que valiente?

- Yo tengo mucho miedo pero lucho para ser valiente.

- ¿Y en lo artístico?

- He intentado hacer un disco electrónico y vanguardista pero me ha salido lo que me ha salido (Risas). No sé, sólo puedo decir que lo hago lo mejor que puedo.

- La primera vez que le vimos en Donostia fue en 2009 abriendo el concierto de los estadounidenses Calexico en el Victoria Eugenia. Desde entonces forma usted parte de su banda y ellos colaboran siempre en los discos de Depedro. ¿Cuánto le debe al grupo estadounidense?

- Les debo mucho a todos los niveles: me han abierto puertas físicas para que mi música se conozca, especialmente en mi país, y puertas mentales para derribar barreras a la hora de afrontar una canción sólo desde la emoción.

- Cómo miembro de Calexico, ¿usted participa en la escritura de las canciones?

- Hago aportaciones en alguna canción pero Calexico son Joey y John. Llevamos tocando juntos en directo unos diez años y he grabado con ese grupo seis o siete discos. Mientras ellos quieran, trataré de compatibilizarlo con Depedro, aunque últimamente me cuesta más debido a que Depedro me ocupa mucho tiempo. Además, ellos mismos me animan a emplear esa energía en mi proyecto.

- En octubre volverá a Donostia con banda pero hoy actuará solo y con guitarra acústica...

- Es un formato en el que me siento muy a gusto, muy cómodo. Antes que yo saldrá al escenario Manuel García, un músico chileno muy reconocido en su país que me encanta.

- ¿Algún plan inminente?

- Acabo de grabar un disco y un DVD en directo al estilo de aquellos 'unplugged' de la MTV. Saldrá a finales de año e incluye versiones de mis canciones con colaboradores a los que admiro muchísimo: Santiago Auserón, Luz Casal, Vetusta Morla, Amparanoia, Coque Malla, Izal...

- Durante un tiempo creímos que su alias artístico tenía que ver con el jugador de la Real Sociedad...

- (Risas) No, no... No soy muy futbolero y es obvio que uno de mis superpoderes no es poner nombres a las bandas: La vacazul, Depedro... Se me ocurrió porque todo el mundo conoce a un Pedro y es un nombre sencillo como mi música, que no es vanguardia: no he descubierto la pólvora.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos