Rafael Berrio: «A cierta edad el tiempo apremia y quiero dejar una obra sólida»

El músico donostiarra Rafael Berrio posa en el espigón de la Zurriola./USOZ
El músico donostiarra Rafael Berrio posa en el espigón de la Zurriola. / USOZ

Más prolífico que nunca, el donostiarra actúa hoy en el Dabadaba precedido de los catalanes Flamaradas

JUAN G. ANDRÉSSAN SEBASTIÁN.

No tiene disco inminente a la vista pero cualquier excusa es buena para charlar con Rafael Berrio (Donostia, 1963) acerca de un nuevo trabajo que ya ha empezado a componer y que «será más afrancesado que rockero». En exclusiva para este diario, también adelanta la creación de un espectáculo en homenaje a 'Arrebato' (1979), la icónica película de Iván Zulueta. Entretanto, esta noche actuará al frente de una banda de rock completada por Joseba B. Lenoir (guitarra), Fernando 'Lutxo' Neira (bajo) y Nagore Iraola (batería).

- En 2016 montó 'Abolir el alma', espectáculo inspirado en Ciorán, y este año ha sorprendido con 'Adiós a la bohemia', adaptación de la zarzuela de Baroja y Sorozábal. Se estrenó en junio con una sola función y ya no ha habido más. ¿Por qué?

- Teníamos una fecha en Madrid que podría haber implicado una pequeña gira por otras capitales, pero es un proyecto muy caro y complejo de montar. Además de Joserra Senperena al piano, había doce actores en escena y una estrella internacional como Ángela Molina. Volcarnos en la zarzuela implicaba un esfuerzo muy grande e incierto, y también habría supuesto para cada uno de nosotros tener que abandonar nuestros proyectos. Quién sabe si podremos retomarlo en el futuro...

- ¿Tiene alguna idea nueva para este tipo de aventuras paralelas?

- Sí, algo muy ambicioso de lo que no puedo contar mucho. Estoy dando inicio a un espectáculo de artes escénicas que homenajea a 'Arrebato'. Recrearía el mundo de aquella película de Iván Zulueta con canciones, audiovisuales y 'spoken word' (palabra hablada). Estoy leyendo y anotando el guión original, tomando ideas y trabajando junto a mi hermano Iñaki y otros artistas de aquí. Me da un poco de vértigo porque la película es enorme y no puedo hacer una bagatela, sino algo potente, poderoso y que no desmerezca. Sería para dentro de un año porque desde julio estoy componiendo mi nuevo disco. Tengo que hacerlo porque 'Paradoja' tiene ya dos años.

- Lo dice como si fuera una obligación...

- Bueno, no es realmente así. Una obligación sería hacerlo cada año, como los artistas de las multinacionales. Eso es un disparate: yo no podría.

- Pero publica usted con mayor frecuencia que nunca...

- Sí, con Amor a Traición y Deriva lanzábamos un disco más o menos cada cinco años, pero a partir de '1971' (2010), el resto -'Diarios' (2013) y 'Paradoja' (2015)- salieron más rápido. Ya tengo más de 50 años y da la sensación de que a cierta edad el tiempo apremia. Parece que va quedando menos recorrido y viendo que ahora estoy más en forma, me obligo a escribir porque quién sabe qué puede suceder de aquí a cinco años. Creo en la idea de dejar obra y hacer una colección de canciones sólida: me esfuerzo en ello.

- ¿Piensa en el fin?

- Sí, soy un lector ávido de biografías. Algunas son muy melancólicas y muestran a artistas que van creando su obra y, tras un momento de plenitud, les llega la decadencia.

- En su caso, la plenitud parece haberle llegado a partir de los 50 años en contraste con otros artistas que brillan más en su juventud...

- Habría que diferenciar entre los genios que lo dan todo de manera sorprendente a los veintitantos y otros que funcionan más a largo plazo o perduran en el tiempo: Lou Reed hizo cosas enormes tanto con The Velvet Underground como en solitario. Mis discos de juventud son absolutamente prescindibles, ojalá no los hubiéramos publicado.

La cita

El cartel
Rafael Berrio + Flamaradas
Lugar
Sala Dabadaba (Donostia).
Día y hora
1/11/2017. Hoy a las 21.00 horas.
Entradas
9 euros en venta anticipada y 12 en taquilla.

- Vaya. ¿A cuáles se refiere?

- A las canciones de UHF... Menos mal que sacamos sólo un maxisingle. (Risas) Con Amor a Traición también estábamos un tanto perdidos... Digamos que he encontrado mi voz o mi expresión más a partir de los 40 años que a los 20.

- ¿Qué puede avanzar de su próximo disco?

- Es tan bueno que mis amigos no me lo van a perdonar. (Risas) Será más afrancesado que rockero, a mitad de camino entre '1971'/'Diarios' y 'Paradoja'. Estoy componiendo maquetas, guitarra y voz, y aún no sé cómo ni con quién lo produciré. Será algo eléctrico pero también mandará el piano, y por el tono de las canciones y las letras, mirará más a lo francés que a lo anglosajón. Intentaré grabarlo en verano. Ya tengo todas las letras, entre 20 y 25, y ahora debo hacer la criba.

- ¿Incluirán la habitual mezcla de existencialismo y humor?

- No sé escribir de otra manera. Tengo una canción sobre la vida salvaje que se llama 'Dadme la vida que amo' y otra sobre el horror con mayúsculas... «Y siento el horror, el horror, el horror... / y en la negrura del universo el canto del ruiseñor». Hay otra canción que se llama 'Waterloo'...

- Se confirma su pasión por Napoleón...

- Soy napoleónico total, sí, leo todo lo que sale sobre él... Mi gran sueño es poder visitar la isla de Santa Elena donde fue desterrado, aunque ese tema habla más bien del tiempo perdido. Hay otro sobre el mito de Sísifo y no faltan las canciones de amor.

- ¿Esta vez no hay ninguna de vino?

- Pues sí, mira, una se titula 'Bebemos de más' y hay otros títulos como 'Tan insulsa fue mi vida que jamás vestí un frac' o 'Necesito un mariachi'. También me gustaría grabar algunas de las que hice en el espectáculo de Ciorán: 'Abolir el alma', 'Lo real me da asma' y 'Ese maldito yo'.

- ¿Y dejará fuera 'Arcadia en flor', el tema que grabó para la película de Jonás Trueba?

- Sí, prefiero que esa canción sólo esté en 'La reconquista' (2016).

- ¿Cómo ha sido trabajar en esa película y viajar a presentaciones y festivales?

- Me ha resultado muy atractivo, no conocía el mundo del cine pero me ha parecido muy interesante, casi más que el de la música. Tiene más glamour, con todos esos actores y actrices, su juventud, la belleza... Es todo muy sexy. Además, a través de la película me han ofrecido ir a México y a Chile a tocar y lo estamos valorando. En Argentina publicaron un reportaje sobre mí...

- En los últimos años no dejan de lloverle halagos y buenas críticas. ¿Habría preferido un reconocimiento más temprano?

- Bueno, tengo reconocimiento a nivel de 'connaisseurs', como de una élite. No sé, igual habría sido mejor saborear esto a los 28 años, cuando estás en plenitud, pero son cosas que a estas alturas miro de manera escéptica. Es todo pura vanidad.

- Cambia usted con frecuencia de músicos. ¿Le gustaría tener una banda más estable?

- No, no. Está muy bien colaborar con gente diferente, me gusta hacer de catalizador y trabajar con grandes músicos que hacen que todo vaya muy rápido.

- Además, en los últimos tiempos comparte escenario con muchos intérpretes jóvenes. No sé si busca un cierto efecto vampírico...

- Claro, es algo vampírico, igual que ocurría en 'Arrebato'. (Risas) Músicos como Joseba B. Lenoir, Ikerne Giménez o Nagore Etxabe proporcionan frescura, ganas y energía. Algunos estamos ya un poco tocados, tenemos el hígado un poco delicado y a veces piensas: «¿Qué hago de juerga a estas horas con chavales que podrían ser casi mis hijos?» Pero luego te dan una energía especial.

- Por último, me sorprendió verle en un concierto de los raperos Ayax & Prok, uno de los últimos sitios en que esperaría encontrarle...

- (Risas) Me invitaron, no sabía quiénes eran pero me encantó disfrutar de una energía desbordante que no veía desde los tiempos del punk. Luego, si atiendes a las letras, me parecen infantiles y totalmente primarias, son gritos adolescentes pero me quedo con la fuerza que desplegaron sobre el escenario. No me extraña que el rap conecte con los más jóvenes con esa mezcla de contundencia y energía.

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