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Mandalas, pinturas milenarias que relajan

Mandalas, pinturas milenarias que relajan
  • Las mandalas, por sus colores y formas, sirven para transformar las malas energías en positivas, relajando al que pinta y mejorando su capacidad de concentración

Oriente ha hecho gala de multitud de técnicas de relajación. Cada cultura ha probado nuevas formas de relajación basadas en diferentes principios, técnicas y prácticas. Pintar mandalas es una de las técnicas de relajación que ha traspasado más y mejor las fronteras de oriente.

La forma de relajarse con mandalas es muy sencilla. Se venden libros de pintura con formas y dibujos en sus papeles interiores. El comprador del libro lo único que debe hacer es darle a la imaginación y pintar las estampas como más le apetezca, tal y como hacen los más pequeños con sus libros de colorear. No hay ninguna norma más que la de aplicar la imaginación al máximo, para así crear imágenes estéticas e imaginativas. Las mandalas están recomendadas a cualquier edad, ya que se ha demostrado que esta actividad fortalece la creatividad.

Se dice que una mandala dentro de casa es capaz de captar energía y crear un ambiente de armonía y balance. Transforma la energía negativa en positiva. Dentro de un negocio son ideales para atraer la abundancia y la prosperidad, y en temas de salud nos protegen de energías del entorno.

Mandalas, sinónimo de perfección

Del sánscrito, mandala (pronunciada como palabra esdrújula o llana), significa círculo, disco, óvalo, redondo, circunferencia, halo… en definitiva cualquier palabra que haga referencia a cualquier cosa redonda. Históricamente se ha denominado mandala a un espacio sagrado que refleja el centro del universo y sirve como centro de lo sagrado o divino.

Tanto las religiones budistas e hinduistas han empleado las mandalas para reflejar a sus dioses. En el caso de los hinduistas se trata de dibujos lineales, mientras que en el caso de los budistas emplean dibujos más figurativos.

Es probable que en representaciones cristianas, chacanas, andinas o indias, hayas visto representaciones mandálicas. Según los estudiosos en el tema las figuras concéntricas han sido históricamente sinónimo de perfección. Reflejan la equidistancia respecto a un centro, evocando el eterno retorno y con ciertas trazas de tradición helenística.

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