Diario Vasco

Diego Vasallo presenta en Donostia su 'Baladas para un autorretrato'

Diego Vasallo, en su reciente concierto en la sala Berlanga de Madrid.
Diego Vasallo, en su reciente concierto en la sala Berlanga de Madrid. / LUIS CAMACHO
  • Regresa a casa de donde sólo esporádicamente falta, tras haber tanteado ya en Santander, Málaga y Madrid

Llega Diego Vasallo a San Sebastián, o regresa a casa de donde sólo esporádicamente falta, tras haber tanteado ya en Santander, Málaga y Madrid los primeros efectos de su nuevo disco trasladado al directo, y de una banda que le arropa a la hora de hacer públicos sus diarios íntimos. La última, por ahora, de estas presentaciones iniciales tendrá lugar el domingo en la sala Club del teatro Victoria Eugenia y con las entradas a punto de agotarse.

«Diego Vasallo hizo poesía, puso la piel de gallina y las almas en pie», decía una de las crónicas del concierto que el componente de Duncan Dhu ofreció hace dos semanas en la sala Berlanga de Madrid. Sandra Sánchez, que firmaba esa crónica en 'El Giradiscos', también añadía que Vasallo «fue desgranando una tras otra sus nuevas canciones de una forma íntima y desnuda, mostrando sólo al terminar cada una de ellas su timidez, al agradecer los aplausos». Y destacaba, «aparte de sus profundas letras, a los músicos, que estuvieron sencillamente perfectos».

La intimidad y el recogimiento resultan inherentes a la forma expresiva de Diego Vasallo, y a la voz rota y grave con la que desgrana unas letras que pudieran ser poemas o no. De hecho, al mismo tiempo que ha publicado su nuevo disco 'Baladas para un autorretrato' (Subterfuge Records), ha editado el libro de poemas 'Al margen de los días' (Harpo Libros). «El libro es un poemario breve, que consta de dos partes y también lleva ilustraciones», nos contaba recientemente. «Son poemas que igual en un primer momento podrían haber sido canciones, pero ya no. Yo escribo mucho a partir de apuntes, de sensaciones. Pero luego en el proceso de darles formas se decantan hacia un formato de canción o de poema».

Pero serán puras canciones, en formato de quinteto, lo que presente Diego Vasallo el domingo en el Victoria Eugenia. Por un lado, los ocho temas que forman un disco breve y conciso, que ahonda en las preocupaciones y sentimientos de Vasallo: la derrota, la culpa, la soledad, en general todo lo sombrío, o quizás sea simplemente un concepto clásico del romanticismo. «Quizás tenga una cierta querencia hacia el lado romántico de la vida en el sentido del siglo XIX», reconoce, «toda esa pintura que representa las tormentas, la niebla, las ruinas, lo oscuro, los paisajes desolados... Me parece fascinante todo eso y es posible que inconscientemente tienda a esos colores y esas temáticas. El material que utilizo para escribir lo saco de la vida misma, de mis diarios imaginarios. Quizás soy más buceador de sensaciones íntimas que narrador de ficciones».

El sonido de la madurez

El regreso tiene su punto de acontecimiento: en la última década, Diego Vasallo solo había publicado otro disco, 'Canciones en ruinas' (2010), el que marcó quizás un giro de madurez en el que ahora está inmerso, ya asentado en una voz propia, en todos los sentidos, y en un sonido clásico y contemporáneo a un tiempo. «Yo creo que es el resultado de un proceso de convertirme en cantante, porque nunca lo fui ni lo pretendí. Mi inquietud era más de búsqueda musical que de cantante, me apetecía publicar discos por experimentar, por pensar arreglos, buscar sonidos. Pero cuando haces canciones lo más lógico es que las acabes cantando. Mis primeros discos tenían melodías más pop y cantaba en tonos más agudos. Con el tiempo he ido aprendiendo a expresarme con la voz de una manera en que me siento más confortable y puedo dar más relevancia a los textos».

La definición de ese sonido cálido y natural de 'Ruido en el desierto', 'Que todo se pare' o 'Se me olvida' surge en buena parte de la producción de Fernando Macaya, que también lidera en las guitarras la banda que acompaña a Vasallo en directo, con Pablo Fernández a los teclados y guitarra, Goyo Chiquito al contrabajo y Toño López a la batería. A un concepto de cantautor más cercano a Tom Waits o Gene Clark, añade Vasallo y su banda tonos de blues, cabaret, viejo country y alguna vena más rockera. Y en directo no se olvida de sus anteriores etapas, con temas como 'Canciones que no hablan de amor' o 'Donde cruza la frontera'.

Además Vasallo está activo en todas sus facetas: El 28 inaugura una exposición de su pintura en la Galería Modus Operandi de Madrid.

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