Diario Vasco

El mirador de la ermita de Garrastatxu

El camino de la ermita de Garrastatxu.
El camino de la ermita de Garrastatxu. / IOSU ONANDIA
  • Katxabaso, Gorbea.Tranquilo recorrido por el bosque de robles, encinas y madroños que cubre la vaguada entre Katxabaso y Amediano

La ermita de Nuestra Señora de la Piedad de Garrastatxu ocupa una posición estratégica sobre el barranco del río Altube. Desde la cima de esta colina redondeada, de fácil acceso por Baranbio, la vista abarca un buen sector de Álava y Bizkaia. Desde la Sierra Sálbada hasta las lomas de Altube, Arrola y Jesuri, limítrofes entre Orozko y el valle del Nervión, y las cimas del parque de Gorbeia, arriba en el horizonte. Y no sólo montañas, sino también bosques. Además de extensos pinares avistamos los hayedos de Altube y Burbona y los robles, bortos o madroños y encinas del barranco de Katxabaso.

A Garrastatxu se llega por una pista asfaltada que sale de Baranbio (junto al restaurante Hordago) y termina en el aparcamiento de la ermita. Es un templo hermoso con soportales, de piedra caliza canteada y proporciones armoniosas que se remonta al año 1626. Guarda en su interior un altar churrigueresco presidido por la imagen de La Piedad. Habitualmente está cerrado. Anexa está la plaza de toros. Es cuadrada y aseguran que es la más antigua de Álava. Por asfalto, con el templo a la derecha, llegamos a un letrero de GR (12,7 km a Ipergorta). No es nuestra ruta. Lleva (izquierda) hacia un caserío y a la loma de Katxabaso o Katabaso. Nuestro objetivo es la vaguada cubierta de robles que se extiende frente a nosotros.

Camino del robledal

Bajamos de frente con mucha pendiente, entre pequeñas encinas, hasta el poste nº4 del Naturbide (0h.10’). El camino sigue (izquierda) entre castaños retorcidos, supervivientes de la tiña. La hojarasca oculta el barro hasta alcanzar un pinar crecido y un refugio cerrado (0h.25’). Unas hayas mochas recuerdan los años del carboneo. También hay marcas de pintura roja, las últimas en el recorrido.

Bordeamos la chabola (izquierda) y se entra en el robledal. Vamos por el ramal central, obviando desvíos. A la derecha resuena el arroyo Artabe, crecido por el deshielo. El paseo cruza un bosque acidófilo –por el tipo de suelo– formado por Quercus robur (carvallo o común) y Quercus petraea (de invierno o albar). Es terreno despejado y luminoso, fácil de recorrer a pesar de los traicioneros rosales y los endrinos, mientras vemos rastros de corzo, jabalí y ciervo.

Ojo con el riachuelo

Al rato avistamos cuatro robles enormes, ‘roblones’ dirían en Asturias (2,9 km), que sorprenden por grosor y altura. Aún no tienen hoja. Los expertos dicen que viven 500 años y alcanzan los 40 metros de altura. Un riachuelo obliga a hacer equilibrios sobre piedras movedizas. Sigue un corto llaneo y traza una curva, supera el arroyo Artabe (1h. 10’), mientras cambia de vertiente. Perdemos altura (derecha) por el robledal. Al roble común se ha sumado el melojo o rebollo, más pequeño, ramificado y resistente.

Cruce con una pista (1h. 25’), que sube al monte Amediano y a la senda de Burbona. Descendemos (derecha) en paralelo al arroyo Bortal, también crecido. Borto o madroño (burbustu en euskera) es un arbusto de la familia del brezo (ericáceas) que en Baranbio ocupa 450 hectáreas de terreno. Sus frutos son rojos, dulces y astringentes, con un 36% de tanino. La ermita de Garrastatxu se divisa arriba, a la derecha.

Nos topamos con un letrero de la Reserva Natural (5,7 km). Más abajo el Artabe y el y Bortal confluyen en el arroyo Rekandi o Errekandi (1h. 50’) junto a un cruce indicado por el poste nº 3 del Naturbide. Queda el último esfuerzo. Subimos (derecha) por una pendiente de cascajo destrozada por las vacas. Es terreno ‘caliente’, mediterráneo.

Los melojos colonizan la ladera y forman bosquetes. Los madroños, menos numerosos, alcanzan los dos metros de altura. Poste nº 4 (2h.10’). Nos falta el repecho para regresar a la ermita y la sombra de su soportal (7,25 km). 2h.30’ después estamos arriba. No contamos las paradas en este recorrido por un bosque ideal para caminar.