TOLOSA. DV.. El Leidor de Tolosa acoge eL viernes (22.30 horas), el esperado estreno de la versión en euskera de Arte, la obra teatral de Yasmina Reza que ha batido récords de taquilla en muchos países. En castellano ha tenido ya dos adpataciones. La primera la protagonizaron Josep María Flotats, José María Pou y Carlos Hipólito; y posteriormente está la conocida como la argentina, que encabeza Ricardo Darín, aún en cartel.
Ahora serán los actores vascos Ramón Agirre, Joseba Apaolaza y Asier Hormaza, dirigidos por Carlos Zabala, quienes se encargarán de desgranar en euskera las vivencias de esta «comedia culta» que trata sobre la subjetividad del arte y también ahonda en valores universales como la lealtad o la amistad.
La codirectora Julia Marín ha sido la encargada de adaptar, más que de traducir, el texto original de Yasmina Reza al euskera. «Se trataba de mantener los giros y de conseguir llegar al público con un idioma sencillo y directo», contaba ayer desde el escenario del Leidor, donde se llevaba a cabo uno de los últimos ensayos.
El director Carlos Zabala comentaba que hace unos treinta años hubiera sido «impensable» adaptar a la realidad vasca una obra como ésta, «en la que los protagonistas son tres personajes cultos, de clase media alta». «Esta obra es una alta comedia urbana, y los personajes son creíbles tanto si son de París como de Bilbao».
En realidad, el protagonista de la obra es un carísimo cuadro, absolutamente blanco. En torno a él, y a lo que de él piensan los personajes, se desencadena una trama que ahonda en la crisis de la amistad entre tres amigos. «La obra está muy bien escrita. Profundiza en la falta de respeto con la excusa de lo que para uno es arte y para otro un bodrio. En ese sentido, nos enseña a ser tolerantes, a desenterrar absolutos, a no decir alegremente: «esto es una mierda» o «esto es algo sublime»... La obra trastoca los cimientos de la amistad, remueve a los personajes, y nos demuestra que las cosas no son tan absolutas».
Joseba Apaolaza considera «todo un desafío» para un actor afrontar una obra que «ha tenido un rotundo éxito en todos los idiomas en los que se ha representado». Asier Hormaza cree que los personajes tienen un punto 'pijo' y son expertos «en hacer daño con la palabra». Ramón Agirre cuenta que los tres son «gente de universidad, gente culta, que hablan muy bien en euskera... Además, es un triángulo, y siempre que hay tres, hay lío».
Xabier Agirre, de la compañía productora Txalo, opina que es muy positivo que el público en euskera se acostumbre a ver buenos textos y espera llevar a cabo cien representaciones. De hecho, ya tiene contratados todos los fines de semana hasta febrero.