SAN SEBASTIÁN. DV. ETA utilizó el pasado sábado una nueva escenografía para difundir su último comunicado. Tres encapuchados, dos de ellos armados con sendos fusiles, aparecieron en el monte Aritxulegi de Oiartzun, durante un homenaje a etarras fallecidos que congregó a unas 1.500 personas, y leyeron un texto en euskera en nombre de la organización terrorista. El comunicado reafirma su «compromiso de seguir firmemente en la lucha con las armas en la mano» hasta «lograr la independencia y el socialismo de Euskal Herria», según publicaron ayer los diarios Gara y Berria. ETA afirma también tener «la sangre preparada para darla por ello». Un mensaje que se hace público cuando se cumple medio año del alto el fuego permanente de ETA y en un momento en el que el proceso de paz se halla en una situación delicada.
Los tres encapuchados aparecieron en escena cuando se celebraba el 'Gudari eguna'. Uno de ellos subió al estrado para leer el breve comunicado en nombre de ETA, según recogen ambos diarios. El texto indica que el 'Gudari eguna' «no es para nosotros una fecha para mirar atrás. Al contrario -dice-, con el recuerdo del modelo de los compañeros que hemos dejado en el camino y aprendiendo del camino realizado, este día tiene que servir para reforzar la lucha hoy y mañana» y para «fortalecer el compromiso de cada uno en favor de la libertad de Euskal Herria».
En el mensaje se apela al «modelo de los gudaris», se aboga por «seguir sin cesar en la lucha hasta que Euskal Herria sea libre» y se considera que «hacer frente firmemente a la opresión que vive Euskal Herria es un trabajo imprescindible para garantizar la supervivencia de nuestro pueblo». Asimismo, el texto llama al compromiso de cada persona en favor del pueblo vasco y recuerda que «nadie nos va a regalar nada en este abrupto camino». En el comunicado difundido por ETA se indica que «construiremos la independencia de Euskal Herria con nuestros actos diarios» y se augura que «lo conseguiremos».
El texto finaliza con «vivas» a «los gudaris vascos» y a «Euskal Herria libre y socialista» e instando a seguir hasta lograr la independencia y el socialismo. El comunicado está firmado por ETA en su parte final. Tras lanzar estos vivas los encapuchados, vestidos totalmente de negro, realizaron siete disparos al aire en homenaje a los militantes de ETA fallecidos antes de desaparecer en medio del bosque.
El comunicado está ilustrado en ambos diarios con una fotografía en la que aparece uno de los encapuchados subido en un escenario delante de un micrófono leyendo un papel y otras dos personas encapuchadas detrás portando sendas armas.
Escena inédita
Al parecer, estas tres personas aparecieron en mitad del acto, celebrado en una campa de Aritxulegi. Esta escenografía no tiene antecedentes en la historia de ETA, aunque en 2003 ya diseñó cómo debían ser las posibles apariciones armadas de sus miembros en actos públicos e, incluso, se aludía a ello en un Zutabe.
En este boletín interno, la organización terrorista llegaba a la conclusión de que debía estar presente en «actos, acontecimientos y fechas señaladas», y que se podían llevar a cabo «apariciones armadas».
La fecha elegida en este caso es el 'Gudari eguna', en el que la organización recuerda a los miembros de ETA Txiki y Otaegi, fusilados el 27 de septiembre de 1975, en lo que fue la última condena a muerte del franquismo. El escenario del acto de ayer fueron las campas situadas junto a la cumbre del monte Aritxulegi, un lugar donde la izquierda abertzale creó el denominado 'bosque de los gudaris', en el que se han plantado robles por cada activista fallecido.
El comunicado del sábado es el séptimo pronunciamiento público de la organización terrorista desde el anuncio de alto el fuego permanente el pasado 22 de marzo. Los anteriores habían sido enviados por ETA a diversos medios de comunicación.