SAN SEBASTIÁN. DV. Hace 50 años, la música de autor, o como se conocía antes de cantautor, tuvo un importante componente social y político. Ahora, cinco décadas después, la Sociedad General de Autores y Editores rinde un tributo a todos aquellos que han llevado su poesía y su denuncia a través de la música con la exposición Volad, canciones, volad, que desde ayer se puede ver en el Centro Cultural Okendo, de San Sebastián.
La muestra pretende hacer patente la relación entre arte y canción a través de originales para carpetas de disco de artistas plásticos, de carteles de conciertos, de fotografías, de libros y revistas especializados...
El comisario de la exposición, Fernado González Lucini, señaló ayer que «de esta forma se recuerda que en el inicio del movimiento de la canción de autor se produjo un gesto de solidaridad por parte de los artistas plásticos que, al igual que los cantantes, reivindicaban la libertad a través de la sensibilidad y de la fuerza expresiva de sus creaciones; gesto solidario que se tradujo, en muchos casos, en la producción de obras originales dedicadas a los discos que se editaban».
Así se unen nombres como Ivan Zulueta, para el disco Contracorriente de Vainica Doble; dos trabajos de Antoni Miró para Ovidi Montllor; Antonio Saura con Labordeta para Cantata de un país o Josep Guinovart con Paco Ibáñez en los dos discos donde canta a José Augustín Goytisolo. También se puede ver la carátula que diseñó Eduardo Urculo para el disco Poeta en Nueva York. Hay varios trabajos de Luis Eduardo Aute, uno es un autorretrato para un disco del mismo nombre y otro, inédito, para una colaboración de Alberto Cortez con Atahualpa Yupanki, con los retratos de los dos músicos.
Otro nombres que aparecen en las firmas son Rafael Alberti, El Cubri, Javier Mariscal, Manuel Boix o Amadeo Gabino.
La muestra presenta también una colección de carpetas pertenecientes a lo que fue la canción de autor en el exilio con Canciones de la resistencia (1963), de Chicho Sánchez Ferlosio, grabado en Suecia; Manifesto y Volver no es volver atrás (1974) de Pedro Faura, sinónimo de Bernardo Fuster, grabado en Alemania, o Contra la pena de muerte, de Imanol y Elisa Serna, grabado en París.
González Lucini dijo que la muestra, en su paso por San Sebastián, tiene una característica especial porque como el centro cultural cuenta con una amplia discografía, se ha realizado un listado con las canciones de autor para que se puedan escuchar in situ.
Hasta la clausura también se van a proyectar semanalmente los siete capítulos de la serie documental Autor X Autor. El día 14 de septiembre se presentará el libro 50 años de canción de autor con una pequeña actuación a cargo de Urko, Labordeta y Joseba Tapia; y por último, el 28 de septiembre se realizará un homenaje a la cantante y escritora Lurdes Iriondo, que ayudó a innovar la canción vasca y fue miembro de movimientos culturales como Ez Dok Amairu y Zazpiri Bai.
Ignacio Casado, director de la SGAE en Euskadi, señaló que la exposición se debía realizar en Donostia porque Gipuzkoa ha sido, con mucha diferencia, el territorio de donde han salido un mayor número de músicos.