Martes, 22 de agosto de 2006
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EDICIÓN IMPRESA
JON SÁENZ PROFESOR DE FÍSICA APLICADA
«Las témporas no sirven para predecir el tiempo y no tienen base científica»
El profesor bilbaíno habló ayer de la predicción del clima. Aseguró que «es casi imposible vaticinar huracanes o sequías porque la predicción se basa en estadísticas»
«Las témporas no sirven para predecir el tiempo y no tienen base científica»
Jon Sáenz, profesor de la Facultad de Ciencia y Tecnología de la UPV, ayer en el Palacio Miramar de San Sebastián. [MICHELENA]
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PERFIL
Nació en Bilbao hace 43 años.

Actualmente es profesor titular de la UPV en la Facultad de Ciencia y Tecnología en el departamento de Física Aplicada.

Estudió la licenciatura entonces denominada: Física en la Tierra y el Cosmos, en Madrid.

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Los Cursos de Verano de la Universidad del País Vasco arrancaron ayer su segunda temporada después de unos días de descanso y lo hicieron, entre otros, con el curso Predicción del clima. Del pasado al futuro, cuya presentación corrió a cargo de Jon Sáenz, profesor de la Facultad de Ciencia y Tecnología de la UPV. Las aulas del Palacio Miramar de Donostia acogieron una conferencia de Sáenz, que bajo el título Principios físicos fundamentales en la modelización del clima, abordó temas como la «demostrabilidad» de los diferentes modelos de predicción que existen actualmente, los factores que afectan al cambio climático o las tendencias climatológicas del Planeta.



- Los meteorólogos y expertos en este ámbito conocen bien las diferencias entre predecir el clima y el tiempo, pero muchas veces la gente confunde estos dos conceptos.

- Cuando hablamos del tiempo nos referimos al tiempo que hará mañana. Una predicción meteorológica es que si mañana haces un viaje a Logroño deberías saber que allí lloverá y aquí no, mientras que la predicción climatológica es menos refinada que la primera. En este caso hablaríamos de algo estrictamente probabilístico; por ejemplo, de una temperatura media previsible durante el invierno en Donostia. Lo que se estudia en referencia al clima es la probabilidad de que existan unos factores que determinen unas temperaturas, precipitaciones, borrascas,...

- ¿Cree que las tradicionales témporas que tanto se comentan en los partes meteorológicos son un buen método para pronosticar el tiempo?

- Las témporas no sirven para nada. En primer lugar, no existe ninguna influencia discernible en la Luna sobre la evolución del tiempo. Además, la evolución del tiempo es lo suficientemente caótica como para que la atmósfera no tenga una memoria de tres meses. Se sabe desde hace muchos años que las condiciones iniciales no se pueden predecir en base al estado de la atmósfera actual. Si la atmósfera tuviera esa memoria podríamos confiar en las témporas. En segundo lugar, la marea lunar y la atmosférica no son iguales. La marea fundamental en la atmósfera es la térmica. La influencia de la marea en la atmósfera y en el océano funcionan de diferentes maneras, por lo que si el efecto de orden cero o lo que es lo mismo, si el efecto de la marea no funciona, el efecto de orden diez, que son las témporas, tampoco pueden funcionar.

- ¿Por qué se le da tanta importancia a este tipo de pronóstico fundado en la memoria colectiva?

- Parece que por ser un sistema vasco cobra mayor interés. Pero es que ni siquiera es algo originario de aquí porque si uno se va a Murcia existe otro sistema exactamente igual al de las témporas denominado de otra manera. Desde mi punto de vista, estos sistemas están ligados a las influencias paganas de la astrología, incluso al ciclo eucarístico. Sin embargo, no tienen ningún fundamento científico. Es todo un misterio que en la tele hagan referencia a las témporas en los partes del tiempo.

- Se habla en los últimos años de una concentración de dióxido de carbono en la atmósfera, lo que está provocando el calentamiento global, un fenómeno que está motivando políticas económicas como la del Protocolo de Kyoto... ¿en que consiste?

- Por un lado, está el trabajo de investigación correspondiente a organismos que hacen informes de evaluación sobre la situación actual y la pasada. Mediante esos estudios se detectan tendencias y la atribución de las mismas. Cuando se está de acuerdo en que esa tendencia puede ser atribuida a algún fenómeno, en este caso a la emisión de dióxido de carbono, se pasa a la fase de mitigación ¿Qué hacemos para evitar las consecuencias? De esto trata el trabajo realizado en el Protocolo de Kyoto.

- ¿Se puede predecir la climatología del siglo XXI si se sigue emitiendo CO2?

- Sí, varios centros internacionales la han predicho ya. Hay un mínimo de catorce modelos globales que se han ejecutado hasta finales del siglo XXI dentro de la preparación del próximo informe del IPCC.

- ¿Son demostrables estos modelos numéricos que existen para la predicción?

- No son demostrables en el sentido matemático más estricto, aunque sí son verificables. Es muy difícil, casi imposible diría yo, predecir huracanes o sequías porque la predicción se basa en estadísticas.

- ¿Qué tendencia se observa en el clima actual?

- Parece razonable pensar que la desestabilización del clima provocada por efectos antropogénicos no supondrá ningún problema porque evidentemente en Marte o Venus no vivían 8.000 millones de personas o más como en la Tierra. Evidentemente el cambio no será tan grande ni tan drástico como el que sucedió de una glaciación al clima actual, pero desde la glaciación hasta estos momentos no existía esta civilización, lo que exige por otra parte, conocer los cambios climáticos.



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