Domingo, 30 de julio de 2006
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SALUD
Analizan en 600 embarazadas de Gipuzkoa cómo influye la contaminación ambiental en el desarrollo de sus bebés
El estudio, desarrollado en las comarcas de Goierri y Urola, hará un seguimiento de los niños hasta que cumplan los cuatro años. El estudio también se realiza en Barcelona, Valencia, Granada y Asturias.
Analizan en 600 embarazadas de Gipuzkoa cómo influye la contaminación  ambiental en el desarrollo de sus bebés
Una mujer embarazada vigila a dos niños en la orilla de playa de La Concha. [AYGÜES]
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SAN SEBASTIÁN. DV. Intentar determinar cómo y cuánto influye el aire que respiramos, el agua que bebemos o la comida que ingerimos en el desarrollo físico y psicomotriz de nuestros hijos. Es el ambicioso estudio que el Departamento de Sanidad ha comenzado a desarrollar en Gipuzkoa, gracias a la colaboración de hasta el momento cincuenta mujeres embarazadas de las comarcas del Goierri y alto y medio Urola.

Jesús Ibarluzea, técnico de Salud Pública e investigador principal del proyecto en Gipuzkoa, explica que se trata de una investigación a nivel estatal que describirá «el nivel de contaminación y de exposición de los niños, durante el periodo de gestación y la primera infancia, a distintos compuestos con los que tienen contacto por ellos mismos o a través de su madre».

El estudio, al que Gipuzkoa acaba de incorporarse, lleva ya tres años en marcha en Barcelona, Valencia, Granada y Asturias, donde se está siguiendo el desarrollo de 4.400 niños. A estos se sumarán los hijos de las 600 mujeres guipuzcoanas, a las que se pretende involucrar en una investigación que exige «un alto grado de compromiso», asegura Ibarluzea.

El equipo de matronas, ginecólogos, pediatras y enfermeras del Hospital de Zumarraga que integran parte de la investigación son los encargados de reclutar a las mujeres en el primer trimestre de gestación.

«A partir de ese momento -explica el investigador-, se les toman muestras periódicas de sangre, orina, uñas, pelo además de hacerles detalladas encuestas sobre sus hábitos alimenticios, los lugares donde viven, donde trabajan, e incluso las piscinas donde se bañan».

El estudio incluye tanto un análisis sanitario de las muestras recogidas a la madre y, cuando nazca, al bebé, como un examen químico del entorno en que se mueven ambos. «Existe una preocupación creciente acerca de la posible relación entre algunas enfermedades en la infancia y la exposición a un entorno contaminado», indica Ibarluzea, y con estos análisis «pretendemos establecer o descartar las posibles vinculaciones que existen entre ellas».

Efecto protector

Aunque el estudio no tiene aún unos parámetros muy acotados de análisis, Ibarluzea nombra algunos de los elementos químicos objeto de análisis, como el plomo, arsénico, trihalometanos, hidroxipireno o compuestos orgánicos volátiles y gases. «Se analizará su relación con el desarrollo inmunológico del bebé, con la aparición de posibles enfermedades respiratorias, como el asma, la influencia en su aparato sexual o su desarrollo psicomotriz (neuroconductual)», explica el técnico. «Las posibilidades de testar son infinitas, pero por ahora nos ceñimos a los parámetros analizados en las cohortes de Sabadell, Valencia, Granada y Oviedo».

Además de los componentes contaminantes, el estudio quiere discernir si la dieta alimenticia es una fuente de elementos protectores para la salud del niño, «cuyos sistemas neurológicos, inmunológicos y digestivos están aún en formación». Esta información se contrastará con las conclusiones obtenidas en otros puntos del Estado, «con menor consumo de pescado que aquí, por ejemplo, para determinar el grado de influencia de la dieta de la madre en el crecimiento fetal».

Zona siderúrgica

La elección de la zona de influencia del Hospital de Zumarraga como núcleo de investigación en Gipuzkoa viene determinada, según Ibarluzea, por una cuestión práctica de organización y eficiencia y por tratarse de un área caracterizada por «niveles de contaminación atmosférica moderada por la industria y el tráfico. Nos interesa analizar los hidrocarburos procedentes de la siderurgia de la zona», indica Ibarluzea, quien prefiere no hacer estimaciones sobre cuándo podrán obtenerse conclusiones sobre la investigación.

«Los primeros resultados que obtendremos el año que viene servirán a los ayuntamientos para comprobar y, en su caso, tener la posibilidad de llevar a cabo actuaciones para reducir los niveles de contaminación, pero las conclusiones sanitarias tardarán dos o tres años», calcula. Todo, si como confía Ibarluzea, «conseguimos la financiación suficiente como para completar el estudio», hasta ahora sólo garantizado económicamente hasta el próximo mes de enero.

Los resultados de esta detallada investigación, en la que en estos momentos trabajan 20 guipuzcoanos de forma directa, ofrecerán valiosos datos para adoptar medidas preventivas, para legislar nuevas normativas y para establecer una metodología conjunta.
«Les ilusiona poder aportar algo para el beneficio común»
Desde que el pasado 24 de mayo, el personal del Hospital de Zumarraga comenzara a buscar mujeres embarazadas interesadas en participar en este estudio, la respuesta ha sido gratamente satisfactoria para todos los integrantes de la investigación. «Hemos conseguido a 50, la mayoría gracias al trabajo de las matronas que les explican detalladamente en qué consiste el proyecto y la implicación que exige», comenta el investigador principal del estudio en Gipuzkoa, Jesús Ibarluzea. «La verdad es que las mujeres embarazadas son muy receptivas, les ilusiona que ella y su hijo puedan aportar algo para el beneficio común de toda la población», asegura.

Esa disposición se demuestra desde que reciben la primera información sobre el proyecto en la consulta de Atención Primaria. «Allí se realiza el primer contacto, aunque las pruebas no comienzan a hacerse hasta la primera ecografía», explica el técnico en Salud Pública.

Las mujeres embarazadas que participan en la muestra sólo deben cumplir los requisitos de no tener un parto múltiple, carecer de cualquier enfermedad crónica, tener la capacidad de entender y comunicarse en castellano o euskera y garantizar que darán a luz en el Hospital de Zumarraga, «ya que en el momento del parto debemos extraer muestras del cordón umbilical y de la placenta».



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