MADRID. La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) congregó ayer a miles de personas en 22 ciudades españolas en contra de la «rendición» del Gobierno ante la organización terrorista ETA, coincidiendo con el noveno aniversario del asesinato del concejal del PP en Ermua Miguel Ángel Blanco. En todos los actos, el colectivo de damnificados leyó el mismo comunicado para exigir al presidente del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, que «no comercie con la sangre de nuestros familiares» y censurar con dureza al PSE por su reunión con Batasuna.
La convocatoria de la AVT de ayer, que contaba con el apoyo de Foro Ermua, Fundación para la Defensa de la Nación España y Rosas Blancas por la Dignidad, fue secundada, además de en Madrid, en Alicante, Badajoz, Barcelona, Bilbao, Cáceres, Granada, Huesca, La Coruña, Lugo, Murcia, Orense, Oviedo, Palencia, Salamanca, Santander, Sevilla, Valladolid, Vigo, Vitoria y Zaragoza.
En todas estas localidades, la asociación de víctimas había invitado a mostrar el rechazo al anuncio del inicio de conversaciones con la organización terrorista hecho por el presidente José Luis Rodríguez Zapatero el pasado 30 de junio en el Congreso. La AVT, que hasta ahora había venido manifestándose con el lema 'Negociación. En mi nombre, no', cambió ayer a la consigna por la de 'Rendición. En mi nombre, no'.
En Madrid, bajo el monumento a la Constitución, tuvo lugar el acto más multitudinario con la participación, entre otros, de la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, la mujer de Aznar, Ana Botella, el número dos del PP, Ángel Acebes, y la viuda de Gregorio Ordóñez, Ana Iribar. Posteriormente, varios miles de personas, entre gritos de «Zapatero, embustero» y «Zapatero, terrorista», cortaron cuatro de los ocho carriles del Paseo de la Castellana, provocando un enorme atasco de tráfico.
También fue numerosa la participación en Sevilla, donde fue el líder de la asociación convocante, Francisco José Alcaraz, quien leyó el manifiesto.
En Bilbao acudió al acto, entre otros cargos del PP, la concejala popular de Azkoitia, Pilar Elías. En la movilización de Vitoria participaron los padres y la hermana del edil asesinado, así como la presidenta del PP vasco, María San Gil, quien acusó a nacionalistas y socialistas de «dar la espalda al espíritu de Ermua».
Recordó que nueve años después del asesinato de Blanco «somos muchos los que seguimos pidiendo la derrota de ETA y el triunfo de las víctimas sobre los verdugos».
Asimismo, San Gil denunció que «hoy -por ayer-, nueve años después, se sientan, dialogan y pactan con el mismo Arnaldo Otegi que el 14 de julio de 1997 votó en contra de condenar el atentado de Blanco». COLPISA