La sala de exposiciones de Caja Laboral acoge estos días la obra del pintor mutrikuarra Antón Urreisti. El artista, que recientemente expuso en su pueblo natal con gran éxito, ofrece en sus cuadros su particular visión del mundo que le rodea.
- Aunque se considera un pintor autodidacta, dice que tiene varios artistas de referencia.
- Sí. Desde pequeño me he inspirado en Ignacio Zuloaga, y también en Luciano, que venía todos los veranos a pintar a Mutriku, mi pueblo. Yo me quedaba embobado mirándole, y me fijaba en todos sus movimientos. De ahí aprendí, solamente de mirarle.
- ¿Hay algún otro pintor que le haya influido de forma especial?
- Sí, Aitor Etxeberria, un pintor de Mendaro, que hace unos tres años me animó a salir a pintar a la calle, para soltarme. Gracias a eso empecé a coger técnica, y se ha notado una evolución en mis cuadros. Aunque yo sea autodidacta, siempre vienen bien los consejos y la ayuda de pintores con más experiencia.
- ¿Qué tipo de cuadros pinta ahora?
- De todo. Hasta hace un año pintaba sólo realismo. Hoy en día, creo que lo que más llama la atención de mis cuadros es el agua. Me gusta pintar paisajes en los que esté presente, bien en forma de mar, río, lluvia... Me encanta trabajar con el agua. Pero últimamente también me llaman la atención los paisajes industriales, los grandes puertos...
- La técnica que utiliza es bastante particular, ¿verdad?
- Sí, eso me han solido comentar siempre. Me gusta mucho jugar con la luz, con los contrastes entre claro y oscuro... También con los reflejos en el agua, con las sombras. Intento plasmar en el cuadro una imagen que yo he captado en un segundo, para que la gente pueda disfrutar de ese instante siempre.
- Entonces, ¿le es suficiente con un sólo momento para crear todo un cuadro?
- Normalmente, miro el paisaje que voy a pintar durante un momento y después me alejo, porque con eso me basta para crear el cuadro. Lo que pretendo es transmitir ese único instante desde mi propia perspectiva.
- ¿Le cuesta mucho inspirarse?
- La verdad es que a mí la inspiración me llega cuando me llega. Puedo estar todo el día sin pintar, y ponerme a las 11 de la noche. Nunca sé cuándo va a suceder, así que siempre llevo un cuaderno de dibujo y un lápiz encima. Si veo algo que me inspira, hago un pequeño boceto y a partir de ahí ya puedo pintar el cuadro.
- Una vez tiene la idea de lo que va a pintar, ¿tarda mucho en terminar los cuadros?
- Antes tardaba más. Me podía tirar una semana con un cuadro. Ahora, los cuadros pequeños los termino en un par de horas. Para los más grandes suelo necesitar unas cuatro horas. Empiezo a las nueve de la mañana, y para la hora de comer ya he terminado. Otros pintores me han comentado que soy muy rápido.
- Y, ¿qué más le han solido comentar respecto a su obra?
- Lo que siempre me han solido decir es que es pintura muy poco vista, una forma de pintar poco habitual. Dicen que tengo un estilo muy personal.
- ¿Cuáles cree que son los rasgos más distintivos de ese estilo?
- Como ya he dicho, me gusta mucho pintar paisajes en los que aparezca el agua. Y también me interesa mucho la luz, porque la luz siempre está presente, incluso en un día de lluvia. Me gusta captar los efectos que tiene sobre el paisaje, cuando amanece, al atardecer...
- ¿Hay algún tema que repita mucho en sus cuadros?
- Sí que hay motivos que pinto más que otros, pero no soy capaz de repetir cuadros. Aunque trate motivos parecidos, el resultado siempre es distinto.
- Entre sus cuadros hay también algunos de Irun, de la zona de Dunboa y del Juncal...
- Sí, es que me gusta pintar paisajes que le resulten cercanos a la gente. Son zonas que por una u otra razón me llamaron la atención y quise pintarlas.
- ¿Es difícil abrirse camino en el mundo de la pintura?
- Es complicado, muy complicado. No hay muchas ayudas, tienes que buscarte la vida tú solo.