ARRASATE. DV. Un año más, el yacimiento de Leze Txiki es el escenario elegido para que varios alumnos se sumerjan en el aprendizaje de la arqueología. Este año 32 jóvenes disfrutan con la oportunidad de poder descubrir parte de la historia. Las labores se prolongarán hasta el próximo día 22 de julio.
Tanto alumnos procedentes de universidades cercanas como estudiantes de Málaga, Portugal y hasta Australia intentarán descubrir el pasado a través de la cueva. Los jóvenes están realizando practicas de manera rotatoria, y en cada turno trabajan 17 alumnos.
La excavación reúne a estudiantes procedentes de carreras tan variopintas como arqueología, ingeniería naval o física. Con el objetivo de aprender a desenvolverse en una nueva aventura.
Álvaro Arrizabalaga es el director de estas excavaciones desde 1996 y afirma que pretenden «enseñar la metodología de la excavación arqueológica y varios aspectos sobre cronología».
Un día normal de los participantes en la excavación exige voluntad y dedicación. A las 9.00 horas de la mañana salen desde Udala, donde se hospedan, rumbo a las oquedades rocosas. Trabajan a lo largo de la mañana, hacen un pequeño descanso para comer y recuperar fuerzas y vuelven a la excavación. Entorno a las 17.30 horas recogen los utensilios y finalizan la ajetreada jornada. Suelen trabajar cerca de siete horas y como afirma Álvaro « es un trabajo más duro de lo que parece».
50 años excavando
Este año cuenta con un aliciente especial, ya que se celebra el 50 aniversario del comienzo de las excavaciones. A ese respecto se celebrarán actos conmemorativos, como por ejemplo una reunión con personas que han tomado parte en anteriores excavaciones. Pero esto será en el mes de octubre.
La cueva de Leze Txiki es una de las más trascendentes de la cornisa cantábrica por el descubrimiento de un húmero de mujer de unos 80.000 años, considerado el resto humano más antiguo de Euskadi, que fue localizado por el antropólogo guipuzcoano José Miguel Barandiarán, quien desarrolló estas labores en la zona entre 1956 y 1968.
En la pasada edición se localizaron numerosos restos de fauna e industria lítica de tipo musteriense, como raederas de sílex. En cualquier caso el punzón de hueso encontrado, de entre 70.000 y 80.000 años de antigüedad, fué el hallazgo estrella.