La Audiencia de Gipuzkoa ha condenado a un hombre a cuatro años de cárcel por obligar a su compañera a hacerle una felación en el interior de un automóvil estacionado en un parque empresarial de San Sebastián, en presencia de su hija de dos años.
Según la sentencia del caso, los hechos ocurrieron en agosto de 2003, cuando el acusado acudió en coche junto a su hija al aparcamiento del restaurante donde trabajaba su compañera, con la que mantenía una relación de nueve años, que estaba en crisis y se caracterizaba por un clima de "tensión extrema" en el que la comunicación conyugal "tenía lugar mediante gritos y a través de expresiones ofensivas". En una ocasión, el hombre llegó a propinar a su compañera un puñetazo en la cabeza y otro en el brazo en el transcurso de una de estas discusiones.
El día de los hechos, el imputado pidió a la mujer que montara en el automóvil, donde se hallaba la niña, para hablar de sus problemas de pareja a lo que ella accedió, tras lo cual el procesado la trasladó al polígono Zuatzu, donde pidió a su víctima que le practicara una felación.
La mujer se negó en varias ocasiones pero se dio cuenta de que el hombre se encontraba "muy nervioso y fuera de sí" debido "al consumo abusivo de anfetaminas", por lo que finalmente accedió a los deseos de su compañero.
En su sentencia, el tribunal considera que estos hechos constituyen un delito de abuso sexual con la atenuante de adicción al consumo de sustancias estupefacientes, y una falta de lesiones, por los que impone al procesado cuatro años de prisión y una multa de 90 euros, aunque le absuelve de un delito de violencia habitual en la relación de pareja.