SAN SEBASTIÁN. DV. El dirigente de Batasuna Joseba Permach afirmó que las dos detenciones acometidas ayer son «incompatibles con el proceso de paz» que se está iniciando e instó a los socialistas a que expliquen «a qué están jugando».
Permach hizo estas declaraciones en una rueda de prensa ayer en San Sebastián, en la que el miembro de la ilegalizada Batasuna situó las detenciones dentro «del marco de la estrategia represiva que el PSOE está manteniendo», estrategia ésta -que según dijo- «pactó en su día codo con codo con Acebes y Rajoy». A este respecto, el dirigente aber- tzale sentenció que es «absolutamente incompatible decir con una mano que se apuesta por la negociación política y por un acuerdo entre todos, y con otra seguir manteniendo la represión y la coacción a la actividad política de la izquierda abertzale».
Por todo ello, el dirigente de Batasuna se preguntó «cuándo el PSOE va hacer una apuesta por las vías políticas y democráticas», cuándo va a renunciar a la «violencia de Estado» para seguir llevando a cabo «acciones contra la izquierda abertzale». En definitiva, Permach se cuestionó cuándo los socialistas «van a hacer una apuesta sincera y comprometida con las posibilidades» que -según dijo- «hay en Euskal Herria para abrir un proceso político que nos lleve a la solución definitiva del conflicto».
Otros casos
En alusión a otros procesos de pacificación, Joseba Permach in- sistió en que «todo el mundo sabe, y los socialistas también, que la negociación política, la apuesta por el acuerdo entre todos y el mantenimiento de la represión son totalmente contradicctorias y no se pueden llevar a cabo en el mismo momento». Por último, el dirigente abertzale hizo una llamamiento a su «base social» para participar en las movilizaciones que se puedan convocar en los próximos días, en repulsa por las detenciones acometidas.
Por otro lado, el sindicato LAB también criticó las detenciones de Pablo Muñoz y Jesús Iruretagoiena ordenadas por el juez Garzón, ya que -según el sindicato- ambos son víctimas «de la impunidad y la sinrazón» de la Audiencia Nacional y la legislación antiterrorista, «dos instrumentos de represión y criminalización antidemocráticos y vulneradores de derechos fundamentales» que demuestran que «los obstáculos a la paz vienen de Madrid». LAB exigió su puesta en libertad en un comunicado, y mostró su solidaridad con sus familiares.