El primer premio recayó en el lekeitiarra Eneko Arruza, por lo original de su temática y por la forma tan especial de captar la luz y el ambiente en su cuadro, que pintó en la Munoa captando Bizlonde kalea y el andamio que se encuentra en el edificio del Kupela.
El segundo premio fue para Raimundo Argos, de Bilbao, por la frescura de su estilo y ejecución, según dictaminó el jurado. El ganador del tercer premio fue Eugenio Kabiron, residente en Donostia, destacando su cuadro por su particular estilo y forma de captar la luz en un tema sencillo. Por último, el premio juvenil se otorgó a Cristina Martínez, de Donostia. Sólo se presentaron dos pintores locales.