LASARTE-ORIA. DV. Recientemente la Comisión de Servicios del Ayuntamiento de Lasarte-Oria aprobó una propuesta de alcaldía con carácter urgente. En ella trasladó a la ciudadanía y a la Mancomunidad que acogen «esperanzados el acuerdo del Ayuntamiento de Donostia para situar la Planta de Revalorización Energética en Landarbaso». Y es que entienden que esta ubicación debería «desbloquear la situación generada en el tratamiento de residuos urbanos de nuestra Mancomunidad tras el rechazo de Urnieta». Esperan, asimismo, a los «informes medioambientales y de viabilidad que confirmen la ubicación elegida como la más idónea». Basan esta decisión en «la distancia» respecto a los núcleos urbanos del entorno «ya que respeta la distancia mínima de dos kilómetros». Sin embargo, si los citados informes no fueran favorables «u otras causas ajenas al proyecto impidieran el progreso de esta ubicación mostrarían su «rechazo».
Refutarían «cualquier emplazamiento que diste menos de dos kilómetros del núcleo de Lasate-Oria» y que «ponga en riesgo el futuro de un entorno fundamental para nuestro municipio como es Zubieta».
El pleno del Ayuntamiento donostiarra aprobó esta ubicación con los votos de PSE, PNV y EA; la abstención de PP y la oposición de Ezker Batua.
«Emplazamiento idóneo»
Manifestaron así que el emplazamiento de «Igoin-Azpi, situado en el territorio donostiarra de Landarbaso es la ubicación más idónea, dentro del término municipal, para la implantación de la o las plantas contempladas en el sistema integral de tratamientos de residuos del PIGRUG».
Apoyaron y propusieron la citada ubicación a Diputación «como institución que lidera el conjunto de las Mancomunidades de residuos e impulsora del futuro Consorcio para la gestión de basuras en Gipuzkoa, así como a la Mancomunidad de San Marcos, de la que el Ayuntamiento forma parte». Expresaron el compromiso «de colaborar activamente con las Mancomunidades y con el Consorcio que impulse los proyectos de instalaciones». Y, además, a apoyaron a la Mancomunidad de San Marcos para que posibilite «el cierre de su vertedero para el 1 de enero de 2007». Esta sesión se celebró en medio de una gran tensión ya que «ciudadanos y grupos» contrarios a la incineradora abuchearon a los corporativos.
A pesar de la aprobación, el alcalde donostiarra Odón Elorza admitió que han tratado de plantear soluciones alternativas pero la decisión «política» estaba «predeterminada».
Lasarte-Oria Bizirik
Desde la plataforma local Lasarte-Oria Bizirik expresan su «profundo rechazo a la propuesta emitida por la alcaldía de Lasarte-Oria». La incineración de residuos, dicen, es «un sistema obsoleto rechazado a lo largo de todo el mundo». Argumentan perjuicios como «graves e irreversibles daños a la salud y medio ambiente; despilfarro económico y de recursoos, emisiones de CO2». Recuerdan que la distancia mínima de dos kilómetros a un núcleo urbano es un «condicionamiento mínimo establecido legalmente por el RAMINP para la ubicación de insdutrias nocivas y peligrosas». Sin embargo, apuntan a que el «veneno emitido por una incineradora se extiende ampliamente hasta los 20 kms o más dependiendo de la dirección de vientos sin olvidar su depósito en cultivos, animales o agua, que finalmente nos alimentarán». Se preguntan «qué sentido tiene rechazar una industria» aludiendo a la previa oposición municipal de construirla en Zubieta o Aritzeta «si tan exenta de peligro está». Denuncian que las nuevas viviendas de protección oficial de Oria «carecen del servicio de recogida de basuras». Exigen a alcaldía «defender a sus ciudadanos apoyando métodos alternativos a la incineración». LASARTE-ORIA. DV. Antes de la ubicación definitiva en Landarbaso, el emplazamiento de la incineradora ha sido objeto de debate y polémica entre diversas instituciones, grupos vecinales y ecologistas. Las mancomunidades que gestionan las basuras y Diputación decidieron construirla en Urnieta. Era el año 2003 y la oposición vecinal no se hizo esperar. La contundente respuesta negativa de los vecinos hizo que se replantearan otro emplazamiento. Se encargaron diversos estudios sobre la ubicación más apropiada siendo seleccionada la de Aritzeta en julio de 2004. Allí se preveía ubicar una planta que quemaría todas las basuras de la provincia salvo las de Hondarribia e Irun. Como alternativa, el consistorio donostiarra planteó las zonas de Zubieta, Belartza y San Marcos. Finalmente, parece que se construirá en Landarbaso. Esta decisión plenaria ha suscitado el rechazo de asociaciones como WWF/Adena Gipuzkoa que recuerda el alto valor ecológico de la zona. Este área «cercano a Listorreta, Ventas de Astigarraga y Zamalbide» la califican como una «gran área de esparcimiento».
El enclave está «rodeado por el Parque Natural de Aiako Harria, espacio considerado también Lugar de Importancia Comunitaria de la Red Europea Natura 2000». La plataforma Txingudi Bizirik calificó el proyecto de «descabellado» dado que se han recogida miles de firmas que demuestran la oposición vecinal.