EIBAR. DV. Las fiestas de San Cristóbal marchan a ritmo de Lambretta. Las motocicletas llegadas para la III Concentración que se celebra en Eibar pasaron ayer por el barrio y cobraron buena parte del protagonismo que los conciertos han tenido por la noche. Ejemplo de ello fue la descarga de rock que ofreció LaFrontera.
Fueron muchos los vecinos que interrumpieron un animado chiquiteo para asomarse a las aceras de Paziano Arosa y ver pasar las motocicletas, en todo tipo de modelos. Alrededor de las 11.30 horas comenzaba un desfile por el pueblo de todas esas lambrettas que recorrieron no sólo las principales calles de la ciudad, sino también los barrios.Ya a las 13.00 horas se celebró la III subida a San Cristóbal en Lambretta. Este desfile, ya convertido en tradición, permite lucir su moto a los propietarios, que con tanto esmero cuidan su Lambretta a lo largo del año. Hubo piscolabis para los participantes, que mostraron sus motos en la plazoleta de San Cristóbal. Después, los premios y la comida popular mantuvieron alto el ánimo, antes de una tarde en la que todos hablaban del concierto que ofrecería Karina por la noche.
Las fiestas de San Cristóbal llegan hoy a su fin con un programa abarrotado. A las 12.00 habrá misa y después, concurso de patatas a la riojana en el parque Aizarna. A las 12.45 la Banda de Música de Eibar ofrecerá un concierto en la plazoleta y seguidamente, Patxi López y Francisca Ruiz recibirán el reconocimiento al vecino popular. Por la tarde habrá vaquillas y ponis, entregas de premios y una gran verbena a las 19.30, preludio del concurso de baile
Exhibición en Unzaga
Una de las novedades de la Concentración Lambretta en su tercera edición ha sido la exhibición de las motocicletas en Unzaga. Los organizadores se mostraban muy satisfechos por el resultado y la afluencia de aficionados para ver casi un centenar de motocicletas Lambretta de todo tipo. No en vano, en las inmediaciones se veían motocicletas de otras marcas, de aficionados venidos para ver la exhibición.
Premios
La motocicleta más antigua fue la del beasaindarra Mikel Catalán, de 1954. El premio a la mejor restauración fue para el eibarrés Manuel Murillo y el mejor estado original para el ermuarra Emilio Rodríguez.
El premio al participante llegado de más lejos fue para Pedro Morlanes, de Calatayud. Estas motos y las demás ofrecieron un colorido (y humeante) espectáculo por todas las calles de la ciudad.
Pero hoy el programa continúa porque la fiesta de la lambretta no terminó ayer. Será un día de despedida, con subida al Santuario de Arrate a las 10.30 horas, exposición de las motocicletas en el colegio San Lorenzo de Ermua y un pasacalles por la localidad vecina y, a las 14.00 horas, un acto final para despedir la cita hasta la próxima edición.