Una de las novedades de la Concentración Lambretta en su tercera edición ha sido la exhibición de las motocicletas en Unzaga. Los organizadores se mostraban muy satisfechos por el resultado y la afluencia de aficionados para ver casi un centenar de motocicletas Lambretta de todo tipo. No en vano, en las inmediaciones se veían motocicletas de otras marcas, de aficionados venidos para ver la exhibición. La motocicleta más antigua fue la del beasaindarra Mikel Catalán, de 1954. El premio a la mejor restauración fue para el eibarrés Manuel Murillo y el mejor estado original para el ermuarra Emilio Rodríguez. El premio al participante llegado de más lejos fue para Pedro Morlanes de Calatayud. Estas motos y las demás ofrecieron un colorido (y humeante) espectáculo por todas las calles de la ciudad.