TOLOSA. DV. Andoni Saldias es el capitán y pieza clave en el esquema de juego del equipo Laskorain de fútbol sala. En esta entrevista pasa balance a la buena temporada del equipo tolosarra, habla de su peculiar filosofía y resalta la cantera del grupo.
- ¿Se han cumplido los objetivos? ¿Qué balance hace?
-Creo que hemos finalizado la temporada con una nota muy alta. Hemos acabado en quinto lugar en una liga de dieciséis y nos hemos consolidado actualmente como tercer equipo de Gipuzkoa en el fútbol sala. Yo creo que es para estar altamente satisfechos teniendo en cuenta que somos un equipo que desde el entrenador hasta el último jugador todos son de la casa y nos estamos enfrentando a equipos semiprofesionales, que en algún caso tienen jugadores que cobran 900 euros al mes y seleccionan en Bizkaia, Cantabria ... Para un club como el nuestro es para estar muy orgullosos de la temporada que hemos hecho.
- En esta línea de equipo y juego consolidados el ascenso es posible. ¿Deportiva y económicamente?
- Teniendo en cuenta lo explicado anteriormente y en una categoría en la que sólo sube el primero, es francamente difícil. Se debe dar la circunstancia de una generación de jugadores muy buena y entoces podría ser, pero hay que tener en cuenta que para subir no vale con que dos o tres anden muy bien y el resto acompañen, sino que se tendría que contar con un equipo con cuatro o cinco jugadores muy buenos y otros tantos de un nivel alto. Económicamente no me toca a mí pero no creo que hay mucha diferencia de una categoría a la otra por lo que creo que sería factible.
- ¿Cuál ha sido el mejor momento de la temporada? ¿Y el peor?
- Momentos personales buenos se han dado muchos durante el año y deportivamente, desde que fuimos capaces de conseguir varias victorias consecutivas y supimos dejar atrás ese bache de pésimos resultados; entonces pudimos respirar tranquilos. Luego todo fue más facil y logramos consolidarnos en esa quinta plaza. Malos momentos también se han dado y fueron esas semanas en las que no conseguíamos ganar y todo el mundo estaba un poco nervioso. Creo que por nuestras características como equipo hemos pagado un alto precio por dejar el Estadio de Berazubi e ir a Usábal. Han sido muchos puntos perdidos en casa cuando éramos prácticamente el mejor equipo de la liga en casa, año tras año.
- Es uno de los veteranos. ¿Hasta cuándo va a estar en la brecha?
- Soy el veterano con permiso de Telletxea, que tiene un año más que yo. Creo que deportivamente este año he cumplido y, de hecho, he metido más goles que en las últimas temporadas. De todas formas, el trabajo y la familia te dejan cada vez menos tiempo libre y eso va condicionando el futuro. Yo, mientras tenga ganas de competir y el míster siga contando conmigo valoraré la posibilidad de seguir pero ya digo que hay otros factores que pueden condicionar mi continuidad dentro del equipo. Tengo que hablar con el míster y tomaré una decisión.
- Hablemos de la cantera. Parece que el recambio está asegurado...
- Lo de la cantera es para estar orgullosos. Tenemos dos filiales que mueven un montón de jugadores jóvenes y todos los años hay uno o dos dispuestos para dar el salto a nacional. De todas formas, en un club como el nuestro con unas posibilidades económicas muy limitadas, la cantera es la mejor opción para poder seguir compitiendo a este nivel. Me gustaría destacar la labor de nuestro entrenador Eski y el de Jorge, como entrenador del filial, que sin ellos sería imposible que todo esto funcionara como funciona.
- ¿Es Laskorain un equipo atípico?
- Desde el club siempre se han marcado tres objetivos. El primero, como equipo que somos, es el de llegar deportivamente lo más lejos posible y para eso trabajamos. El segundo es llevar el euskera a todos los sitios donde jugamos y el tercero trabajar sólo con gente de Tolosaldea. Representamos a la ikastola y estos dos últimos objetivos son muy importantes para nosotros.
- ¿Cómo se presenta el próximo año? ¿Cuándo empieza el equipo con los entrenamientos?
- Creo que dependiendo de lo que hagamos ciertos jugadores más veteranos veo el futuro con más optimismo que nunca respecto a los jovenes. Los que ahora tienen de 22 a 26 años están más consolidados y hay dos o tres jugadores menores con una gran proyección, por lo que puede ser un año muy bueno. Los entrenamientos supongo que empezarán en agosto, siempre dependiendo de cuando empiece la liga. La pretemporada será de un mes aproximadamente.