SAN SEBASTIÁN. DV. Las obras de Cristina Enea están a punto de finalizar. El grueso de los trabajos está centrado ahora en la zona baja, un lugar que se utiliza no sólo como zona de esparcimiento dentro del parque sino también como paso protegido para acceder desde Atocha hasta el colegio de Mundaiz o, siguiendo la carretera, hasta la Universidad de Deusto o el puente.
Los trabajos que se están realizando impiden que se permita este paso por el interior de Cristina Enea, lo que ha provocado quejas de personas que hacen habitualmente este camino, una de ellas publicada en el Sirimiri de esta misma sección. Al cerrarse el paso por la zona baja del parque se ha clausurado también la puerta por la que se accedía a las puertas del colegio.
Por ello, el Ayuntamiento ha decidido habilitar un paso provisional junto a lo que es el muro y la verja del parque, que permita a los peatones atravesar el camino de Mundaiz protegidos por un alto vallado y caminar separados de los vehículos.
Para habilitar este paso ha sido necesario eliminar el aparcamiento en línea que habitualmente se autoriza en esta zona. Una vez que el camino de la zona baja de Cristina Enea vuelva a estar disponible, dentro de algo más de una semana, el vallado desaparecerá y se autorizará el estacionamiento.
Por su parte, la asociación Haritzalde ha convocado para mañana a las 19 horas en el parque un nuevo acto de protesta contra las obras que se llevan a cabo. La iniciativa consistirá en la colocación de un centenar de carteles con la frase «aquí vivió un árbol» allí donde, según este colectivo, se han talado troncos. Portavoces del colectivo denunciaron ayer que las zanjas de las obras han dañado, además, las raíces de «medio millar de árboles centenarios».